Despedido de Uber por segunda vez: el miedo que se hizo realidad

Un empleado que volvió a Uber tras un despido en 2023 ha sido despedido de nuevo a los cuatro meses. Su historia refleja la reestructuración y el papel de la IA en la compañía.
Kori X, empleado de Uber en Phoenix, vivió en primera persona el temor que muchos trabajadores de la tecnología tienen en la cabeza. Despedido por primera vez en 2023, decidió volver a la compañía en mayo de este año como especialista en evaluaciones en el equipo de GenAI. Apenas cuatro meses después, un correo electrónico de su mánager le confirmó que volvía a quedarse sin trabajo. "Quería tirar el móvil contra la pared", cuenta.
Su regreso no fue fácil. Tras el primer despido, trabajó como mánager en una tienda que acabó cerrando, así que decidió darle otra oportunidad a Uber. Sus amigos dentro de la empresa le ayudaron a reincorporarse, pero el miedo a que la historia se repitiera nunca desapareció. Esta semana, ese miedo se hizo realidad: no vio venir el despido. Estaba en un equipo de 12 a 15 personas, organizando eventos y trabajando en la oficina, hasta que recibió la noticia de que ella y otros compañeros también habían sido despedidos.
La indemnización, eso sí, es generosa: 21 semanas de salario según su antigüedad y dos meses de "garden leave" en los que seguirá cobrando hasta noviembre, con el vesting de acciones y las prestaciones sanitarias intactas. Aun así, no piensa esperar: ya está buscando trabajo. Reconoce que el mercado laboral está muy difícil y que, si no queda más remedio, volverá al mundo corporativo, aunque preferiría una empresa más pequeña.
Kori no comparte la explicación del CEO de Uber, que atribuye los despidos a un exceso de capas de gestión. En su opinión, eso es una excusa: cree que la compañía está viendo que los productos de IA pueden sustituir gran parte de ese trabajo y que puede ganar más dinero con menos gente. También critica que no se haya sido más selectivo, porque se han ido personas muy buenas que llevaban años en la empresa. Uber no respondió a la solicitud de comentarios.
El análisis de Salseo
- La historia de Kori es un síntoma de la estrategia de Uber: la empresa está recortando personal y apostando por la IA para sustituir tareas humanas. Para el inversor, esto es un arma de doble filo: mejora los márgenes a corto plazo, pero erosiona la moral y el conocimiento interno.
- El paquete de salida (21 semanas de indemnización y dos meses de 'garden leave') muestra que Uber quiere despedir con orden y sin ruido. Eso sugiere que los recortes son estructurales, no un ajuste puntual, y que la dirección está dispuesta a pagar por una transición limpia.
- Hay una discrepancia clave entre lo que dice el CEO (exceso de capas de gestión) y lo que percibe la empleada (sustitución por IA). Si la IA es el motor real, la reestructuración podría continuar en más áreas. La señal a vigilar: si Uber anuncia nuevos recortes en los próximos trimestres.
- El caso del 'boomerang employee' que vuelve y es despedido en cuatro meses revela una planificación de plantilla poco clara. Para el inversor, puede indicar que la dirección reacciona a la presión de los resultados más que a una estrategia de largo plazo.