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De Nvidia a los aranceles: la estrategia simple para una semana de vértigo

·NeutralImpacto alto
De Nvidia a los aranceles: la estrategia simple para una semana de vértigo

Nvidia presenta resultados el miércoles, los tipos siguen presionando y Canadá amenaza con represalias. En medio de tanto ruido, el columnista de CNBC apuesta por la vía simple: opciones de compra baratas sobre el S&P 500.

En Wall Street hay una máxima que nunca pasa de moda: KISS, Keep It Simple, Stupid (mantenlo simple, estúpido). Con una semana cargada de frentes abiertos –resultados de Nvidia, tipos en máximos, guerra comercial y una Fed que vuelve a reunirse–, el columnista de CNBC cree que la estrategia más sencilla puede ser la mejor: comprar opciones de compra (calls) sobre el SPDR S&P 500 ETF (SPY), que además están baratas. La idea no es adivinar el próximo movimiento, sino participar de una posible subida arriesgando muy poco si el mercado se da la vuelta.

El primer frente son los bonos. El bono del Tesoro a 30 años está en máximos de 20 años, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, intentó aliviar la presión con un giro (comprar deuda a largo plazo financiándola con deuda a corto). Le funcionó un día: el bono a 10 años bajó al 4,64% y luego rebotó hasta cerrar la semana en el 4,73%, el nivel más alto desde la crisis financiera de 2008. Unos tipos así son un lastre para todos los activos de larga duración, empezando por la tecnología. Aun así, hay quien ve margen para que el S&P 500 marque máximos antes de fin de año: Fisher Investments, por ejemplo, tiene unos 15.000 millones de dólares en IEF, el ETF de bonos del Tesoro a 7-10 años.

El segundo frente, y el más importante para el mercado, es Nvidia. La compañía presenta resultados el miércoles y es a la vez el mayor beneficiario del gasto en inteligencia artificial, el termómetro del sector y el valor con más peso en el índice. Si decepciona, el castigo se extendería a los fabricantes de chips, a los gigantes de la nube, a las eléctricas y a todo el trade de la IA. El historial reciente no invita al optimismo: en los últimos cuatro informes trimestrales, Nvidia ha caído de media un 6% tras publicar, lo que por su peso equivale a restar cerca de medio punto al S&P 500 y al Nasdaq. Pero el columnista recuerda que la acción cotiza con un múltiplo inferior al del mercado, así que este podría ser el informe que reavive la llama.

El tercer frente es la guerra comercial. Las negociaciones con Canadá se han roto de nuevo: el primer ministro Mark Carney ha fijado represalias para el 8 de septiembre y, según Bloomberg, ve pocas posibilidades de retomar el diálogo con Trump antes de las elecciones de mitad de mandato. Ojo, porque Trump ya ha dado más de un golpe a los que apostaban a favor de una escalada arancelaria; un acuerdo sorpresa volvería a pillar a muchos con el pie cambiado. Mientras tanto, las zonas más calientes del mercado empiezan a flojear: Sandisk sube más de un 570% en el año pero cae casi un 32% desde los máximos de junio; Micron sube casi un 240% pero está más de un 20% por debajo de sus máximos, igual que Seagate, y Western Digital se deja casi un 40%. Un gestor lo resumía así: «el dinero grande probablemente ya se ha hecho, pero ¿podría Micron, que cotiza a poco más de 6 veces beneficios esperados, llegar a 12 veces? ¿Por qué no?».

Con tanto ruido, el columnista señala que las opciones sobre el SPY siguen en precios de saldo: la volatilidad implícita a 30 días ronda el 12,6%, en el percentil 13 del último año y en el 6 de lo que va de año. Pone como ejemplo las calls de octubre con precio de ejercicio de 775, apenas un 1,2% por encima del precio actual, con siete semanas y media de vida y un coste de 12,15 dólares, un 1,6% del precio del subyacente. Esa única posición captura los resultados de Nvidia, la represalia canadiense del 8 de septiembre, la ventana de recompra de deuda del Tesoro que arranca el día 9 y la decisión de tipos de la Fed de septiembre. Si el mercado sigue subiendo, participas; si no, poco se ha arriesgado. Simple, pero no por ello fácil.

El análisis de Salseo

  • Nvidia es el verdadero termostato de esta semana: en los últimos cuatro informes ha caído de media un 6% tras publicar, y por su peso eso equivale a restar medio punto al S&P 500 y al Nasdaq. Si decepciona, el castigo no se queda en el chip: se contagia a los fabricantes de semiconductores, a los gigantes de la nube, a las eléctricas y a todo el trade de la IA; si acierta, puede reavivar la subida.
  • El giro de Bessent duró un día: el bono a 10 años bajó al 4,64% y volvió a cerrar en el 4,73%, máximo de la era post-crisis. Esto es un viento en contra para las valoraciones de larga duración, pero el artículo apunta que si el 10 años se acerca al 6%, la Fed podría intervenir de forma más contundente: ese sería el momento de vigilar.
  • El dinero en memoria y almacenamiento ya no es tan fácil: Sandisk cae un 32% desde máximos pese a subir un 570% en el año, y Western Digital se deja casi un 40%. Cuando los líderes del momentum se descuelgan incluso con buenos resultados, el mercado suele estar rotando; la pregunta es hacia dónde.
  • La lectura contraria: opciones baratas no significan operación gratis. La volatilidad implícita en mínimos indica que el mercado no espera grandes sustos; si Nvidia, Canadá o la Fed sorprenden, la prima puede dispararse. La estrategia KISS limita la pérdida, pero también apuesta a que los catalizadores moverán el mercado en la dirección correcta.

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Fuente: CNBC