D-Wave y Quantinuum: los analistas ven más del 100% de potencial en 2027

Los analistas que recopila TipRanks mantienen una recomendación de compra fuerte sobre D-Wave Quantum y Quantinuum, con precios objetivo que implican más del 100% de recorrido... justo después de un año muy flojo en bolsa para ambas.
El sector de la computación cuántica vuelve a estar en el punto de mira de los analistas de Wall Street. Según los datos que recopila TipRanks, dos compañías del sector cuántico —Quantinuum (QNT) y D-Wave Quantum (QBTS)— cuentan con una recomendación media de compra fuerte, y sus precios objetivo medios implican un potencial de subida superior al 100%. En concreto, el objetivo medio de Quantinuum se sitúa en 97,55 dólares (un 108% por encima de su cotización actual) y el de D-Wave Quantum en 35,79 dólares (en torno a un 115% de recorrido). El contraste es llamativo: ambas acciones acumulan fuertes caídas en lo que va de año, con Quantinuum dejando un 22,69% y D-Wave Quantum un 36,67%. Es decir, los analistas ven mucho más valor del que refleja hoy el mercado.
Quantinuum desarrolla ordenadores cuánticos y software para usos empresariales y de investigación, y en los últimos meses ha avanzado en la construcción de su base de fabricación en Estados Unidos. En septiembre cerró una ayuda de 100 millones de dólares del programa CHIPS del Departamento de Comercio estadounidense, un dinero destinado a impulsar sus ordenadores cuánticos de iones atrapados y la fabricación de semiconductores cuánticos en el país. Con ese respaldo, los analistas que cubren el valor mantienen una recomendación de compra fuerte y un precio objetivo medio de 97,55 dólares por acción.
D-Wave, por su parte, se centra en sistemas cuánticos y servicios en la nube orientados a problemas de optimización, y está ampliando su actividad hacia la computación cuántica de tipo 'gate-model' (la que se parece más a la de propósito general). El 1 de octubre lanzó un programa beta de su simulador de computación cuántica gate-model, que da a usuarios comerciales y de investigación acceso anticipado a herramientas pensadas para programar teniendo en cuenta los errores y aplicar corrección cuántica de errores. Es un paso más para dejar atrás su dependencia de los sistemas de 'annealing'. Además, en septiembre cerró con el Departamento de Comercio un acuerdo de hasta 100 millones de dólares dentro de la ley CHIPS y Ciencia para financiar la investigación y el desarrollo de sus tecnologías de annealing superconductor y gate-model.
Con ese telón de fondo, el consenso de analistas sobre D-Wave Quantum es también de compra fuerte, con un precio objetivo medio de 35,79 dólares que supone aproximadamente un 115% de recorrido desde los niveles actuales. La clave para el inversor está en si los próximos avances de negocio —nuevos clientes, progresos en corrección de errores y cumplimiento de los hitos ligados a las ayudas públicas— son capaces de sostener esa visión tan optimista. Mientras tanto, la distancia entre lo que esperan los analistas y lo que paga hoy el mercado es, precisamente, lo que convierte a estas acciones en valores de altísima volatilidad.
El detalle importante es que el precio objetivo no es una promesa: es lo que los analistas creen que valdrá la acción si se cumplen sus previsiones de contratos e ingresos. Para D-Wave, el paso de las máquinas de 'annealing' (pensadas para optimización concreta) al gate-model es un cambio de liga: significa competir en el terreno donde ya juegan los grandes nombres del sector, con mucha más competencia y plazos más largos.
Otra lectura: ambos dependen en buena parte del dinero público estadounidense (hasta 100 millones de dólares cada uno). Eso da aire financiero y visibilidad, pero también ata parte de su hoja de ruta a los calendarios presupuestarios de Washington. La señal concreta que conviene vigilar no son los titulares de los precios objetivo, sino la próxima publicación de resultados y los hitos del programa CHIPS: si llegan clientes de pago y avances reales, la tesis aguanta; si solo llegan subvenciones, el castigo en bolsa puede repetirse.
El análisis de Salseo
- Un precio objetivo medio no es una predicción gratis: recoge lo que los analistas esperan de futuros contratos y del ritmo del dinero público (programas CHIPS). Si esos fondos se retrasan o se recortan, los objetivos bajarán mucho más rápido de lo que tardó en construirse el 108% o el 115% de potencial que se publica hoy.
- La fuerte caída del año en D-Wave (-36,67%) y en Quantinuum (-22,69%) no es un simple castigo: es la foto de un sector que cotiza como apuesta de largo plazo, con ingresos todavía pequeños y muy sensible a titulares y a las condiciones de financiación. Esperar movimientos de triple dígito exige estómago para soportar vaivenes igual de grandes.
- Para D-Wave, lo relevante no es el simulador en sí, sino lo que simboliza: intentar pasar del 'annealing' (máquinas para problemas de optimización muy concretos) al gate-model, donde compite con actores mucho más grandes. La señal a vigilar es si consigue clientes de pago recurrentes en esa nueva línea, porque de eso depende que deje de ser un proveedor de nicho.
- El matiz que el titular no cuenta: las dos compañías han asegurado hasta 100 millones de dólares cada una de dinero público estadounidense. Eso da caja y credibilidad, pero también las ata a los ciclos presupuestarios de Washington. Si el flujo comercial no arranca por sí solo, la dependencia de la subvención se convierte en el principal riesgo de la tesis.