CoreWeave vs. IREN: un analista apuesta por CRWV y deja a IREN en el banquillo

Jones Trading inicia la cobertura de CoreWeave con recomendación de compra y un precio objetivo que implicaría subir un 82,7%, mientras que sobre IREN solo da un 'mantener' sin precio objetivo. Estos son sus motivos.
Dos de las compañías que alquilan potencia de cálculo para inteligencia artificial (las llamadas 'neoclouds') han quedado cara a cara en un informe de analistas. Kevin Dede, de la casa Jones Trading, ha empezado a cubrir CoreWeave con una recomendación de compra y un precio objetivo de 160 dólares por acción, lo que según sus cálculos dejaría un recorrido al alza del 82,7%. Sobre IREN, en cambio, solo otorga una recomendación de mantener y ni siquiera se moja con un precio objetivo. Ambas están bien colocadas para aprovechar el tirón de la demanda de IA y de computación de alto rendimiento, pero el analista ve mucho más potencial en una que en otra.
El argumento principal a favor de CoreWeave es lo que en la jerga se conoce como 'backlog': la cartera de pedidos ya contratados pero todavía no facturados. Según el informe, esa mochila ha ido creciendo sin parar: de 30.000 millones de dólares a 55.600, después a 66.800, luego a 99.400 y finalmente a 104.000 millones. A eso se suma una base de clientes de peso, con nombres como IBM, Meta, Microsoft, OpenAI y Anthropic, y el respaldo de Nvidia, que participa en la empresa a la vez como accionista y como socio tecnológico. Dede también destaca la ampliación de su catálogo de software y el hecho de que varios de esos clientes sean grandes compañías de nube, lo que da a CoreWeave exposición directa al crecimiento de la infraestructura de IA.
La historia de la compañía también ayuda a entender de dónde viene. Nació en 2017 con el nombre de Atlantic Crypto y se dedicaba a minar ethereum con tarjetas gráficas; en 2019 pasó a llamarse CoreWeave y acabó reorientando todo ese parque de GPUs hacia el negocio de la nube. Desde su salida a bolsa en marzo de 2025, sus acciones llegaron a acercarse a los 160 dólares antes de caer hasta aproximadamente la mitad de ese nivel, en un periodo en el que el Nasdaq ha subido alrededor de un 19%. Ese desplome, junto a un backlog que no deja de engordar, es lo que el analista interpreta como una oportunidad.
Con IREN el tono cambia. Dede reconoce aspectos positivos, como su cartera de clientes y su historial a la hora de entregar capacidad de cálculo de alto nivel, pero señala varios problemas: Microsoft es su único cliente con grado de inversión (es decir, con una calidad crediticia contrastada), los inversores particulares controlan alrededor del 45% de las acciones en circulación, y asegura que algunos de esos minoritarios estarían difundiendo relatos falsos sobre la compañía. También le preocupa el gran paquete de acciones que se concedió recientemente al fundador. Pese a todo, cree que el entorno de demanda de IA y computación de alto rendimiento le es favorable y que su valoración deprimida podría ser un buen punto de entrada, aunque opina que otras empresas de centros de datos ofrecen más recorrido.
Y aquí llega el matiz interesante: según la herramienta de comparación de TipRanks, el consenso de Wall Street mantiene una recomendación de compra moderada para las dos compañías, pero el potencial que le atribuyen los analistas es mayor para IREN (72,2% en los próximos doce meses) que para CoreWeave (63,4%). Es decir, la preferencia por CoreWeave es la opinión de una casa concreta, no la del mercado en su conjunto. Además, ambas comparten los mismos riesgos de fondo: necesitan muchísimo dinero para construir y mantener sus centros de datos y dependen de ejecutar bien sus planes de crecimiento.
El análisis de Salseo
- El backlog de 104.000 millones es el argumento estrella, pero conviene entender qué es: contratos ya firmados que se irán facturando con los años, no dinero en caja hoy. La pregunta clave no es cuánto suma la cartera de pedidos, sino cuánto de eso se convierte de verdad en ingresos y cuánto capital hay que adelantar para atenderlo.
- El riesgo que no sale en el titular es la concentración de clientes. Microsoft y OpenAI son a la vez grandes clientes y potenciales competidores: Microsoft tiene su propia nube y OpenAI diseña su propia infraestructura. Si esos gigantes deciden construir más capacidad por su cuenta, la visibilidad de CoreWeave se estrecha.
- En IREN, el dato del 45% de acciones en manos de particulares explica por sí solo la volatilidad y el ruido que rodea al valor: es una acción muy expuesta a redes sociales y a relatos exagerados. Que Microsoft sea su único cliente con grado de inversión indica una base de clientes más frágil que la de su competidor.
- Ojo con el efecto espejo: el propio consenso de analistas da más recorrido a IREN (72,2%) que a CoreWeave (63,4%). Este informe es la apuesta de un analista concreto, no un cambio de tendencia del mercado, así que el movimiento real dependerá de los próximos resultados y de cómo financien ambas su crecimiento sin diluir en exceso a los accionistas.