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Investigan a Duolingo por la 'fricción' de anuncios e IA que habría frenado su crecimiento

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Investigan a Duolingo por la 'fricción' de anuncios e IA que habría frenado su crecimiento

El despacho Grabar Law Office investiga si directivos de Duolingo incumplieron sus deberes con los accionistas al priorizar la monetización y el contenido generado con IA aunque, según una demanda, eso perjudicaba la experiencia de usuario y el crecimiento.

Duolingo vuelve a estar en el foco por motivos que poco tienen que ver con el aprendizaje de idiomas. El despacho estadounidense Grabar Law Office, con sede en Filadelfia (Pensilvania), ha anunciado que investiga si determinados directivos de la compañía incumplieron los deberes que deben a Duolingo y a sus accionistas. La investigación está dirigida a quienes tengan títulos de Duolingo (que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker DUOL) desde antes del 2 de mayo de 2025, y el despacho invita a esos inversores a ponerse en contacto con él para conocer los detalles del caso.

El origen de todo está en una demanda colectiva federal por presunto fraude en el mercado de valores. Según el relato de la acusación, Duolingo fue girando su estrategia de crecimiento hacia la obtención de ingresos por tres vías: más publicidad, empujar al usuario hacia planes de suscripción más caros y un uso intensivo de contenido generado muy rápido con inteligencia artificial. La demanda sostiene que la empresa, a través de algunos de sus responsables, hizo afirmaciones engañosas o directamente ocultó varias cosas: que estaba aumentando a propósito la 'fricción' para el usuario (más anuncios y más invitaciones a pagar), que sus propias pruebas internas ya mostraban que esa fricción frenaba el crecimiento de los usuarios activos diarios, que el contenido creado con IA estaba degradando la calidad del producto y que esa combinación de menos calidad y más presión comercial ponía en riesgo la sostenibilidad del crecimiento y de los resultados financieros.

Hay dos episodios concretos que la demanda señala con el dedo. El primero es la función 'Energy' (Energía), lanzada en abril de 2025 en sustitución del anterior sistema de 'corazones'. Según la acusación, Energía estaba diseñada en parte para generar fricción a los usuarios gratuitos y animarles a pasarse al plan de pago, mientras la compañía la presentaba públicamente como una mecánica que recompensaba al usuario y mejoraba su implicación con la app. El segundo tiene que ver con la IA: la empresa habría dependido cada vez más de contenido generado automáticamente mientras aseguraba a los inversores que la IA mejoraba el producto y aceleraba la creación de lecciones. La demanda afirma que los usuarios empezaron a reportar errores de traducción y de pronunciación, lecciones repetitivas y otros problemas de calidad en funciones impulsadas por IA.

En el apartado práctico, el despacho recuerda a los accionistas que cumplan el requisito de antigüedad que pueden reclamar reformas en el gobierno corporativo, la devolución a la empresa del dinero gastado en defenderse de los litigios y una compensación que en su caso apruebe el tribunal, sin coste para ellos. Conviene tener presente que este tipo de comunicados los emiten con frecuencia bufetes que buscan sumar clientes a una demanda ya existente: no equivalen a una sentencia ni a una sanción, sino a una investigación en curso. Lo relevante para el inversor no es tanto el papel del despacho como el relato de fondo que se está construyendo sobre cómo Duolingo monetiza a sus usuarios y hasta qué punto su apuesta por la IA está pasando factura a la experiencia de uso.

El análisis de Salseo

  • El relato de la demanda ataca justo el corazón del modelo de Duolingo: la idea de que se puede exprimir más al usuario gratuito (más anuncios, más empujones al pago) sin que eso frene su crecimiento. Si los usuarios activos diarios se resienten, la máquina de convertir gratis en pago se queda sin materia prima, y eso es lo que mueve la tesis, más allá del pleito.
  • El punto más delicado no es la función 'Energy' en sí, sino la supuesta brecha entre lo que la empresa contaba a los inversores y lo que veían sus usuarios. Que las pruebas internas ya mostraran un impacto negativo en el crecimiento es lo que convierte un debate de producto en un posible caso de fraude de valores, y ese tipo de acusaciones suele pesar mucho en la credibilidad de la dirección.
  • Ojo con el matiz: este comunicado lo firma un despacho que busca accionistas para una demanda colectiva, no un regulador que haya encontrado irregularidades. La investigación no implica culpabilidad ni obliga a provisionar nada. La señal a vigilar es otra: si Duolingo suaviza mecánicas como Energía o reduce la carga publicitaria, será una pista de que la presión sobre la experiencia de usuario es real.
  • La parte de IA merece atención aparte. La compañía vende la IA como un acelerador de contenido y de margen; la demanda sostiene lo contrario, que abaratar la producción con IA puede degradar traducciones, pronunciación y variedad de lecciones. Si esos problemas de calidad se cuelan en las métricas de retención y de conversión a pago, el ahorro de costes saldría caro.

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