Dos ETF de computación cuántica con un 44% de potencial según los analistas

La computación cuántica se acerca a la realidad y los analistas ven más de un 44% de recorrido en dos ETF centrados en el sector. Analizamos el WisdomTree Quantum Computing Fund y el VanEck Quantum Computing UCITS ETF.
La computación cuántica ya no es ciencia ficción: cada vez está más cerca de aplicaciones reales, y los inversores buscan formas de subirse a esta tendencia sin tener que elegir una sola empresa. Para quien quiera diversificar, dos fondos cotizados (ETF) centrados en este sector, el WisdomTree Quantum Computing Fund (WQTM) y el VanEck Quantum Computing UCITS ETF (QNTM), acumulan buenas rentabilidades y los analistas aún ven recorrido: calculan que ambos pueden subir más de un 44% desde los niveles actuales.
El primero, WQTM, reúne 46 valores que mezclan gigantes tecnológicos con compañías emergentes de computación cuántica. Entre sus principales posiciones están Quantinuum, D-Wave Quantum (QBTS), Rigetti Computing (RGTI), IonQ (IONQ) y Microsoft (MSFT). El fondo ha subido casi un 39,21% en los últimos doce meses. Aun con esa revalorización, el consenso de Wall Street fija un precio objetivo medio de 48,03 dólares, lo que implicaría un potencial adicional de alrededor del 44%.
El segundo, QNTM, es más conservador en su composición: tiene 32 valores y gestiona 873,52 millones de dólares. Junto a compañías puramente cuánticas como IonQ y D-Wave, incluye pesos pesados como Microsoft y el banco Bank of America (BAC). Esa mezcla le ha dado una rentabilidad superior al 9% en el último año, y la estimación media de precio objetivo se sitúa en 35,61 euros, también cerca de un 44% de potencial.
¿Qué significa esto para el inversor particular? Que además de apostar por títulos individuales y volátiles como IonQ, Rigetti o D-Wave, existen vehículos que reparten el riesgo. Eso sí, conviene tener claro que un ETF de temática cuántica no garantiza el despegue: depende de que las empresas del sector logren convertir sus prototipos en ingresos reales. La presencia de Microsoft y Bank of America en estos fondos sugiere que la tecnología despierta interés en sectores clásicos, pero también diluye la pureza de la apuesta.
Aunque un 44% de subida potencial suena muy bien, los precios objetivo son estimaciones de consenso, no una promesa. La computación cuántica sigue siendo una industria en formación, con fuertes vaivenes. Si las compañías retrasan sus hojas de ruta o los inversores enfrían el entusiasmo, estos ETF pueden sufrir caídas igual de bruscas. Como siempre, conviene mantener la perspectiva y no lanzarse solo por una cifra llamativa.
El análisis de Salseo
- WQTM y QNTM no son apuestas idénticas: el primero concentra más empresas cuánticas puras y ha subido un 39% en un año, mientras que el segundo mezcla con bancos y tecnológicas y se ha quedado cerca del 9%. Esa diferencia muestra cómo la diversificación reduce el riesgo, pero también frena la rentabilidad en momentos alcistas.
- El 44% de potencial no es un coste, es un promedio de valoraciones sobre las compañías subyacentes (como IonQ, Rigetti o D-Wave), que cotizan a múltiplos muy exigentes. Si esos múltiplos se ajustan por decepciones de ingresos, el recorrido puede desaparecer rápido.
- La inclusión de Microsoft y Bank of America en estos ETF es un termómetro: la computación cuántica ya tiene intereses más allá de los pure-play. Eso abre mercado, pero también implica que parte de la revalorización dependerá de gigantes cuya suerte no está atada al éxito de la tecnología.
- La señal a vigilar no son los anuncios de nuevos chips, sino los ingresos trimestrales de las tres cotizadas del sector en las noticias: si no aceleran la facturación comercial, el cuento del 44% puede quedar en una anécdota de mercado.