El debate sobre frenar la IA dispara al software: Monday.com sube un 10,7%

Las grandes tecnológicas de software subieron con fuerza el lunes ante la idea de que una IA que avance más despacio es menos peligrosa para su negocio. Al día siguiente, buena parte de esas ganancias ya se estaba esfumando.
Las acciones de software empresarial vivieron el lunes una jornada de fuertes subidas en Bolsa. ServiceNow (NOW) se anotó un 7,41%, Salesforce (CRM) subió un 4,73%, Monday.com (MNDY) se disparó un 10,67% y Figma (FIG) ganó un 3,06%. El detonante no fue ningún resultado ni ningún anuncio de las propias compañías, sino una pregunta que hasta hace poco sonaba rara en el mercado: ¿y si una inteligencia artificial que avanza más despacio fuera en realidad una buena noticia para las empresas de software?
El origen del movimiento está en el debate sobre el ritmo de desarrollo de la IA. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, pidió el pasado fin de semana ralentizar los avances en los modelos de IA más punteros, y otros líderes importantes del sector respaldaron la idea de poner más el foco en la seguridad. Ese mensaje, en principio alejado de la Bolsa, tocó de lleno uno de los grandes temores que arrastran las compañías de software desde el arranque del boom de la IA: que modelos cada vez más capaces acaben sustituyendo partes de sus productos o les coman poder de fijación de precios. Si los modelos dejan de mejorar tan rápido, ese riesgo percibido se reduce, al menos temporalmente.
La otra cara de la moneda la protagonizan las empresas de infraestructura de IA. Si el desarrollo se frena lo suficiente como para recortar la demanda de modelos cada vez más grandes, los inversores podrían replantearse algunas de las agresivas hipótesis de gasto que sostienen a los fabricantes de chips, los centros de datos y el resto del despliegue de la IA. El comportamiento del lunes reflejó ese giro en el ánimo del mercado, aunque los analistas avisan de que un desarrollo más lento de los modelos no implica necesariamente menos gasto en IA: la demanda de capacidad de cómputo sigue siendo muy alta.
Y la fiesta duró poco. En la sesión previa a la apertura del martes, Salesforce caía un 1,54%, ServiceNow un 2,10%, Figma un 1,78% y Monday.com un 1,67%, devolviendo parte de lo ganado el día anterior. Eso convierte las próximas sesiones en una prueba clave: si el software aguanta buena parte del rebote, querrá decir que los inversores empiezan a descontar un menor riesgo de disrupción rápida por parte de la IA; si las subidas se evaporan, lo del lunes habrá sido más una reacción de un día al debate sobre la desaceleración que un cambio duradero en cómo Wall Street valora a estas compañías.
El análisis de Salseo
- Ojo con el mecanismo: lo que sube hoy no es el negocio del software, es su 'riesgo percibido'. Ninguna de estas empresas ha publicado resultados ni ha firmado nada; el mercado simplemente ha rebajado la probabilidad de que un modelo de IA les coma parte del pastel. Cuando la subida se apoya solo en una percepción y no en contratos o suscripciones nuevas, lo normal es que se corra el riesgo de que se deshaga igual de rápido.
- Es una noticia casi de suma cero: lo que alivia al software presiona a la otra pata del boom, la de chips y centros de datos, cuyas valoraciones dependen de que el gasto en cómputo siga creciendo sin freno. El matiz importante es que Amodei pide más seguridad, no menos inversión: la demanda de capacidad de cálculo sigue disparada, así que la rotación del lunes tiene más de narrativa que de cambio real en los ingresos de unos y otros.
- La señal concreta que hay que vigilar es puramente de precio y muy a corto plazo: si a finales de semana ServiceNow y Salesforce conservan buena parte del rebote, habrá indicios de que el mercado empieza a valorar al software con menos miedo a la IA. Si las caídas previas a la apertura del martes se consolidan, quedará claro que fue un movimiento de un solo día y no un cambio de tendencia.
- La lectura contraria, la que el titular no cuenta: para ServiceNow o Salesforce lo que de verdad manda es su propia cuenta de resultados (crecimiento de suscripciones, cuánto dinero sacan de verdad a sus funciones de IA, y las previsiones que dan). Un debate externo sobre el ritmo de la industria no cambia sus contratos firmados, y además un desarrollo más lento de los modelos también podría ralentizar las funciones de IA que ellas mismas están vendiendo como gran reclamo.