Cramer: Meta e Intel pueden ganar aunque el petróleo y los bonos aprieten

Jim Cramer defiende que no hay que salir del mercado pese al empuje del crudo y de la rentabilidad de los bonos, y señala a Meta e Intel como dos valores que "encajan con el momento".
El presentador estrella de CNBC, Jim Cramer, ha salido al paso de la última sacudida de los mercados con un mensaje claro: ni el petróleo ni los bonos deberían llevar al inversor de largo plazo a abandonar la bolsa. La jornada del lunes fue un buen ejemplo de lo que le preocupa. Las acciones cayeron porque la rentabilidad de los bonos del Tesoro pegó un salto al arrancar la semana: el Dow Jones perdió 347 puntos (un 0,7%), el S&P 500 se dejó un 0,8% y el Nasdaq un 0,9%. El mercado se recuperó parcialmente a mediodía después de que el crudo se relajase, tras conocerse que el presidente Donald Trump estaba abierto a aliviar las sanciones a Irán en asuntos nucleares, pero el daño ya estaba hecho y los índices cerraron en rojo.
Según Cramer, intentar decidir si se sale o no del mercado siguiendo cada giro del petróleo o de los bonos es un error para quien invierte a largo plazo. Lo que toca, dice, es ser más selectivo y fijarse en qué compañías pueden seguir cumpliendo en un entorno más duro. Su receta tiene tres ingredientes: que la empresa tenga demanda, capacidad para fijar precios y escala. "Si tienen las tres cosas, no les afectarán tanto los tipos altos provocados por la guerra con Irán", resume.
Sus dos primeras apuestas son precisamente dos de los valores que enlazamos en esta pieza. De Meta destaca Muse, su nuevo asistente personal de inteligencia artificial, que según él podría llegar con el tiempo a miles de millones de usuarios y, sostiene, arrebatará cuota de mercado a OpenAI, a la que describe como un competidor más nicho. De Intel subraya que se beneficia de la creciente demanda de procesadores centrales para dar vida a los agentes de IA, y elogia la gestión más disciplinada en el gasto de su consejero delegado, Lip-Bu Tan, así como sus esfuerzos por revivir el negocio de fabricación de chips para terceros (la llamada foundry). "Tengo plena fe en que su plan para devolver a Intel a la grandeza funcionará", afirma.
Fuera del foco tecnológico, Cramer menciona a Microsoft, que a su juicio "se está convirtiendo en una fuerza silenciosa" gracias a Copilot, y a Apple, que espera que se beneficie del lanzamiento de su primer teléfono plegable. También señala a la energía como uno de los pocos sectores que se benefician directamente de un petróleo más caro, y destaca a Chevron por su producción global y su balance, a Enbridge por su dividendo de alrededor del 6% y a Enterprise Products Partners por su exposición al gas natural.
El presentador cierra reconociendo que las oportunidades son más difíciles de encontrar ahora, pero insiste en que sigue habiendo valores que merecen estar en cartera: "En estos momentos, intentas encontrar las acciones que funcionan en el entorno turbulento y negativo en el que nos encontramos". Y remata: "No se abandona, no se dice que estamos en una situación imposible. Se redobla la apuesta por los ganadores". Conviene tener presente un detalle que el propio artículo incluye: el fondo benéfico de Cramer, el que gestiona el Investing Club de CNBC, tiene acciones de Apple, Intel, Meta y Microsoft, es decir, habla de valores que posee.
El análisis de Salseo
- Esto es opinión televisiva, no un catalizador de negocio: no hay resultados, contrato ni cambio regulatorio detrás de Meta o Intel. El efecto de un comentario así suele durar una sesión, y el artículo recuerda que el fondo de Cramer posee acciones de Intel y Meta (y también de Apple y Microsoft), un conflicto de interés que conviene tener en cuenta antes de tomar la recomendación como un dato objetivo.
- El mecanismo de fondo es el que explica por qué la tecnología sufre cuando sube el crudo: un petróleo más caro alimenta la inflación, empuja al alza la rentabilidad de los bonos y eso castiga sobre todo a las empresas cuyos beneficios se esperan más lejos en el tiempo, porque su valor presente se descuenta a tipos más altos. Por eso Cramer insiste en negocios con caja y demanda hoy. Las dos señales a vigilar son el precio del crudo ligado a Irán y el bono a 10 años estadounidense: mientras suban, el viento seguirá en contra.
- En Meta la apuesta es que su asistente Muse se convierta en la puerta de entrada a la IA para cientos de millones de personas, y el negocio real no es el asistente en sí, sino mantener el dominio publicitario de sus aplicaciones. La pregunta útil no es cuántos usuarios prueba Muse, sino si esa capa de IA se traduce en más tiempo de uso y más anuncios vendidos sin disparar los costes de computación.
- Intel mezcla dos historias muy distintas en una sola frase: el ciclo de producto de procesadores para IA, que es la parte más visible, y la recuperación de la foundry, que es la más cara, la más lenta y la de resultado más incierto. El elogio a la disciplina de gasto apunta justo ahí. Lo que hay que seguir no es el titular, sino si llegan pedidos de clientes externos para su fabricación y cómo evoluciona el gasto de capital, porque de eso depende que el plan sea sostenible.