Draganfly se alía con IACLEA para llevar drones de seguridad a los campus de EE. UU.

La asociación de policías universitarias IACLEA elige a Draganfly como socio estratégico para un programa nacional que prepara a los campus para usar drones de seguridad, alineado con la nueva política federal estadounidense.
La seguridad en los campus universitarios de Estados Unidos está a punto de subir de nivel tecnológico. La Asociación Internacional de Administradores de Fuerzas del Orden en Campus (IACLEA, por sus siglas en inglés) ha lanzado un programa nacional de preparación e implementación de drones, y ha elegido a Draganfly Inc. (NASDAQ: DPRO) como socio estratégico para suministrar los sistemas, los servicios y la formación necesarios.
El programa, llamado Campus Drone Implementation & Readiness Program, está diseñado para que los departamentos de seguridad pública de colegios y universidades puedan poner en marcha programas de drones que cumplan con la normativa, mejoren la respuesta ante incidentes críticos y refuercen la confianza de la comunidad. Todo ello en un momento en que el gobierno federal estadounidense está impulsando el uso de plataformas aéreas no tripuladas (UAS) fabricadas en el país y consideradas seguras.
La iniciativa se apoya en tres pilares fundamentales. El primero es la política y gobernanza, con directrices alineadas con la FAA (la autoridad de aviación civil estadounidense), políticas de privacidad y estructuras de gobernanza adaptadas al entorno universitario. El segundo es la formación y acreditación, con un sistema escalonado que va desde conceptos introductorios y preparación para la licencia de piloto de drones (Part 107) hasta operaciones avanzadas específicas para campus, con credenciales respaldadas por IACLEA. El tercero es el equipamiento y soporte, que incluye orientación sobre flotas de drones de Draganfly, opciones de adquisición flexibles y apoyo técnico continuo.
Cameron Chell, CEO de Draganfly, destacó que la seguridad en los campus está bajo más presión que nunca: tiradores activos, violencia política, clima severo y actividad maliciosa con drones ya no son riesgos abstractos. Al mismo tiempo, Washington está señalando que las agencias deben moverse rápidamente hacia soluciones de drones y contra-drones de fabricantes estadounidenses de confianza. Según Chell, esta selección de Draganfly por parte de IACLEA ofrece a los campus una vía práctica y totalmente respaldada para construir programas de drones que protejan a los estudiantes, respeten la privacidad y se mantengan al día con las nuevas expectativas.
Paul Cell, director ejecutivo de IACLEA, explicó que los líderes universitarios quieren los beneficios de la tecnología de drones sin comprometer el cumplimiento normativo, la privacidad o la confianza de la comunidad. El programa proporciona un marco estándar respaldado por IACLEA, con políticas, formación, orientación sobre equipos y soporte continuo, para que las instituciones no tengan que experimentar por su cuenta ni improvisar soluciones. Cell añadió que, tras un proceso de evaluación riguroso y altamente competitivo, IACLEA seleccionó a Draganfly como socio estratégico, destacando que la compañía ha demostrado consistentemente su valor para la comunidad de seguridad pública y se ha ganado el respeto de las agencias de aplicación de la ley en toda Norteamérica.
Para Draganfly, esta alianza supone un respaldo institucional de primer nivel y una vía de entrada a un mercado potencialmente amplio: miles de campus universitarios en Estados Unidos que necesitan modernizar sus capacidades de seguridad. La compañía, con más de 25 años de experiencia en soluciones de drones y software, ve en este programa una oportunidad para consolidarse como referente en el segmento de seguridad pública y educación superior.
El análisis de Salseo
- El acuerdo convierte a Draganfly en el proveedor de referencia para un nicho concreto y en crecimiento: la seguridad en campus universitarios. No es un contrato cerrado, sino un programa marco que facilita que cientos de instituciones adopten sus drones y servicios, lo que podría generar ingresos recurrentes por equipos, formación y soporte.
- La elección por parte de IACLEA, una asociación con autoridad en el sector, actúa como un sello de calidad que reduce la barrera de entrada para Draganfly frente a competidores. El respaldo institucional es clave en un mercado donde la confianza y el cumplimiento normativo son decisivos.
- El programa está explícitamente alineado con la política federal de EE. UU. de fomentar drones fabricados en el país y considerados seguros. Esto posiciona a Draganfly, como fabricante estadounidense, para beneficiarse de posibles restricciones a competidores extranjeros, especialmente chinos, en el sector público.
- El verdadero impacto dependerá de la velocidad de adopción por parte de los campus. Aunque el marco es atractivo, cada universidad tiene sus propios presupuestos y procesos de aprobación. Habrá que vigilar cuántas instituciones se inscriben y si el programa se traduce en pedidos concretos en los próximos trimestres.