Financiación

Draganfly capta 10 millones para acelerar sus drones entre dudas de valoración

·NeutralImpacto medio

La compañía canadiense de drones Draganfly levanta 10 millones de dólares con Unusual Machines y un fondo estadounidense como inversores, mientras su cotización descuenta un crecimiento que sus ventas aún no reflejan.

Draganfly ha anunciado una ampliación de capital de 10 millones de dólares a través de una colocación directa registrada. La operación se reparte a partes iguales entre la firma Unusual Machines y un fondo de inversión estadounidense, que aportan 5 millones cada uno. En total se emiten 1,87 millones de acciones a un precio de 5,35 dólares cada una y el cierre está previsto para el 29 de septiembre, pendiente todavía de la aprobación de los reguladores. Tras el anuncio, las acciones de la compañía subieron alrededor de un 7%, hasta los 5,75 dólares.

Draganfly es una empresa canadiense de tecnología especializada en el diseño, la fabricación y la venta de drones comerciales (los llamados UAV), software para estos aparatos y servicios de ingeniería relacionados. Su catálogo incluye drones de varios rotores y de ala fija, controladores de vuelo, sensores, sistemas de carga útil y programas informáticos para cartografía, recogida de datos y operaciones autónomas. Con una capitalización en torno a los 214 millones de dólares, vende sobre todo en Canadá, Estados Unidos y otros mercados internacionales. El dinero de esta ronda irá a acelerar el desarrollo de su tecnología de drones y a reforzar el capital circulante, en un momento de demanda creciente en sectores como la seguridad pública, la agricultura, la minería y la defensa.

El problema es el precio al que el mercado valora todo eso. La acción cotiza a unas 25,84 veces sus ventas, muy por encima de su mediana de los últimos cinco años, que es de 6,63 veces. Es decir: los inversores están pagando como si el negocio fuera a crecer muchísimo, cuando las ventas de los últimos doce meses apenas llegan a 6,55 millones de dólares y los ingresos han caído un 55,7% en tres años. Además, la empresa sigue sin ganar dinero: pierde 0,78 dólares por acción y sus márgenes operativos están por debajo del -399%. Como no hay beneficios, no tiene sentido mirar el PER (el múltiplo que compara precio y beneficio), así que la referencia que se usa es la de ventas. Con todo, el modelo de valoración de la propia fuente sitúa el valor razonable en 0,70 dólares frente a un precio de 5,80, lo que equivale a una advertencia de sobrevaloración de aproximadamente el 729%.

El perfil financiero de Draganfly es de contrastes. Su puntuación global de calidad fundamental es de 50 sobre 100, con una fortaleza financiera de 9 sobre 10 y una rentabilidad de solo 1 sobre 10. La parte buena: su Altman Z-Score es de 31,48 (un indicador que mide el riesgo de quiebra y en el que cuanto más alto, mejor) y su ratio de liquidez corriente alcanza 29,62, lo que indica mucha caja disponible y un riesgo de desaparición muy bajo. La parte mala: las pérdidas operativas son persistentes y los márgenes se estrechan. Por otro lado, no hay grandes fondos de inversión posicionados en el capital ni compras o ventas de directivos en los últimos doce meses, una ausencia de señales internas que suele leerse con cautela.

En conjunto, la operación deja claro que Draganfly quiere pisar el acelerador en un mercado de drones comerciales que gana terreno, pero el inversor tiene que poner ese impulso en la balanza junto a unas cuentas que todavía no acompañan. La horquilla es amplia: si el negocio despega, la valoración actual parecerá razonable; si las ventas siguen cayendo, el castigo puede ser severo.

El análisis de Salseo

  • Esta ampliación no es un rescate para sobrevivir: con un ratio de liquidez de 29,6 y un Altman Z-Score de 31,5, Draganfly tiene caja de sobra y un riesgo de quiebra muy bajo. El dinero compra velocidad en I+D, no tiempo, así que la pregunta clave pasa a ser si ese gasto se convierte en pedidos o se queda en más coste sin ingresos detrás.
  • El precio cuenta una historia que las ventas no cuentan: el mercado paga 25,8 veces las ventas cuando su mediana histórica es 6,6, y los ingresos han caído un 55,7% en tres años. Sin beneficios que amortigüen, cualquier tropiezo en la ejecución se paga muy caro porque toda la valoración depende de que el crecimiento llegue.
  • La entrada de Unusual Machines con 5 millones es más interesante por lo que puede arrastrar que por el dinero en sí: cuando un actor del propio sector pone dinero, lo habitual es que venga acompañado de colaboración industrial en componentes o cadena de suministro. La señal a vigilar son anuncios conjuntos de producto o contratos ligados a defensa en Estados Unidos; si en unos meses no hay nada, era solo financiación.
  • Ni grandes fondos ni directivos han movido ficha en los últimos doce meses, así que el respaldo se apoya en un inversor estratégico y un fondo. Merece la pena vigilar si la dirección compra acciones con su propio dinero tras el cierre de la operación: sería la señal de confianza más barata y rápida de interpretar.

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Fuente: GuruFocus