Récord de ingresos en Draganfly, pero los márgenes siguen siendo el gran quebradero
Draganfly (DPRO) eleva sus ingresos trimestrales a máximos históricos, pero el margen bruto cae y las pérdidas siguen siendo enormes. El mercado le exige que convierta el crecimiento en rentabilidad de verdad.
Draganfly, la compañía de drones que cotiza en bolsa, ha presentado sus resultados del segundo trimestre de 2026 y la conclusión es agridulce. Por un lado, consigue un récord de ingresos: 2.664.237 dólares, un 26,0% más que en el mismo periodo del año anterior. Las ventas de productos, su principal palanca, subieron un 34,6% hasta los 2.560.378 dólares. Pero por otro lado, el margen bruto se hundió hasta el 20,0% desde el 23,9% de hace un año, lo que demuestra que el crecimiento no está llegando con la rentabilidad que los inversores esperaban.
La dirección explica que la caída del margen se debe, en parte, a la mezcla de productos vendidos y a una amortización no monetaria de inventario de 43.662 dólares. Si se excluye ese cargo extraordinario, el margen bruto habría sido del 21,7%, todavía lejos del nivel previo. En cualquier caso, el beneficio bruto apenas subió un 5,7%, hasta 533.149 dólares, mientras los ingresos crecían a doble dígito. Esa brecha entre lo que entra y lo que se queda en la caja es justo lo que más preocupa a los accionistas.
El resto de la cuenta de resultados tampoco invita al optimismo. Los gastos operativos del trimestre fueron de 16.116.460 dólares, más de seis veces los ingresos del periodo. Eso dejó una pérdida operativa de 15.583.311 dólares. La pérdida integral (la que incluye todo, hasta cambios contables) fue de 11.831.664 dólares, aunque si se descuentan la variación del valor razonable de los derivados, la amortización de inventario y una concesión puntual de acciones a empleados, se queda en 8.042.112 dólares. Sigue siendo una cifra muy abultada para una empresa que apenas factura 2,6 millones de dólares al trimestre.
Aun así, la compañía sigue vendiendo su historia de crecimiento ligada al sector público y a la defensa. Durante el trimestre destacó un contrato del Departamento de Defensa de EE.UU. para un sistema contrapiloto ultraligero, la adquisición de la tecnología de drones de ala fija de Skip Dynamix y varias alianzas con servicios de seguridad pública. Estos movimientos refuerzan la tesis de que Draganfly quiere dejar de ser solo un fabricante de hardware de nicho para convertirse en un proveedor integral de sistemas de dron. El contexto de los resultados anuales de 2025 también ayuda a entender la dinámica: los ingresos de aquel ejercicio crecieron un 17,8% hasta 7,73 millones de dólares, pero el margen bruto ya cayó desde el 21,3% de 2024 hasta el 17,1%, señal de que la presión de márgenes no es nueva.
El balance da cierto aire. Draganfly tenía 131,9 millones de dólares en efectivo al cierre de junio, frente a los 90,2 millones de diciembre de 2025. Pero esa mejora de la liquidez viene acompañada de dilución para los accionistas: el número de acciones en circulación pasó de 29,3 millones a 37,1 millones en apenas seis meses. En resumen, la compañía está comprando crecimiento con papel y todavía no demuestra que ese crecimiento pueda traducirse en márgenes sostenibles. La gran pregunta para el inversor sigue siendo si esta escalada en defensa y administración pública acabará dando resultados rentables o si, por el camino, se seguirá diluyendo a los actuales accionistas.
El análisis de Salseo
- El verdadero problema no es el margen bruto puntual de un trimestre, sino que los gastos operativos multipliquen por seis los ingresos. Mientras esa brecha no se cierre, la empresa no podrá generar valor real por mucho que suban las ventas.
- La caja ha aumentado gracias a una fuerte dilución: casi 8 millones de acciones nuevas en seis meses. Eso da aire a corto plazo, pero cada ampliación de capital resta valor a quien ya está dentro. El mercado deberá vigilar si vienen más emisiones.
- El giro hacia defensa y contratos públicos puede explicar que la dirección priorice crecer antes que rentabilizar. Si esos contratos acaban siendo recurrentes y con mejores márgenes, la estrategia tendría sentido; pero aún no hay pruebas de ello.
- El ajuste contable de 43.662 dólares por inventario y la partida de derivados esconden una pérdida 'normalizada' de 8 millones de dólares. Esa cifra, aun siendo menor que la contable, sigue siendo desproporcionada para el tamaño de la empresa y obliga a ser escéptico con la velocidad a la que se va a alcanzar la rentabilidad.