Digi Power X firma su primer contrato de IA por 19,6 millones de dólares y enciende su fábrica de GPUs

La compañía de infraestructura para IA Digi Power X ha anunciado un acuerdo de alquiler de GPUs con SubQ AI valorado en 19,6 millones de dólares a 24 meses, lo que supone su primer ingreso recurrente en este negocio y valida su plataforma NeoCloudz.
Digi Power X ha dado un paso de gigante en su transformación hacia la inteligencia artificial. La empresa, con sede en Miami, ha firmado su primer contrato de ingresos por IA: un acuerdo de 24 meses con SubQ AI, una compañía emergente de IA de nueva generación, por un valor total estimado de 19,6 millones de dólares. El contrato arranca el 15 de mayo de 2026 e incluye un pago inicial no reembolsable de aproximadamente 2,95 millones, el 15% del total.
¿En qué consiste el trato? Digi Power X cederá a SubQ AI acceso exclusivo y dedicado a una flota de las últimas GPUs NVIDIA Blackwell, con 192 GB de memoria HBM3e. Estas tarjetas gráficas de última generación se operarán en modalidad "bare metal" —es decir, sin virtualización, con control total para el cliente— a través de NeoCloudz, la plataforma de GPU como servicio de Digi Power X, desde su centro de datos propio. La infraestructura sigue la arquitectura de referencia de NVIDIA y está diseñada con estándares de alta disponibilidad (Rated 3), con alimentación eléctrica redundante y un sistema de refrigeración líquida de doble circuito pensado para la alta densidad de la computación acelerada.
Para Digi Power X, este acuerdo es mucho más que un simple contrato. Marca el encendido operativo de su "fábrica de IA" y la validación comercial de su giro estratégico hacia la infraestructura para inteligencia artificial. La compañía, que ya tiene asegurados unos 400 MW de potencia en sus emplazamientos de Alabama, Nueva York y Carolina del Norte, ha preparado 10 pods de capacidad —unas 4.000 GPUs NVIDIA Blackwell B300— que, a pleno rendimiento, podrían generar hasta 120 millones de dólares de ingresos anualizados. El director general, Alec Amar, lo deja claro: "Este acuerdo es solo el principio. Tenemos la intención de escalar rápidamente nuestra relación con SubQ AI y dar la bienvenida a más clientes de IA de alto crecimiento".
Desde el lado de SubQ AI, su CEO, Justin Dangel, también ve este despliegue inicial como el primer paso de una relación mucho más amplia. Su hoja de ruta contempla escalar a varios miles de GPUs en los próximos trimestres, y la combinación de la plataforma bare metal de NeoCloudz, los nuevos chips Blackwell y la capacidad propia de energía y centros de datos de Digi Power X les da, en sus palabras, "una pista creíble para crecer con un único socio de infraestructura de confianza".
La noticia llega en un momento en que la demanda de computación para IA está disparada y los inversores buscan empresas con exposición directa a esta tendencia. Digi Power X, que cotiza en el Nasdaq con el ticker DGXX, se posiciona así como un operador verticalmente integrado —posee tanto la energía como los centros de datos—, lo que le permite capturar más margen y ofrecer un servicio llave en mano a clientes que necesitan músculo computacional sin tener que construir su propia infraestructura.
El análisis de Salseo
- Este contrato transforma a Digi Power X de una promesa a una realidad comercial: ya no es solo una empresa que construye infraestructura, sino que empieza a generar ingresos recurrentes por alquiler de GPUs, con un cliente ancla que valida su modelo de negocio.
- El pago inicial del 15% y la facturación mensual a 15 días dan visibilidad de caja y un perfil de flujo de efectivo de calidad, algo clave para financiar el crecimiento sin diluir demasiado a los accionistas.
- La capacidad total que tiene preparada la compañía (4.000 GPUs) sugiere un potencial de ingresos muy superior si logra colocar esa capacidad. La señal a vigilar: nuevos anuncios de clientes en las próximas semanas, tal como adelantó la dirección.
- El riesgo: ejecutar el despliegue a tiempo y escalar la plataforma sin tropiezos técnicos. Cualquier retraso o problema de refrigeración en un centro de datos de alta densidad podría enfriar las expectativas.