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D-Wave se desploma un 10%: sus pérdidas crecen más rápido que su cartera de pedidos

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D-Wave se desploma un 10%: sus pérdidas crecen más rápido que su cartera de pedidos

La compañía de computación cuántica D-Wave cae con fuerza tras presentar resultados: la cartera de pedidos crece, pero las pérdidas se duplican y el mercado empieza a impacientarse.

D-Wave Quantum, una de las empresas más veteranas en el mundo de la computación cuántica, se ha llevado un buen revolcón en bolsa tras publicar sus resultados del segundo trimestre. Las acciones llegaron a caer alrededor de un 10% porque, aunque la compañía presume de una cartera de pedidos cada vez más abultada, los inversores no terminan de ver que ese dinero se convierta en ingresos reales con la rapidez que les gustaría.

Los números del trimestre son un poco agridulces. Los ingresos apenas subieron hasta los 3,1 millones de dólares, muy poquito más que en el trimestre anterior. Y lo que es más llamativo: las nuevas reservas (los pedidos que entran) se quedaron en 2,1 millones, un 59% más que hace un año, pero una caída enorme comparado con los 33,4 millones que lograron en el primer trimestre. Vamos, que después de un arranque de año espectacular, el ritmo de contratación se ha frenado en seco.

El problema de fondo es que los gastos se han disparado. Los gastos operativos casi se duplicaron hasta los 55 millones de dólares, y la pérdida ajustada (el famoso EBITDA ajustado) se amplió hasta los 37,1 millones. Mientras tanto, la cartera de pedidos acumulada (lo que llaman 'obligaciones de rendimiento pendientes') subió a 40,7 millones, y en el primer semestre han reservado 35,5 millones en total. Pero a los inversores ya no les vale con promesas: quieren ver que esos contratos, incluido uno de 20 millones por un sistema completo, se traducen en facturación de verdad.

D-Wave asegura que tiene suficiente dinero en caja para seguir adelante con sus planes, así que no hay riesgo de quiebra inminente. Pero el mercado está mandando un mensaje claro: en el sector de la computación cuántica, donde todo el mundo habla de potencial a largo plazo, ya no basta con tener una buena historia. Hay que demostrar que el negocio es capaz de generar ingresos de forma consistente y que las pérdidas no se comen todo el crecimiento.

La reacción de hoy es un toque de atención para todo el sector. D-Wave compite con otras empresas que también están quemando caja a un ritmo alto, y los inversores cada vez miran con más lupa la diferencia entre lo que se promete y lo que realmente se ingresa. Si la compañía no consigue acelerar la conversión de su cartera en ingresos durante los próximos trimestres, es probable que la presión sobre la acción continúe.

El análisis de Salseo

  • La caída no es por falta de pedidos, sino por el ritmo: D-Wave pasó de reservar 33,4 millones en el primer trimestre a solo 2,1 millones en el segundo. Esa volatilidad tan bestia hace muy difícil para los inversores proyectar cuánto dinero entrará de verdad en el futuro.
  • El mercado está castigando el desfase entre gastos e ingresos: los gastos operativos se duplicaron hasta 55 millones mientras los ingresos trimestrales siguen en 3,1 millones. Eso significa que cada dólar que entra cuesta más de 17 dólares en gastos, una sangría que no se sostiene sin financiación constante.
  • La clave estará en el contrato de 20 millones por un sistema completo. Si D-Wave logra convertirlo en ingresos reconocidos en los próximos trimestres, podría calmar los ánimos; si se retrasa o se cancela, la desconfianza se disparará aún más.
  • Hay una lectura positiva escondida: la cartera de pedidos acumulada (40,7 millones) ya supera con creces los ingresos anuales de la compañía, lo que sugiere que la demanda existe. El problema no es vender, sino ejecutar y facturar a tiempo.

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Fuente: TipRanks