CoreWeave celebra resultados récord, pero un analista avisa: el coste del capital se ha disparado

Las acciones de CoreWeave suben con fuerza tras unos ingresos que duplican los del año pasado, aunque DA Davidson advierte de que la rentabilidad sigue sin justificar el alto coste de financiar su expansión.
CoreWeave ha arrancado la sesión del miércoles con una subida del 18% después de presentar unos resultados del segundo trimestre fiscal de 2026 que han gustado al mercado. La compañía, especializada en infraestructura de computación de alto rendimiento para cargas de trabajo de inteligencia artificial, registró una pérdida por acción de 1,14 dólares, mejor que los 1,21 dólares negativos que esperaba el consenso. Los ingresos, por su parte, se dispararon un 112% interanual hasta los 2.575 millones de dólares.
Sin embargo, no todo son aplausos. Gil Luria, analista de DA Davidson, mantiene su recomendación de mantener y un precio objetivo de 100 dólares, muy por debajo de la cotización actual. Su mensaje es claro: CoreWeave genera muchos ingresos, pero la rentabilidad que obtiene sobre esa inversión sigue siendo demasiado baja. Aunque el margen operativo ha mejorado del 1% al 5% en solo un trimestre, Luria considera que sigue sin ser suficiente para compensar un coste de capital que se ha acercado peligrosamente al 10%.
El analista explica que, incluso si la compañía alcanza una rentabilidad del 4% a final de año, como sugiere su guía de márgenes, seguiría destruyendo valor con cada nuevo centro de datos que construye. La brecha entre lo que gana y lo que le cuesta financiarse es, en su opinión, el gran problema de fondo. Y no es un asunto menor: CoreWeave ha levantado más de 10.000 millones de dólares entre deuda y bonos convertibles, ha cerrado un préstamo a plazo de 3.100 millones y ha recibido una inversión estratégica de 1.000 millones de Jane Street. La deuda total asciende ya a 35.000 millones de dólares.
De cara al futuro, la compañía espera un gasto en inversiones (capex) de entre 11.500 y 13.500 millones de dólares solo en el tercer trimestre, y ha elevado su previsión para todo el año fiscal 2026 a un rango de 35.000 a 39.000 millones. La dirección asegura que la creciente oposición a los centros de datos no afectará a sus planes. Durante el trimestre, CoreWeave gastó 6.400 millones de dólares en propiedades y equipos.
El consenso de analistas recogido por TipRanks otorga a CoreWeave una recomendación de compra moderada, con 14 compras, 5 mantener y 1 venta en los últimos tres meses. El precio objetivo medio se sitúa en 134,18 dólares, lo que implicaría un potencial alcista del 25,5% desde los niveles actuales. Aun así, la advertencia de Luria pone el foco en un riesgo que los inversores más optimistas podrían estar pasando por alto: el coste de financiar un crecimiento tan agresivo.
El análisis de Salseo
- El subidón del 18% refleja el alivio por unos ingresos que crecen al 112%, pero ignora el problema de fondo: CoreWeave está pagando un 10% por financiarse mientras su rentabilidad apenas llega al 5%. Es como pedir un préstamo al 10% para invertirlo en algo que te da un 5%: cada euro invertido destruye valor.
- La mejora del margen operativo del 1% al 5% es real, pero insuficiente. El mercado está premiando el crecimiento a toda costa, sin exigir todavía que el negocio sea rentable. Si los tipos de interés no bajan o la competencia presiona los precios, ese diferencial negativo podría ampliarse.
- La deuda de 35.000 millones y el capex previsto de hasta 39.000 millones para este año convierten a CoreWeave en una apuesta apalancada al ciclo de la IA. Cualquier desaceleración en la demanda de computación para IA o un endurecimiento del crédito golpearía con fuerza a la acción, mucho más que a competidores con balances más saneados.
- La señal a vigilar no es solo el próximo trimestre, sino la evolución del coste de capital y del retorno sobre el capital invertido. Si la compañía logra acercar su rentabilidad al 10% que le cuesta financiarse, la tesis cambia por completo. Si no, el castigo podría ser severo cuando el mercado deje de mirar solo los ingresos.