Corea del Sur prevé un boom de demanda eléctrica por la IA y sopesa ampliar la nuclear

El ministro de Energía surcoreano anticipa que la IA y los nuevos centros de datos dispararán la demanda eléctrica entre 25 y 30 GW. El Gobierno estudia ampliar la nuclear en su nuevo plan energético, con el foco en los gigantes de los chips como SK Hynix.
El ministro de Clima, Energía y Medio Ambiente de Corea del Sur, Kim Sung-whan, ha asegurado que la demanda eléctrica del país se disparará en los próximos años por el empuje de la inteligencia artificial. En una entrevista con Reuters, el ministro explicó que solo las necesidades de energía ligadas a la IA -por la expansión de los fabricantes de chips Samsung y SK Hynix y la construcción de nuevos centros de datos- añadirán entre 25 y 30 gigavatios a la demanda. A eso hay que sumar el aumento del consumo por la transición a vehículos eléctricos y a la calefacción eléctrica frente al gas.
El aviso llega justo antes de que el Gobierno presente el próximo mes una actualización de su hoja de ruta energética a largo plazo, que se ampliará dos años hasta 2040. Una de las claves será si Corea del Sur anuncia planes para construir más reactores nucleares. Kim no quiso concretar cuántos cree que necesita el país, alegando que el asunto está en manos de expertos, pero describió la nuclear como 'un elemento esencial a considerar dentro de la estructura de generación de nuestro mix energético'. Para hacerse una idea: si esos 25-30 gigavatios adicionales vinieran solo de la nuclear, equivaldrían a la capacidad de unas 20 centrales con el estándar actual de diseño surcoreano. Hoy el país tiene 26 reactores y la nuclear cubre poco menos de un tercio de sus necesidades eléctricas.
El contexto es un plan de expansión masiva. Samsung y SK Hynix, dos de los mayores fabricantes de chips del mundo y proveedores clave para la infraestructura de IA, se han comprometido a levantar nuevas fábricas en el suroeste del país dentro de un 'megaproyecto' de 800 billones de wones (unos 590.000 millones de dólares) anunciado por el Gobierno este año. Según Kim, proyectos que originalmente debían estar listos hacia 2045 se han acelerado de forma significativa y ahora se espera que estén completados a principios de la década de 2030. Además, varias tecnológicas estadounidenses, entre ellas Nvidia, han mostrado interés en construir centros de datos en Corea del Sur por su suministro eléctrico fiable.
El mix energético actual es un rompecabezas: las renovables apenas suponen el 11% de la generación, el carbón el 29% y el gas el 27%. El ministro reconoce que, pese a los riesgos de seguridad, la dependencia de la nuclear es inevitable por ahora. La sociedad está dividida: una encuesta de la Agencia de Información Energética de Corea encontró que el 79% de 2.000 encuestados apoya incluir nuevas plantas nucleares en la hoja de ruta, pero en mayo un grupo cívico en Ulsan, posible sede de nuevas centrales, recogió más de 10.000 firmas en contra. Kim cree que el clúster de fábricas de chips del suroeste no necesitará una nueva planta nuclear, porque ya operan allí seis reactores junto a parques solares y eólicos. En cambio, regiones como Seúl, que dependen de la electricidad transmitida desde esa zona, necesitarían más plantas solares o incluso de gas natural licuado.
En cuanto al carbón, el país tiene 60 centrales y quiere eliminarlas para 2040, pero 20 de ellas tendrán una vida útil legal más allá de esa fecha. Una opción es mantenerlas como reserva de emergencia. 'Es una especie de reserva de seguridad. Nunca se sabe qué puede pasar, así que desmantelarlo todo podría ponernos en una situación difícil', dijo Kim. La decisión sobre el plan energético, y en particular sobre la nuclear, será clave para el sector eléctrico y para los grandes consumidores como los fabricantes de chips.
El análisis de Salseo
- El dato de 25-30 GW adicionales por la IA es enorme: equivale a unos 20 reactores nucleares. Eso significa que la expansión de SK Hynix y Samsung no solo depende de la demanda de chips, sino de que Corea del Sur sea capaz de generar electricidad suficiente. Si el plan energético no acompaña, el coste de la energía podría subir y erosionar el margen de los fabricantes de chips.
- La aceleración del megaproyecto (de 2045 a principios de la década de 2030) es una señal muy positiva para la demanda de chips de memoria y de IA. SK Hynix, que cotiza en bolsa, se beneficiaría directamente de este adelanto de inversión, pero también asume más riesgo si el suministro eléctrico se convierte en un cuello de botella.
- El interés de Nvidia y otras tecnológicas en construir centros de datos en Corea del Sur confirma que el país tiene una ventaja competitiva: un suministro eléctrico fiable. Pero también significa más competencia por la energía. El ministro ya apunta a que Seúl necesitará más solar o gas, lo que sugiere que la red no es uniforme y que habrá que invertir en infraestructura.
- La encuesta con un 79% de apoyo a la nuclear contrasta con la oposición local en Ulsan. Esto es un clásico conflicto entre el interés nacional y el local. El Gobierno tendrá que equilibrar el apoyo popular con la resistencia de las comunidades, y eso puede retrasar o condicionar el ritmo de construcción de nuevas centrales. La hoja de ruta del próximo mes será la primera prueba real.