Draganfly y F4DI se alían para crear un sistema antedrón para el Departamento de Guerra

El fabricante de drones Draganfly y F4 Defense International desarrollarán una plataforma modular y desplegable para detectar y neutralizar drones enemigos, un mercado en plena expansión.
Draganfly, empresa especializada en soluciones con drones, ha anunciado junto a su socio F4 Defense International (F4DI) que han sido seleccionados por el DEVCOM Army Research Laboratory para un contrato inicial de desarrollo. El objetivo: crear un sistema contra drones (C-UAS, por sus siglas en inglés) modular, multicapa e integrado, capaz de detectar, identificar, rastrear y neutralizar aeronaves no tripuladas hostiles en entornos operativos complejos.
El programa se centra en una solución ultramóvil y de despliegue rápido que combina la plataforma aérea anclada de Draganfly con arquitecturas de identificación, puntería y neutralización. La idea es ofrecer vigilancia aérea persistente, mayor conciencia situacional y capacidades coordinadas de mitigación de drones tanto desde el aire como desde tierra. Entre las funciones previstas están la vigilancia aérea anclada persistente, la identificación y seguimiento de drones con inteligencia artificial, la conciencia situacional en tiempo real para defensa de bases y el despliegue rápido en operaciones expedicionarias o instalaciones fijas.
El contexto no puede ser más claro: los drones de bajo coste se han convertido en una amenaza asimétrica que está transformando los conflictos modernos y la seguridad de infraestructuras críticas en todo el mundo. Cameron Chell, CEO de Draganfly, lo resume así: «El campo de batalla moderno ha cambiado fundamentalmente. Los drones de bajo coste se han convertido en una de las amenazas asimétricas más disruptivas a las que se enfrentan las fuerzas militares, los gobiernos y los operadores de infraestructuras críticas a nivel global».
El mercado de sistemas antidrón no para de crecer. Según investigaciones del sector citadas en el comunicado, se espera que el mercado global de C-UAS supere los 20.000 millones de dólares en 2030, lo que lo convierte en uno de los segmentos de más rápido crecimiento dentro del sector de defensa. Dave Fairfax, COO de F4DI, destaca que la colaboración busca «ofrecer una solución operativamente relevante y escalable, diseñada en torno a las realidades de la guerra con drones moderna».
La fase inicial del contrato se centrará en la integración de sistemas, el desarrollo de capacidades operativas y las actividades de evaluación en campo. Para Draganfly, este programa supone otro paso en su expansión hacia tecnologías avanzadas de defensa y protección de fuerzas, un área en la que ya trabaja con sistemas autónomos, plataformas con IA y tecnologías de inteligencia, vigilancia y reconocimiento táctico.
El análisis de Salseo
- El contrato valida la apuesta de Draganfly por el segmento de defensa, que probablemente ofrezca márgenes y visibilidad de ingresos superiores a los de sus aplicaciones civiles, aunque el comunicado no detalla el importe del acuerdo.
- La colaboración con F4DI, un integrador de sistemas certificado como HUBZone, es clave: facilita el acceso a programas del Departamento de Guerra y reduce la fricción burocrática que suele frenar a las tecnológicas pequeñas.
- El mercado C-UAS está en plena ebullición por la guerra en Ucrania y la proliferación de drones baratos; si Draganfly logra un sistema modular y de despliegue rápido, podría capturar una parte de un pastel que se estima en más de 20.000 millones de dólares para 2030.
- Conviene vigilar dos cosas: el ritmo al que este contrato inicial se convierte en pedidos de producción en serie y si la competencia (grandes contratistas y startups) lanza soluciones similares antes, porque el ganador se lo lleva casi todo en defensa.