Dell se dispara en bolsa: sus resultados demoledores demuestran que la IA ya da beneficios

Dell pulveriza las previsiones de Wall Street y eleva sus objetivos anuales con fuerza: los servidores de IA aportan 16.400 millones de dólares al trimestre y la cartera de pedidos roza los 95.000 millones. El mercado empieza a verla como algo más que un simple ensamblador de hardware.
Las acciones de Dell Technologies se dispararon casi un 8% fuera de hora tras presentar unos resultados trimestrales muy por encima de lo esperado y elevar con contundencia sus previsiones para el año fiscal 2027. La compañía demostró que el boom de la inteligencia artificial no solo se traduce en facturación, sino también en beneficios, algo que los inversores llevaban tiempo esperando. En el trimestre cerrado el 31 de julio, Dell ganó 7,04 dólares por acción ajustados, frente a los 4,92 dólares que esperaba el consenso de analistas de LSEG. Los ingresos alcanzaron los 46.970 millones de dólares, un 58% más que hace un año y por encima de los 44.920 millones anticipados.
El beneficio neto pasó de 1.160 millones a 4.130 millones de dólares, y el ingreso operativo ajustado sorprendió al mercado: 5.930 millones frente a los 4.180 millones estimados, un 41,8% más de lo previsto. Para Nicholas Mugalli, responsable de investigación en World Trade Securities, se trata de “una demolición absoluta de las expectativas de Wall Street”. La clave, apuntan los analistas, es que con esta cifra Dell rompe la vieja narrativa de que es una compañía de hardware con márgenes muy justos. Si es capaz de hacer crecer sus beneficios mientras dispara las ventas de servidores de IA, el mercado tendrá que revalorizarla.
El negocio de infraestructura, que engloba el hardware para centros de datos, facturó 31.780 millones de dólares en el trimestre, un 89% más, con los servidores optimizados para IA aportando 16.400 millones, el doble que hace un año. Aun así, lo más llamativo está en los pedidos: Dell registró 60.900 millones de dólares en pedidos de servidores de IA durante el trimestre y cerró el periodo con una cartera de pedidos de IA de 95.000 millones, casi el doble de los 51.300 millones del trimestre anterior. En los últimos doce meses ha acumulado más de 130.000 millones de dólares en pedidos de este tipo.
Por eso la compañía elevó su previsión de ingresos para el año fiscal 2027 hasta los 192.000 millones de dólares, frente a los 167.000 millones anteriores, en lo que supone la segunda gran mejora de sus estimaciones de beneficio en lo que va de año. La estimación de beneficio ajustado por acción sube hasta 25,50 dólares, desde 17,90, mientras que los analistas de LSEG esperaban 172.670 millones de ingresos y 18,92 dólares por acción. Dell también elevó su objetivo de facturación de servidores de IA para ese año hasta 74.000 millones, desde 60.000 millones. Para los analistas, esta revisión es más importante que el propio trimestre: demuestra que la dirección cree que el ciclo de inversión en IA va a ser duradero y no un espejismo de un par de trimestres. La compañía espera que la IA represente el 75% de la demanda de centros de datos al final de la década y calcula que hay una oportunidad de más de un billón de dólares en despliegues de computación para clientes de nube, gobiernos y grandes empresas.
Y hay otro detalle que los inversores no deberían pasar por alto: el tirón de la IA también está arrastrando al negocio tradicional. Los servidores convencionales y los equipos de red facturaron 10.500 millones de dólares, un 122% más que hace un año. “En solo los últimos dos trimestres hemos generado casi tantos ingresos en esta división como en cualquier año completo de nuestra historia”, destacó el director de operaciones, Jeffrey Clarke. Expertos como Steven Dickens, de HyperFRAME Research, resumen la idea así: las empresas no se limitan a acoplar tarjetas gráficas a centros de datos antiguos, están renovando toda la infraestructura. Eso reduce la dependencia de Dell de un solo producto y complica la vida a rivales especializados en el ensamblaje de servidores de IA, como SMCI, que tendrán que demostrar que pueden sostener sus márgenes con este nuevo competidor pisándoles los talones.
El análisis de Salseo
- El mercado pagaba a Dell como un simple ensamblador de hardware de bajo margen. La sorpresa del 41,8% en el beneficio operativo ajustado rompe esa narrativa y abre la puerta a una revalorización: si los beneficios crecen al mismo ritmo que la facturación, los inversores estarán dispuestos a pagar más por cada dólar que gana Dell.
- La cartera de pedidos de IA casi se ha duplicado en un trimestre, hasta 95.000 millones de dólares, y los pedidos del trimestre (60.900 millones) superan con creces la facturación de IA del trimestre. Eso da una visibilidad de ingresos enorme, pero también es una espada de doble filo: si esos pedidos se cancelan o se convierten en entregas con descuentos, el castigo sobre la acción podría ser tan contundente como la subida de hoy.
- La noticia menos obvia es que los servidores tradicionales y los equipos de red crecen un 122%: la IA no solo vende GPUs, está forzando a las empresas a renovar todo el centro de datos. Eso convierte a Dell en un ganador más diversificado y con menos dependencia de un único producto.
- El listón queda altísimo: Dell sube su previsión de beneficio por acción hasta 25,50 dólares, desde 17,90, en lo que ya es la segunda gran mejora del año. Si la demanda de IA flaquea o la competencia presiona los precios, las expectativas creadas hoy serán difíciles de cumplir, y rivales puros como SMCI podrían seguir creciendo más rápido y acaparando la atención del mercado.