D-Wave sigue en el radar de los analistas pese a un trimestre flojo

Mizuho mantiene su confianza en D-Wave Quantum y destaca su posición única en computación cuántica, aunque recorta el precio objetivo tras unos resultados más débiles de lo esperado.
D-Wave Quantum, la empresa de computación cuántica que desarrolla sistemas tanto de recocido como de modelo de puertas, sigue siendo una de las apuestas favoritas de Mizuho dentro del sector. El analista Vijay Rakesh reiteró su recomendación de 'Outperform' (equivalente a comprar) sobre las acciones, aunque ajustó su precio objetivo de 35 a 29 dólares tras revisar sus estimaciones. La razón principal de su optimismo es que D-Wave es la única plataforma cuántica con doble modalidad, es decir, capaz de trabajar con los dos enfoques tecnológicos más importantes del momento.
Los resultados del segundo trimestre, sin embargo, no fueron tan brillantes. La compañía ingresó 3,1 millones de dólares, por debajo de los 4 millones que esperaba el consenso de analistas. Las reservas (bookings) cayeron un 94% respecto al trimestre anterior, hasta unos 2,1 millones, aunque subieron un 59% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Las obligaciones de rendimiento pendientes, un indicador de ingresos futuros ya comprometidos, bajaron un 4% secuencialmente hasta los 40,7 millones de dólares.
A pesar de esas cifras flojas, la parte comercial dio señales más alentadoras. D-Wave ya cuenta con más de 100 clientes, y más de la mitad son clientes comerciales (no solo instituciones de investigación). Además, las empresas del Forbes Global 2000 representaron el 49% de los ingresos del primer semestre de 2026, un salto enorme frente al 8% del mismo periodo del año anterior. Esto sugiere que la tecnología está empezando a interesar a grandes corporaciones, no solo a laboratorios.
Mizuho también destacó que el pipeline de ventas ha crecido más del 120% en lo que va de año. D-Wave mantiene su plan de vender dos sistemas en 2026, ambos previstos para el último trimestre del año, mientras su negocio de computación cuántica como servicio (QCaaS) continúa expandiéndose. En cuanto a la hoja de ruta tecnológica, la empresa apunta a un sistema de modelo de puertas de 17 cúbits para finales de 2026 y uno de 181 cúbits para 2028. A más largo plazo, entre 2030 y 2032, busca alcanzar entre 10 y 100 cúbits lógicos. Su plataforma de recocido Advantage3 se está desarrollando con el objetivo de llegar a los 100.000 cúbits.
El dato clave a vigilar en el corto plazo son esas dos ventas de sistemas esperadas para el trimestre de diciembre. Si D-Wave logra cerrarlas, los inversores tendrán una señal más clara de que el creciente pipeline comercial se está traduciendo en ingresos mayores y más estables. Por ahora, el consenso de analistas sigue siendo muy positivo: de 15 analistas que cubren la acción, 14 recomiendan comprar y solo uno mantener. El precio objetivo promedio es de 35,79 dólares, lo que implica un potencial de subida del 72,5% desde el precio actual.
El análisis de Salseo
- El recorte del precio objetivo de Mizuho (de 35 a 29 dólares) refleja que el mercado ya no tolera incumplir expectativas de ingresos, incluso en un sector tan especulativo como el cuántico. La reacción positiva de la acción (+2,52%) sugiere que los inversores siguen priorizando la tesis a largo plazo sobre los resultados trimestrales.
- La caída del 94% en reservas respecto al trimestre anterior es un recordatorio de la volatilidad de este negocio: los pedidos llegan a cuentagotas y son difíciles de predecir. Sin embargo, el crecimiento interanual del 59% y el aumento de clientes comerciales indican que la base de demanda se está ampliando, no contrayendo.
- El salto del 8% al 49% en ingresos provenientes de empresas del Forbes Global 2000 es quizás el dato más importante de todo el informe. Significa que D-Wave está pasando de vender experimentos a vender soluciones que grandes corporaciones están dispuestas a pagar, lo que podría cambiar la percepción de riesgo de la compañía.
- Las dos ventas de sistemas previstas para el cuarto trimestre son la prueba de fuego. Si no se materializan, el argumento de que el pipeline se está convirtiendo en ingresos reales perderá fuerza y la acción podría sufrir. Si se cierran, se validaría la tesis de Mizuho y el potencial alcista del 72% que ve el consenso.