Cotización de IonQ, Rigetti y D-Wave se desploma por la subida de los rendimientos de los bonos

Las acciones de computación cuántica caen con fuerza ante el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro y las tensiones geopolíticas, lo que castiga a las empresas de alto crecimiento y larga rentabilidad futura.
Las acciones de las principales empresas de computación cuántica están sufriendo un importante revés este martes. IonQ y Rigetti Computing caen alrededor de un 5%, mientras que D-Wave Quantum pierde cerca de un 6%. El movimiento bajista se extiende a todo el sector: el ETF Defiance Quantum baja aproximadamente un 4%. La causa inmediata es el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo, que han alcanzado niveles no vistos desde 2007. El rendimiento del bono a 30 años ha llegado a situarse cerca del 5,33%. Cuando los inversores exigen más rentabilidad por prestar dinero al Estado, descuentan a valor presente los flujos de caja futuros con una tasa más alta, lo que reduce el valor actual de las compañías que prometen grandes beneficios dentro de varios años, como ocurre con las empresas de computación cuántica.
IonQ, que presentó unos resultados trimestrales excelentes a principios de mes, no se libra de esta dinámica. La compañía facturó 80,1 millones de dólares en el segundo trimestre, un 287% más que el año anterior y por encima de las expectativas del mercado. Además, elevó su previsión de ingresos para 2026 hasta entre 280 y 290 millones de dólares. IonQ también ha completado la adquisición de SkyWater Technology por 1.800 millones de dólares, con el objetivo de controlar mejor la fabricación de semiconductores para sus sistemas cuánticos. El próximo 8 de septiembre celebrará su Investor Day, donde se espera que presente sus planes a largo plazo. La media de los analistas le da un precio objetivo de 69,44 dólares, lo que sugiere un potencial de subida del 55% desde los niveles actuales.
Rigetti, por su parte, ha ido avanzando aunque a una escala financiera mucho menor. Sus ingresos del segundo trimestre alcanzaron los 5,1 millones de dólares, un 183% más interanual, y el margen bruto mejoró del 31% al 43%. La compañía tiene 541,3 millones de dólares en efectivo y sin deuda, lo que le da flexibilidad mientras invierte en desarrollo. Rigetti ha ampliado su colaboración con HPE y el Pittsburgh Supercomputing Center, y planea entregar tres sistemas en 2026, incluida una máquina de 108 qubits para la India. Los analistas le otorgan una recomendación de Compra Moderada, con un precio medio objetivo de 27,19 dólares (un 53% de potencial alcista).
D-Wave ofrece una historia algo diferente, centrada en la adopción comercial. En el segundo trimestre sus ingresos fueron de 3,1 millones de dólares, prácticamente sin cambios respecto al año anterior y por debajo de lo esperado. Sin embargo, las reservas trimestrales crecieron un 59% hasta 2,1 millones de dólares. La compañía anunció que su tecnología impulsa una segunda aplicación de producción cuántica para NTT DOCOMO, y ha sumado capacidades de puerta cuántica tras la adquisición de Quantum Circuits. De los 15 analistas que cubren el valor, 14 recomiendan comprar, lo que le da una calificación de Compra Fuerte y un precio objetivo medio de 35,79 dólares, un 81% por encima del precio actual.
El análisis de Salseo
- El verdadero detonante de la caída no es un problema de negocio de estas empresas, sino un cambio en el entorno macro: la subida de los rendimientos de los bonos del Tesoro hace que los inversores descuenten con más dureza los flujos de caja lejanos, lo que castiga de forma especialmente dura a las compañías sin beneficios actuales y con valoraciones elevadas, como las cuánticas.
- IonQ, Rigetti y D-Wave están en fases muy distintas de madurez comercial, pero el mercado las mete a todas en el mismo saco cuando hay aversión al riesgo. Esto crea oportunidades para quien sepa diferenciar entre compañías con ingresos sólidos (IonQ) y otras que apenas generan facturación.
- A pesar del batacazo del día, el consenso de los analistas sigue siendo muy positivo para las tres, con precios objetivo que implican revalorizaciones de entre el 53% y el 81%. Eso sugiere que Wall Street cree que la caída es coyuntural y no estructural, aunque la clave estará en si los tipos se mantienen altos o bajan.
- La lectura contraria: si los rendimientos de los bonos siguen subiendo, este tipo de acciones podrían seguir sufriendo aunque sus fundamentales mejoren. La señal a vigilar es la evolución de la deuda pública estadounidense y las expectativas de tipos de la Reserva Federal, más que los resultados trimestrales de las empresas.