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Dell dará 1.000 dólares a las 'cuentas Trump' de los hijos de sus empleados

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Dell dará 1.000 dólares a las 'cuentas Trump' de los hijos de sus empleados

Dell se suma a la lista de empresas que aportan dinero a las cuentas de inversión infantil creadas por la Administración Trump y su fundador asegura que acabará siendo un beneficio habitual en las empresas de EE UU.

Dell Technologies va a aportar 1.000 dólares a las conocidas como 'Trump Accounts' de los hijos de sus empleados. La compañía lo confirma a Business Insider a través de un portavoz: "Tenemos previsto hacer una contribución puntual de 1.000 dólares para los hijos elegibles de nuestros compañeros de equipo, además de cualquier aportación inicial del Gobierno a la que el niño tenga derecho". La empresa todavía está cerrando la logística y esperando las instrucciones del Tesoro de Estados Unidos, según la misma fuente. Mientras tanto, los empleados pueden solicitar y nutrir las cuentas de sus hijos y recibir la contribución pública por su cuenta.

Las Trump Accounts se lanzaron el pasado 4 de julio como un nuevo programa de inversión pensado para que los niños vayan construyendo patrimonio con el tiempo. Si un bebé nace entre 2025 y 2028 y tiene la nacionalidad estadounidense, el Gobierno ingresa 1.000 dólares en su cuenta. Dell no es la primera compañía en sumarse: Goldman Sachs, Micron y Chipotle ya han anunciado planes para igualar esa aportación pública de 1.000 dólares a favor de los hijos de sus trabajadores.

El fundador de Dell Technologies, Michael Dell, dijo el miércoles en Fox News que cree que estas donaciones acabarán siendo "un beneficio estándar" en muchas empresas estadounidenses. Dell está muy ligado al programa: su fundación familiar, que dirige junto a su mujer, Susan, ha donado 6.250 millones de dólares a la iniciativa, y el directivo ha aparecido repetidamente junto al presidente durante el último año para promocionarla. Esa donación llega esta semana a las cuentas en forma de 250 dólares para los beneficiarios que cumplan los requisitos: haber nacido entre 2016 y 2024 y vivir en un código postal con una renta familiar media de 115.000 dólares o menos, según datos del censo estadounidense. Dell aseguró a Fox News que, al acabar la semana, 25 millones de cuentas habrán recibido ese pago único de 250 dólares.

La cercanía con el presidente también ha reportado publicidad gratis a la compañía. En varias ocasiones, Trump ha animado a los periodistas a "salir y comprar un ordenador Dell"; en abril, después de uno de esos guiños, las acciones de Dell llegaron a subir hasta un 9%. Desde que la fundación de Dell anunció su donación en diciembre, el presidente ha comprado más de un millón de dólares en títulos de la empresa, y en abril vendió acciones por un importe de entre 50.000 y 100.000 dólares.

Para el inversor, la lectura es doble. Por un lado, el coste de esta medida es anecdótico en la cuenta de resultados de una tecnológica del tamaño de Dell, y la noticia habla más de imagen y de política que de negocio. Por otro, deja claro que la compañía cultiva una relación con la Casa Blanca que ya ha movido su cotización en el pasado y que forma parte de su narrativa pública. La fundación familiar justifica el programa con argumentos de oportunidad económica: "Investigamos en nuestra fundación y vimos que, cuando un niño tiene aunque sea una pequeña cantidad, es mucho más probable que tenga mejores resultados en la vida", explicó Dell en Fox News.

El análisis de Salseo

  • El desembolso es casi simbólico para una empresa del tamaño de Dell, pero compra algo que no aparece en el balance: buena voluntad política en un momento en el que la compañía vive de la narrativa de la inteligencia artificial y de los pedidos públicos. La clave no es el gasto, es la señal que envía a Washington.
  • Conviene separar el gesto de la fundación (6.250 millones donados) del de la empresa (1.000 dólares por hijo elegible). El primero es filantropía personal de los Dell; el segundo es una decisión corporativa que, si se generaliza, se convierte en un coste recurrente para todas las tecnológicas y en una nueva arma en la guerra por atraer talento.
  • El precedente más relevante para la cotización no es la donación, sino el 'compra un Dell' de Trump: en abril bastó una mención presidencial para que el valor subiera hasta un 9% en un día. Es decir, parte del precio de la acción responde a titulares políticos, no a fundamentales, y eso corta para bien y para mal.
  • La letra pequeña limita el alcance real: la aportación de la fundación exige haber nacido entre 2016 y 2024 y vivir en códigos postales con renta media de 115.000 dólares o menos, así que muchos empleados de Dell se quedarán fuera de ese tramo y solo accederán al 1.000 de la empresa. Vigilar cuántas compañías del S&P 500 copian la medida: si se convierte en estándar, deja de ser un diferenciador y pasa a ser un coste asumido por todos.

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