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Cuatro acciones que podrían cazar una oportunidad de 3,2 billones en chips

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Cuatro acciones que podrían cazar una oportunidad de 3,2 billones en chips

Bank of America eleva hasta 3,2 billones de dólares su previsión de mercado para los semiconductores en 2030 y señala a Micron, Intel y dos fabricantes de equipos como los grandes beneficiados si el sector recupera el impulso.

Mientras buena parte del mercado rumia si la inteligencia artificial está empezando a enfriarse, hay quien mira mucho más lejos y ve un negocio todavía más grande. El analista de Bank of America Vivek Arya calcula ahora que el mercado total de los semiconductores —todo lo que se vende en el mundo de chips, sumando memoria, procesadores, equipos y demás— alcanzará los 3,2 billones de dólares en 2030. Para ponerlo en perspectiva: este año espera que esa cifra ronde los 1,7 billones, es decir, casi el doble en apenas cuatro años.

¿De dónde sale ese crecimiento? Sobre todo de la memoria y de la demanda de centros de datos, es decir, de los macro complejos donde se entrenan y se ejecutan los modelos de IA, además de una recuperación más fuerte de lo previsto en el automóvil y la industria. Arya asegura que no ve "señales de frenado" en los pedidos de los clientes, en los acuerdos a largo plazo, en los compromisos de suministro ni en los precios de los chips. Es una respuesta directa al miedo que recorre el mercado: si Anthropic, OpenAI y compañía dejan de entrenar modelos cada vez más grandes, tendrán que gastar menos en hardware e infraestructura. El analista sostiene lo contrario: 2027 está "prácticamente vendido y contratado" para los fabricantes de capacidad de cómputo, componentes de red y memoria, y 2028 también se presenta "ajustado".

A corto plazo, eso sí, avisa de que el sector puede quedarse moviéndose de lado, sin subidas ni bajadas relevantes, lastrado por las elecciones de medio mandato en Estados Unidos y por el contexto económico general. En ese escenario de poca chispa, cree que aguantarán mejor los fabricantes de chips de IA y de chips analógicos, además de los proveedores de redes. Cuando el impulso vuelva, Arya sitúa en cabeza a Micron Technology e Intel, junto a los fabricantes de equipos de fabricación de semiconductores Lam Research y Applied Materials. Su argumento central: "la escasez de memoria y la inflación de precios siguen siendo una palanca crítica detrás del potencial de crecimiento del sector". También ve mejores perspectivas para los fabricantes de servidores tradicionales y de servidores de IA.

Sobre las valoraciones, el analista recuerda que el índice PHLX Semiconductor acumula una subida de alrededor del 58% en lo que va de año, pero defiende que las chipmakers "siguen resultando atractivas en relación a su crecimiento": el sector cotiza más barato que el S&P 500 pese a que sus beneficios crecen mucho más rápido. Además, ha elevado sus previsiones para el negocio de los equipos que fabrican las obleas de silicio (las láminas sobre las que se construyen los chips): 156.000 millones de dólares este año, 210.000 millones el próximo y hasta 360.000 millones a finales de la década, gracias a las nuevas generaciones de tecnología de fabricación y a la ampliación de salas limpias para componentes de memoria y almacenamiento.

Conviene no perder de vista que se trata de una previsión a varios años vista, elaborada por un solo analista, y que el propio Arya admite que el sector puede quedarse atascado en el corto plazo. Es decir, la tesis no es que las acciones vayan a despegar mañana, sino que el suelo de negocio del sector está más firme de lo que sugiere el ruido sobre un supuesto parón de la IA.

El análisis de Salseo

  • La verdadera protagonista de la tesis no es la IA en general, sino la memoria. Arya habla de "escasez de memoria e inflación de precios" como palanca crítica del crecimiento, y eso impacta de lleno en Micron: si el precio de los chips de memoria sube por falta de oferta, sus ingresos se disparan más rápido que sus costes. La señal concreta a vigilar son los precios de los contratos de memoria y los resultados trimestrales de la compañía, no los titulares sobre IA.
  • El argumento va contra el miedo dominante: si Micron o los fabricantes de equipos ya tienen 2027 "prácticamente vendido y contratado" y 2028 ajustado, buena parte del crecimiento ya está firmado y no depende de que aparezca demanda nueva. El riesgo real, por tanto, no es que se enfríe la IA, sino que esos compromisos se cancelen o se renegocien a la baja: ahí es donde se agrietaría el suelo que sostiene la previsión.
  • La mención de Intel es cualitativa, no numérica: el informe no detalla cifras para la compañía, así que funciona más como apuesta de recuperación que como tesis de crecimiento respaldada por datos. Traducido: el analista la pone en el saco de las que rebotan si el sector arranca, no porque espere un cambio concreto en su negocio. Conviene leerla como un 'y también' y no como el núcleo del argumento.
  • El dato más interesante es la aparente contradicción: el índice de semiconductores sube un 58% en el año y aun así cotiza más barato que el S&P 500 en relación a sus beneficios. Cuando un sector sube mucho y sigue pareciendo barato, suele ser porque el mercado espera beneficios aún mayores o porque desconfía de que se mantengan. Si la demanda se sostiene, ese descuento es una oportunidad; si llega el frenazo, ese mismo múltiplo era una trampa. Los catalizadores próximos para saberlo: las elecciones de medio mandato en Estados Unidos y la próxima temporada de resultados.

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Fuente: Market Watch