Financiación

UBS da el 'comprar' a CoreWeave mientras emite 4.200 millones en bonos

·NeutralImpacto medio
UBS da el 'comprar' a CoreWeave mientras emite 4.200 millones en bonos

El analista estrella de UBS, Karl Keirstead, arranca la cobertura de CoreWeave con recomendación de compra y un precio objetivo de 120 dólares, justo cuando la compañía cierra una emisión de 4.200 millones en bonos convertibles que le da aire... y añade una posible dilución futura.

CoreWeave ha empezado la semana con viento a favor en bolsa. Las acciones de la compañía de infraestructura en la nube para inteligencia artificial subieron en el mercado previo a la apertura después de que el analista de UBS Karl Keirstead iniciara la cobertura del valor con una recomendación de compra ('buy') y un precio objetivo de 120 dólares por acción, lo que, según sus cálculos, deja un recorrido al alza del 38,3% desde los niveles actuales. Keirstead no es un analista cualquiera: ocupa el puesto 383 de los 12.521 analistas que sigue TipRanks, con un 63% de aciertos y un retorno medio del 14,70% por cada recomendación que firma.

¿Por qué es optimista UBS? El analista ve recorrido por la fuerte demanda de capacidad de cálculo para inteligencia artificial y por el aumento de los ingresos que CoreWeave obtiene por cada gigavatio de potencia instalada. Un gigavatio es, en cristiano, una medida de potencia eléctrica: la forma de contar cuánta 'fábrica' de IA tiene la compañía en sus centros de datos. Su tesis sostiene que el mercado está infravalorando el negocio, ya que las acciones cotizan a solo 3 veces los ingresos estimados para 2027. El punto negro del valor es otro: la preocupación por su deuda y su riesgo de crédito ha pesado en el ánimo de los inversores, pero Keirstead cree que ese riesgo está cerca de tocar techo, y desde ahí construye su visión positiva.

La otra pata de la noticia es financiera. CoreWeave completó el 22 de septiembre una emisión de 4.200 millones de dólares en bonos convertibles senior con vencimiento en 2033 y un interés anual del 2,875%, de la que obtuvo unos 4.140 millones de dólares netos. Un bono convertible es una deuda que paga intereses pero que también puede canjearse por acciones si la cotización sube hasta cierto nivel: es financiación más barata para la empresa y una apuesta con premio para el inversor. En este caso, el precio inicial de conversión es de 97,85 dólares por acción, una prima del 22,5% sobre el cierre del 17 de septiembre. Es decir, quien compre esos bonos solo los cambiará por títulos si la acción sube por encima de ese umbral.

La operación le da a CoreWeave dinero fresco para seguir ampliando su negocio de infraestructura de IA y, de paso, un cupón bajo que limita el coste de los intereses a corto plazo. El problema es que, si los bonistas acaban convirtiendo sus bonos en acciones, los accionistas actuales verán su participación diluida. Para amortiguar ese golpe, la compañía se ha gastado unos 566,2 millones de dólares en 'capped calls', una suerte de seguro que reduce la dilución bajo determinadas condiciones de precio. Ese desembolso recorta en más de 566 millones el efectivo que le queda realmente disponible del préstamo, y el resto irá a fines corporativos generales.

El mercado, por ahora, mira más la parte buena. En TipRanks, CoreWeave tiene una recomendación media de compra moderada, con 18 compras, seis mantener y dos ventas. El precio objetivo medio es de 139,17 dólares, lo que implicaría un potencial del 60,4% desde los niveles actuales, y en lo que va de año las acciones se anotan un 21,2%. La clave de cara al futuro es doble: si la compañía es capaz de convertir la fuerte demanda de IA en ingresos y caja sostenidos mientras controla su deuda, la historia se sostiene; si la deuda se descontrola o el crecimiento se enfría, todo ese potencial se queda en el aire.

El análisis de Salseo

  • El 'comprar' de UBS se apoya en una cifra que hay que coger con pinzas: que la acción cotice a 3 veces los ingresos estimados para 2027 da por bueno lo que la compañía facturará dentro de dos años, en un negocio donde los contratos y los chips cambian cada pocos trimestres. La prueba de fuego será el próximo resultado: si el crecimiento trimestral se frena, ese múltiplo deja de ser 'barato' de un día para otro.
  • Lo más relevante del argumento alcista no es el crecimiento, es la deuda: UBS afirma que el riesgo de crédito está tocando techo. Es una apuesta muy concreta y muy arriesgada — es justo lo contrario de lo que suele decirse de una empresa que acaba de pedir prestados 4.200 millones. Si el próximo informe no confirma esa mejoría en el balance, la tesis se cae y con ella el precio objetivo.
  • Los bonos son deuda 'barata' (2,875% anual), pero con truco: si la acción supera los 97,85 dólares, los bonistas podrán cambiar sus bonos por acciones y diluir a los accionistas actuales. Por eso la empresa ha gastado 566,2 millones en 'capped calls', un seguro que amortigua esa dilución pero que le resta más de 566 millones de efectivo para construir centros de datos. Es señal de que prefiere proteger al accionista antes que maximizar el dinero de la operación.
  • El negocio de CoreWeave consiste, literalmente, en construir potencia eléctrica (medida en gigavatios) y alquilarla para tareas de IA. La pregunta que decidirá la acción no es si hay demanda de IA —la hay— sino si la compañía logra transformar cada gigavatio en ingresos y caja antes de que la factura de los intereses pese demasiado. El dato a vigilar: los ingresos por gigavatio y el ritmo al que activa nueva capacidad.

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Fuente: TipRanks