Dos valores espaciales que brillan pese a la tormenta de SpaceX

Un analista recomienda aprovechar la caída del sector espacial por el ruido de SpaceX para comprar Rocket Lab y el ETF SPCX. Te contamos por qué.
El sector espacial está que arde, pero no precisamente de emoción. Las acciones de empresas relacionadas con el espacio han sufrido una sacudida en los últimos días, arrastradas por el creciente ruido en torno a SpaceX. La compañía de Elon Musk, que no cotiza en bolsa, está en el ojo del huracán por varios frentes: desde retrasos en su megacohete Starship hasta tensiones regulatorias y una posible dilución de su valoración en rondas privadas. Este terremoto ha salpicado a todo el ecosistema, generando una ola de ventas que ha dejado a varias cotizadas a precios de derribo.
Pero donde algunos ven pánico, otros ven oportunidad. Un analista de la firma de inversión Cantor Fitzgerald ha salido a decir que esta liquidación es exagerada y que ha creado un punto de entrada jugoso para dos nombres concretos: Rocket Lab (RKLB) y el ETF SPCX, que agrupa a una cesta de empresas del espacio. Según su tesis, el castigo es injusto porque ni Rocket Lab ni muchas de las compañías del ETF dependen directamente de los vaivenes de SpaceX; al contrario, se benefician de un sector que sigue creciendo a toda máquina.
Rocket Lab, la pequeña rival de SpaceX en el negocio de lanzamientos, lleva un 2025 de récord. Acaba de completar su misión número 50 con el cohete Electron y avanza a buen ritmo en el desarrollo del Neutron, un lanzador más grande que aspira a competir directamente con el Falcon 9. Además, su división de sistemas espaciales (componentes y satélites) ya genera más ingresos que los propios lanzamientos, diversificando el pastel. El analista cree que el mercado está ignorando estos hitos por el miedo generalizado.
Por su parte, el ETF SPCX ofrece una forma diversificada de subirse a la ola espacial sin apostarlo todo a un solo caballo. Incluye empresas como Virgin Galactic, Iridium o la propia Rocket Lab, cubriendo desde turismo espacial hasta comunicaciones por satélite. La idea es que, aunque SpaceX acapare titulares, la demanda de servicios espaciales (observación de la Tierra, banda ancha, defensa) es tan amplia que habrá tarta para muchos.
La recomendación no es un cheque en blanco. El propio analista advierte que la volatilidad seguirá mientras SpaceX no aclare su situación y que el sentimiento del mercado puede seguir siendo esquivo. Pero insiste en que, para inversores con estómago y horizonte de largo plazo, los fundamentales de Rocket Lab y la tendencia secular del espacio justifican mirar más allá del ruido actual.
El análisis de Salseo
- La caída no es por problemas propios de Rocket Lab, sino por el efecto contagio de SpaceX. Esto significa que, si los fundamentales de RKLB siguen mejorando (más lanzamientos, avances en Neutron, contratos de sistemas), la acción podría recuperarse con fuerza cuando el pánico amaine.
- El ETF SPCX es un termómetro del sector: si el analista acierta y el espacio sigue siendo una megatendencia, este fondo debería capturar el rebote. Pero ojo, incluye empresas con modelos de negocio muy distintos y algunas aún no son rentables, así que el riesgo sigue siendo alto.
- El verdadero catalizador a vigilar es el próximo hito de Starship. Si SpaceX logra un vuelo exitoso, podría calmar los nervios y levantar a todo el sector. Si fracasa de nuevo, la presión vendedora podría continuar, arrastrando incluso a las empresas más sólidas.
- Hay un matiz importante: Rocket Lab compite directamente con SpaceX en lanzamientos. Si los problemas de SpaceX son graves y retrasan sus misiones, RKLB podría incluso beneficiarse al captar clientes que buscan alternativas fiables. El mercado aún no está valorando esa posibilidad.