Cramer: los gigantes tecnológicos consolidados son su mejor apuesta para la IA

El presentador de CNBC prefiere las grandes tecnológicas con negocio sólido y varias vías para rentabilizar la IA antes que las apuestas puras, pese a las dudas sobre las valoraciones y la comparación con la burbuja de las puntocom.
Jim Cramer, el conocido presentador de "Mad Money" en CNBC, ha defendido esta semana que una de las mejores formas de invertir en el auge de la inteligencia artificial no son las compañías puramente tecnológicas, sino los grandes grupos tecnológicos ya asentados, con negocios sólidos y varias maneras distintas de sacar partido a esta tecnología. Cramer reconoce que existen dudas razonables sobre las valoraciones del sector y que muchos comparan la situación actual con la burbuja de las puntocom, pero en lugar de dar un paso atrás en una tendencia que sigue impulsando buena parte de las subidas del mercado, prefiere quedarse con las empresas de primera fila que cuentan con buenos equipos directivos capaces de encontrar nuevas formas de aprovechar la IA. "Quiero mantenerme en las apuestas ligadas a los centros de datos de IA", resumió.
Sus dos ejemplos estrella son Meta y Microsoft, dos compañías que también forman parte de la cartera del Club de Inversión de CNBC. Sobre Meta —propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp— señala que sus acciones han tenido un arranque de 2026 complicado, pero que confía en el consejero delegado Mark Zuckerberg y su equipo para encontrar la forma de monetizar el dinero que están gastando en IA, algo que la compañía debería materializar con Muse. La acción cotiza ahora en torno a 738 dólares. En el caso de Microsoft, Cramer recuerda que cuando el título marcó su mínimo de 52 semanas en 350 dólares, el pasado junio, él no pensó que sus mejores tiempos hubieran quedado atrás, pese a haber mostrado frustración en algún momento con su evolución. Mantener las acciones le ha salido bien: hoy rondan los 529 dólares, después de que en julio los resultados y las previsiones de Azure (su negocio de servicios en la nube) superaran las expectativas de Wall Street y el mercado ganara confianza en el plan de la compañía para Copilot.
Más allá de Meta y Microsoft, Cramer también destacó a Advanced Micro Devices (AMD) e Intel dentro de los semiconductores, a Marvell Technology en el terreno de los chips y la fibra óptica, y a CrowdStrike y Palo Alto Networks en ciberseguridad. Conviene tener presente un detalle de transparencia que el propio artículo incluye: el fideicomiso benéfico de Cramer, la cartera que gestiona el Club de Inversión de CNBC, tiene posiciones en Meta, Microsoft, Intel, CrowdStrike y Palo Alto Networks, es decir, en varias de las compañías que está elogiando.
El razonamiento de fondo es macroeconómico. Con los tipos de interés altos, encontrar crecimiento se ha vuelto más difícil en casi todos los sectores, y las empresas ligadas a la IA están entre las pocas capaces de seguir creciendo con fuerza en este entorno. "Cuando pregunto a cerca del 80% del S&P 500 qué puede salir bien, no se me ocurre nada para la mayoría", afirmó, añadiendo que eso podría cambiar cuando termine la guerra. Eso sí, el presentador admite que el entusiasmo puede volverse excesivo y subraya que él quiere estar diversificado y que gestiona una cartera diversificada para el Club de Inversión.
El análisis de Salseo
- Cramer no apunta a los desarrolladores de modelos de IA ni a las 'pure plays', sino a empresas que ya tienen caja, distribución y millones de clientes para rentabilizar la tecnología. El mecanismo es la opcionalidad: si una vía de monetización falla, quedan varias más (nube, publicidad, software, chips). Para un inversor particular es la versión conservadora del 'trade' de la IA, con menos vértigo que comprar solo fabricantes de chips.
- El argumento de fondo es que, con dinero caro, el crecimiento escasea y se concentra en un puñado de compañías. Eso tiene doble filo: esas mismas empresas pesan muchísimo en los grandes índices como el S&P 500 o el Nasdaq, así que un tropiezo en sus resultados de IA no se queda en la empresa, se contagia al índice y a la mayoría de carteras indexadas. Es el riesgo oculto de la concentración.
- Qué vigilar de aquí en adelante: en Meta, si el fuerte gasto en IA empieza a generar ingresos concretos (el desembarco de Muse) sin comerse el beneficio; en Microsoft, el ritmo de crecimiento de Azure y la adopción real y de pago de Copilot; y en AMD, Intel y Marvell, los pedidos y previsiones de centros de datos, que es donde se ve si el gasto de los grandes se convierte en ingresos para los fabricantes de chips.
- Matiz que el titular no cuenta: aquí no hay ninguna cifra nueva de las compañías, es pura opinión de un comentarista que además posee varias de las acciones que recomienda a través de su fideicomiso, así que no es un observador imparcial. Y parte del recorrido que menciona ya se ha producido: Microsoft pasó de 350 a 529 dólares, de modo que la 'oportunidad' que describe no está donde estaba hace unos meses.