D-Wave sube en bolsa: BMO ve un 86% de potencial en la computación cuántica

BMO Capital inicia la cobertura de D-Wave Quantum con 'Outperform' y un precio objetivo de 35 dólares, un 86% por encima del último cierre. La compañía presume de reservas récord, aunque sus ingresos del segundo trimestre siguen siendo débiles.
Las acciones de D-Wave Quantum (QBTS) se dispararon este viernes después de que BMO Capital iniciara la cobertura de la compañía con una recomendación de 'Outperform' (superar al mercado) y un precio objetivo de 35 dólares por acción, lo que equivale a un potencial de subida del 86% frente al último cierre. La noticia ha llegado en un momento en el que la computación cuántica es uno de los sectores más calientes y también más difíciles de entender para el inversor medio, así que vamos a desmenuzarlo.
El analista Harsh Kumar, valorado con 5 estrellas, cree que D-Wave es una de las compañías mejor posicionadas del mercado cuántico porque ya genera ingresos comerciales y porque trabaja con un enfoque doble: por un lado, la computación cuántica de recocido (annealing), especializada en problemas de optimización; por otro, la llamada computación de puertas (gate-model), que es la que más suena para el futuro de la computación general. En cristiano: D-Wave cubre dos apuestas tecnológicas a la vez, lo que le da flexibilidad si el mercado se decanta por una de ellas. 'Creemos que D-Wave es la mejor posicionada en el espacio cuántico para lograr éxito comercial', asegura el analista, citando la ventaja de ser pionera.
Los números dan algo de munición a esta visión alcista. La compañía anunció que las reservas (bookings) del primer semestre alcanzaron los 35,5 millones de dólares, un aumento de más del 1.120% respecto al mismo periodo del año anterior. Además, sus obligaciones de rendimiento pendientes, es decir, los trabajos ya contratados pero sin ejecutar, crecieron un 668% hasta los 40,7 millones. Sin embargo, no todo son flores: en el segundo trimestre los ingresos fueron de solo 3,1 millones de dólares, por debajo de las expectativas de los analistas, y la pérdida por acción fue de 0,13 dólares frente a los 0,09 que se esperaban.
Aun así, el CEO Alan Baratz defiende que estos resultados demuestran 'una fuerte ejecución, una adopción comercial en expansión y un liderazgo tecnológico diferenciado'. Y el mercado parece darle la razón: de los 15 analistas que cubren el valor, la mayoría recomienda comprar (Strong Buy) y el precio objetivo medio se sitúa en 35,79 dólares, lo que implicaría un repunte cercano al 90% desde el precio actual. La pregunta es si esa confianza se justifica con una compañía que aún pierde dinero y cuyos ingresos trimestrales no cubren ni una fracción de lo que prometen las reservas.
Para el inversor particular, la clave es entender que esto es una apuesta de futuro: D-Wave demuestra que hay clientes dispuestos a pagar por la tecnología cuántica, pero la diferencia entre reservas y facturación real sugiere que la monetización aún está dando sus primeros pasos. Un analista nuevo con un precio objetivo alto siempre da impulso, pero no garantiza nada. Habrá que vigilar cómo evolucionan esas reservas y si la compañía consigue convertirlas en ingresos recurrentes.
El análisis de Salseo
- BMO no solo le pone un precio objetivo alto; su argumento principal es que D-Wave ya tiene ingresos comerciales, algo raro en el sector cuántico. El potencial de subida es una apuesta por la aceleración de esos ingresos, no por una idea lejana.
- El crecimiento de reservas (1.120%) y de obligaciones pendientes (668%) indica que los clientes pasan de hacer pruebas a firmar compromisos, pero ojo: los ingresos de 3,1 millones en el trimestre son minúsculos. Hay un efecto 'huevo y gallina': las reservas se convierten en ingresos despacio, y cualquier retraso se castigará en bolsa.
- La doble vía tecnológica (recocido y puertas) es un arma de doble filo: diversifica, pero también duplica el gasto en I+D. En un momento en que la compañía pierde dinero, el mercado valorará qué tecnología aporta primero beneficios reales.
- El consenso ya era de Strong Buy con 15 analistas; BMO no cambia el tablero, solo añade otra voz. La lectura contraria: con una pérdida de 0,13 dólares por acción, el precio objetivo de 35 dólares descuenta un éxito casi perfecto; cualquier 'pero' en los próximos resultados hará daño.