CoreWeave, Super Micro y Nebius se disparan: el Nasdaq se queda a las puertas de máximos

La inteligencia artificial vuelve a encender al Nasdaq con subidas de dos dígitos en tres valores clave de infraestructura, pero el índice no logra romper resistencias pese al dato de inflación favorable.
El Nasdaq vivió una jornada de contrastes: los grandes protagonistas del día fueron CoreWeave, Super Micro y Nebius, con subidas espectaculares que confirmaron que el apetito por la inteligencia artificial sigue intacto. Sin embargo, el índice general se quedó corto una vez más, incapaz de superar los máximos de la semana pasada por quinta sesión consecutiva.
CoreWeave se disparó más de un 20% después de presentar unos resultados que despejaron las dudas sobre la rentabilidad del negocio de la nube para IA. Sus ingresos se duplicaron hasta los 2.580 millones de dólares, el margen operativo ajustado superó las expectativas (5% frente al 2,7% estimado) y la compañía elevó su previsión de inversión en capital, con la capacidad a corto plazo prácticamente vendida. Es la señal que el mercado llevaba meses esperando: la demanda de computación para IA no solo existe, sino que supera la oferta.
Super Micro, por su parte, subió alrededor de un 17% tras anunciar pedidos récord de servidores preparados para IA y una guía de ingresos muy por encima de lo esperado: entre 14.500 y 15.500 millones de dólares para el próximo trimestre, frente a los 11.680 millones que anticipaban los analistas. El beneficio por acción estimado también quedó muy por encima del consenso. La empresa fabrica los servidores que luego alquilan compañías como CoreWeave, así que ambas noticias confirman que la cadena de suministro de la IA está funcionando a pleno rendimiento.
Nebius, la tercera gran protagonista, rompió por fin una resistencia técnica que llevaba tres meses frenando su cotización. Sus resultados trimestrales convencieron al mercado y la acción abrió con un hueco alcista que la situó por encima de los 226 dólares, para seguir subiendo hasta los 246,37 dólares en el momento de la noticia. Los analistas técnicos ven ahora objetivos en los 290,60 y 299,86 dólares.
El contexto macroeconómico ayudó: el IPC de julio subió solo un 0,1% mensual y la inflación subyacente se moderó al 2,5% interanual, lo que aumentó la probabilidad de que la Reserva Federal mantenga los tipos en septiembre. Los rendimientos de los bonos bajaron y eso suele beneficiar a las tecnológicas de alto crecimiento. Sin embargo, el Nasdaq solo subió un 0,43% y se quedó por debajo de los 26.739 puntos, el nivel que lleva días sin poder superar. El S&P 500 avanzó un 0,20% y el Dow Jones apenas se movió, lo que confirma que el dinero se concentró en tecnología y no en el mercado en general.
El análisis de Salseo
- La subida de CoreWeave no es solo una buena noticia para la empresa: confirma que el negocio de alquilar capacidad de cómputo para IA tiene márgenes y demanda reales. Si la capacidad está vendida a corto plazo, el cuello de botella está en la oferta, no en la demanda, y eso da poder de fijación de precios a todo el sector.
- Super Micro y CoreWeave son dos caras de la misma moneda: uno fabrica los servidores y el otro los alquila. Que ambos presenten cifras récord en el mismo trimestre sugiere que la inversión en infraestructura de IA no es una burbuja puntual, sino un ciclo de gasto que recorre toda la cadena de suministro.
- El Nasdaq no logró romper resistencias pese a tener tres catalizadores alcistas (inflación contenida, resultados espectaculares y bajada de rendimientos). Eso indica que el mercado está más selectivo y que los inversores no persiguen cualquier valor tecnológico, sino solo aquellos con fundamentales claros. Habrá que vigilar si el índice consigue superar los 26.739 puntos o si empieza a perder soportes como el de 26.473.
- La guía de Super Micro para el próximo trimestre es un termómetro clave: si la empresa cumple con esos 14.500-15.500 millones de dólares de ingresos, confirmará que la demanda de servidores para IA sigue acelerando. Si no lo hace, el mercado podría castigar a todo el sector de infraestructura.