Las cuánticas rebotan: la inflación más suave da alas a IONQ, QBTS, RGTI y QUBT

Las acciones de computación cuántica se disparan tras un dato de inflación mejor de lo esperado que alivia la presión sobre las tecnológicas de alto crecimiento.
Las grandes protagonistas del sector de la computación cuántica han vivido una jornada de fuertes subidas en bolsa. Empresas como IONQ, D-Wave Quantum (QBTS), Rigetti Computing (RGTI) y Quantum Computing Inc. (QUBT) rebotaron con ganas después de que se publicara un dato de inflación en Estados Unidos más moderado de lo que esperaban los analistas.
La noticia que encendió la mecha fue el índice de precios al consumo (IPC) de junio, que mostró un enfriamiento mayor del previsto. Esto ha llevado a los inversores a pensar que la Reserva Federal podría ser menos agresiva con las subidas de tipos de interés, o incluso empezar a bajarlos antes de lo planeado. Para compañías que aún no generan beneficios sólidos y dependen de financiación futura, como muchas cuánticas, unos tipos más bajos son gasolina para sus valoraciones.
El sector cuántico es especialmente sensible a los cambios en las expectativas de tipos. Al tratarse de empresas con un alto componente de crecimiento futuro, su valor en bolsa depende mucho de cuánto valgan hoy esos flujos de caja lejanos. Con tipos altos, el dinero futuro vale menos; con tipos a la baja, el cálculo se invierte y las acciones suben. De ahí que un simple dato macroeconómico pueda provocar movimientos tan bruscos.
Rigetti Computing, por ejemplo, llegó a subir más de un 10% en algunos momentos de la sesión, mientras que IONQ y D-Wave también registraron avances notables. Aunque ninguna de ellas ha presentado resultados trimestrales esta semana, el viento de cola macro ha bastado para insuflar optimismo en un sector que llevaba semanas castigado por la recogida de beneficios y las dudas sobre su rentabilidad a corto plazo.
Más allá del dato de inflación, el interés por la computación cuántica sigue latente. Los avances tecnológicos se suceden y las alianzas con grandes corporaciones no dejan de aparecer. Sin embargo, los inversores particulares deben recordar que hablamos de una tecnología todavía en pañales: los ingresos son escasos y los beneficios, inexistentes. El rebote de hoy es un reflejo del apetito por el riesgo cuando el entorno macro afloja, no una señal de que el negocio haya cambiado de la noche a la mañana.
El análisis de Salseo
- El subidón de hoy no viene de ningún avance técnico ni contrato millonario, sino de un dato de inflación que cambia las expectativas sobre los tipos de interés. Es un movimiento puramente macro, no fundamental.
- Para el inversor, esto confirma que las cuánticas son un termómetro del apetito por el riesgo: cuando el dinero barato vuelve al mercado, estos valores son los primeros en rebotar, pero también los primeros en caer si el panorama se tuerce.
- La señal a vigilar de verdad son los próximos resultados trimestrales y, sobre todo, cualquier anuncio de comercialización real de sus tecnologías. Sin ingresos recurrentes, estos rebotes pueden ser flor de un día.
- Aunque hoy celebremos la fiesta, conviene no olvidar que la dilución de acciones es una amenaza constante en este sector: muchas de estas empresas necesitarán ampliar capital y eso puede frenar las subidas a medio plazo.