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Dan Ives: el 'superciclo de memoria' y Microsoft marcan el rumbo de la IA

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Dan Ives: el 'superciclo de memoria' y Microsoft marcan el rumbo de la IA

El reconocido analista Dan Ives, ahora en Yorkville Ives & Co., analiza la volatilidad del sector y califica los resultados de Microsoft como un punto de inflexión para la tecnología, mientras apunta a un 'superciclo de memoria' que impulsaría a los fabricantes de chips.

Dan Ives, uno de los analistas tecnológicos más seguidos de Wall Street, acaba de dar un paso al frente: se ha convertido en socio y director general senior de Yorkville Ives & Co. En su primera gran intervención pública desde el cambio, ha querido poner orden en el debate sobre la inteligencia artificial (IA), un sector que en las últimas semanas ha vivido sacudidas constantes. Ives no se anda con rodeos: cree que la IA sigue siendo la historia dominante del mercado, pero que ahora toca separar el grano de la paja.

El analista ha puesto el foco en Microsoft, cuyos últimos resultados trimestrales califica de "punto de inflexión" para todo el sector tecnológico. En su opinión, lo que ocurra con el negocio de la nube y la monetización de la IA en Microsoft marcará el ritmo de las inversiones en este ámbito durante los próximos trimestres. No es una opinión aislada: Microsoft es el mayor comprador de infraestructura de IA del mundo, así que sus cifras funcionan como termómetro de la demanda real. Si la compañía acelera su gasto en centros de datos, es señal de que los clientes siguen pidiendo más capacidad; si lo frena, el mercado lo leería como un aviso.

Pero Ives también ha querido hablar de un concepto que está ganando fuerza entre los inversores: el "superciclo de memoria". Se refiere al ciclo de demanda explosiva de chips de memoria de alto rendimiento, especialmente los HBM (memoria de alto ancho de banda), que son imprescindibles para entrenar y ejecutar modelos de IA. Empresas como Nvidia dependen de estos componentes para fabricar sus aceleradores, y la escasez de memoria se ha convertido en un cuello de botella real. Ives sugiere que este superciclo no solo beneficia a los fabricantes de memoria, sino a toda la cadena de suministro de IA, incluidos los diseñadores de chips y los integradores de sistemas.

En cuanto a la volatilidad reciente, Ives la enmarca como un ajuste natural dentro de una tendencia alcista de largo plazo. Los inversores han entrado en pánico por noticias puntuales, como la posibilidad de que algunos gigantes tecnológicos reduzcan su gasto en IA o la competencia de nuevos actores. Sin embargo, el analista insiste en que la demanda de aplicaciones de IA sigue superando a la oferta, y que compañías como Palantir, especializada en software de análisis de datos, están demostrando que la IA ya genera ingresos reales, no solo promesas. Eso sí, advierte de que no todas las empresas que se suben al carro de la IA acabarán ganando: la clave estará en quién consigue convertir la tecnología en resultados de negocio.

En definitiva, Ives pide calma y selección. La IA no es una burbuja, pero sí un mercado en plena maduración donde habrá ganadores y perdedores. Para el inversor particular, la lección es clara: hay que fijarse en los fundamentales, en los flujos de caja y en la capacidad real de las empresas para ejecutar, en lugar de dejarse llevar por el ruido diario. El superciclo de memoria y el papel de Microsoft como termómetro serán dos señales clave que conviene vigilar en los próximos meses.

El análisis de Salseo

  • El 'superciclo de memoria' es un concepto que explica por qué los fabricantes de chips de memoria (como los de HBM) pueden ver dispararse sus ingresos durante años, no solo un trimestre. Si la demanda de IA sigue creciendo, la escasez de memoria se convierte en un factor que encarece los componentes y beneficia a quienes controlan esa oferta, como Samsung o SK Hynix, aunque no se mencionen en la noticia.
  • Microsoft como 'punto de inflexión' significa que sus resultados no solo importan para sus accionistas, sino como indicador adelantado de todo el sector. Si Microsoft acelera su gasto en IA, es una señal de que los clientes empresariales están dispuestos a pagar por la nube inteligente; si lo recorta, podría desencadenar una corrección en todo el ecosistema de IA.
  • La volatilidad actual no es necesariamente una señal de burbuja, sino de transición: el mercado está pasando de una fase de 'promesa' a una de 'ejecución'. Las empresas que demuestren ingresos reales por IA, como Palantir, se diferenciarán de las que solo venden proyectos piloto. Vigilar los informes trimestrales de estas compañías será clave para calibrar si la tendencia se sostiene.
  • Una lectura contraria: Ives es un conocido optimista de la IA, así que su visión puede estar sesgada. El 'superciclo de memoria' también podría enfrentarse a una sobrecapacidad si todos los fabricantes invierten a la vez, como ya pasó en ciclos anteriores de chips. Por eso, más que seguir sus recomendaciones, conviene fijarse en los datos de inventarios y en los márgenes de las empresas de memoria.

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