Draganfly capta 10 millones de dólares con un fondo ligado a Trump Jr. y sin derechos especiales

La empresa de drones de Saskatoon recibe una inversión estratégica de 10 millones de dólares de dos firmas estadounidenses, una de ellas con Donald Trump Jr. en su consejo asesor, y se apresura a aclarar que no cede asientos en el consejo ni privilegios.
La fabricante de drones Draganfly Inc., con sede en Saskatoon (Canadá), va a recibir una inversión estratégica de 10 millones de dólares estadounidenses procedentes de dos firmas de Estados Unidos: Unusual Machines Inc., proveedora de componentes para drones, y un fondo de inversión estadounidense que la compañía no ha identificado. Cada una pone 5 millones. La operación ha tomado la forma de una compra de 1.869.159 acciones ordinarias a un precio de 5,35 dólares por título.
El interés mediático no está tanto en el importe como en quién firma el cheque. Unusual Machines incorporó a su consejo asesor a Donald Trump Jr., hijo del presidente de Estados Unidos, en noviembre de 2024. Ante las preguntas sobre si ese vínculo viene acompañado de contrapartidas, un portavoz de Draganfly ha sido tajante: «No hay asientos en el consejo ni derechos especiales asociados a estas inversiones». La empresa enmarca la operación en el aumento de la demanda de sus productos y su tecnología en Canadá y otros países aliados, y asegura que el dinero servirá para contratar personal y ampliar su capacidad de fabricación.
El mercado recibió la noticia con subidas. Al cierre del martes, los títulos de Draganfly cotizaban a 6,20 dólares en el Nasdaq, un 0,60 más que el día anterior, y a 8,81 dólares en el Canadian Securities Exchange, 0,92 más. La compañía tiene una capitalización de mercado de unos 285 millones de dólares. Draganfly fabrica drones en Saskatoon y Vancouver, prepara ampliaciones en Edmonton y Ottawa y opera también en Tampa (Florida). Sus aparatos se usan en misiones de búsqueda y rescate, agricultura y operaciones militares, incluido el ejército estadounidense, con el que firmó un contrato en 2025.
El momento no es casual. A principios de mes, Draganfly se adjudicó un contrato de cinco años con el Gobierno canadiense para suministrar hasta 5.000 drones a las Fuerzas Armadas, con un compromiso firme de 100 unidades y opción de compra sobre otras 4.900, y fue aprobada como proveedor cualificado dentro de la Iniciativa de Drones de Defensa de Ottawa. La empresa, fundada en 1997 y adquirida en 2015 por la firma tecnológica californiana TRACE Live Networks, es citada a menudo como la creadora del primer dron civil al que se atribuye haber salvado una vida, y uno de sus aparatos forma parte de la colección del Museo Nacional del Aire y el Espacio Smithsonian.
El análisis de Salseo
- El dinero importa menos que la puerta que abre: 10 millones sobre una capitalización de unos 285 millones es en torno al 3,5% del valor de la empresa, pero tener como socio a una firma con Donald Trump Jr. en su consejo asesor es relevante en un sector que vive de contratos con el ejército estadounidense.
- El empeño de Draganfly en aclarar que no hay asientos en el consejo ni derechos especiales es en sí mismo la noticia: busca que el mercado lea la operación como puramente comercial y no como un intercambio de favores políticos, algo que podría pasarle factura si cambia el viento en Washington.
- Los fondos van a contrataciones y a ampliar fábrica en Edmonton y Ottawa, es decir, a capacidad para ejecutar la cartera que ya tiene: el contrato de cinco años con Canadá por hasta 5.000 drones y su presencia como proveedor del ejército de EE. UU. La señal a vigilar es si ese contrato se traduce en pedidos firmes y no solo en opciones.
- La letra pequeña tiene dos sombras: entran a 5,35 dólares por acción, por debajo de los 6,20 a los que cerró el Nasdaq el martes, así que el inversor nuevo compra con descuento frente al mercado; y una de las dos firmas que pone el dinero no tiene nombre, lo que impide saber quién se sienta realmente en el accionariado.