Alianzas

La doble mecha que dispara a Michael Dell: Trump y la IA

·PositivoImpacto medio
La doble mecha que dispara a Michael Dell: Trump y la IA

La cercanía con el presidente Trump y el boom de la inteligencia artificial impulsan a Dell Technologies a máximos históricos, mientras su fundador se convierte en la sexta persona más rica del mundo.

Michael Dell está viviendo un año de ensueño. El fundador y CEO de Dell Technologies ha visto cómo su fortuna personal se disparaba en 83.500 millones de dólares en lo que va de año, hasta alcanzar los 223.000 millones, lo que le sitúa como la sexta persona más rica del planeta. Mientras tanto, las acciones de su compañía se han revalorizado un 240% en 2026.

Detrás de este subidón hay dos fuerzas volátiles pero poderosas. Por un lado, la creciente amistad entre Dell y el presidente Donald Trump. La pareja Dell, Michael y su esposa Susan, donaron 6.250 millones de dólares a las cuentas de Trump el pasado diciembre. Desde entonces, el presidente ha comprado más de un millón de dólares en acciones de Dell y la empresa se ha adjudicado un contrato de 9.700 millones con el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Por si fuera poco, Trump hizo un inesperado anuncio público: "Son gente increíble. Salid y comprad un ordenador Dell", dijo ante los periodistas, añadiendo que su hijo "adora" los portátiles de la marca.

Pero el verdadero motor del negocio es la inteligencia artificial. Los ingresos del grupo de infraestructura de Dell, que vende servidores optimizados para IA, almacenamiento y servicios de red, casi se triplicaron en el primer trimestre respecto al año anterior. Esta división facturó la cifra récord de 29.000 millones de dólares, lo que supone aproximadamente dos tercios de los ingresos totales de la compañía. La fiebre por la infraestructura de IA ha contagiado a todo el sector: Hewlett-Packard Enterprise, cuyos servidores ProLiant compiten directamente con los de Dell, ha visto subir sus acciones más de un 95% este año.

Dell también ha seguido adelgazando su plantilla, con una reducción del 27% en los últimos tres años. Esta combinación de recorte de costes y explosión de ingresos por IA ha creado una tormenta perfecta para los resultados financieros.

Sin embargo, tanto la cercanía al poder político como la dependencia del ciclo de la IA conllevan riesgos evidentes. Basta recordar lo rápido que pueden torcerse las relaciones con Trump, como ha experimentado Elon Musk en otras ocasiones. Y la innovación en inteligencia artificial ha convertido a los valores de semiconductores en una auténtica montaña rusa. Por ahora, Dell cabalga ambas olas, pero los inversores harían bien en no olvidar lo volátiles que pueden llegar a ser.

El análisis de Salseo

  • El contrato con el Departamento de Defensa por 9.700 millones de dólares es una señal de que Dell se está posicionando como un proveedor estratégico de infraestructura para el gobierno de EE.UU., lo que podría traducirse en ingresos recurrentes y de alto margen más allá del ciclo de la IA.
  • La donación de 6.250 millones de dólares a las cuentas de Trump no es filantropía común: es una apuesta por el acceso político. Si la administración mantiene políticas favorables a los grandes contratistas tecnológicos, Dell podría beneficiarse de un flujo constante de adjudicaciones públicas.
  • El crecimiento de la división de infraestructura de IA es impresionante, pero también expone a Dell a una posible desaceleración si la demanda de servidores se enfría. La empresa ha reducido plantilla un 27% en tres años, lo que sugiere que está sacrificando músculo a largo plazo por eficiencia a corto plazo.
  • La competencia con HPE es feroz y ambos se disputan el mismo pastel. Si la IA se convierte en un commodity, los márgenes podrían estrecharse rápidamente. El verdadero riesgo no es solo político, sino tecnológico: que un nuevo avance deje obsoleta la actual infraestructura de servidores.

Empresas mencionadas