Eslovaquia abre sus puertas a los coches autónomos de WeRide

El primer ministro eslovaco recibe a WeRide y respalda el despliegue de su flota autónoma de nivel 4, que empezará a probarse este mes en Bratislava.
WeRide, la empresa de conducción autónoma que cotiza en el Nasdaq y en la Bolsa de Hong Kong, ha dado un paso más en su expansión europea. Esta semana se ha reunido en Bratislava con el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, y con su ministro de Transporte, Jozef Ráž. El mensaje ha sido claro: el gobierno eslovaco apoya el despliegue de los vehículos autónomos de WeRide en el país.
El encuentro se celebró a invitación de DiusAI, el socio local de la iniciativa ELEVATE Slovakia, un proyecto nacional que busca crear un marco regulatorio seguro para la movilidad autónoma. WeRide presentó su cartera de productos de nivel 4 (es decir, vehículos que pueden circular sin conductor en entornos controlados) y anunció que el primer lote de vehículos llegará a Eslovaquia este mismo mes de junio.
El plan de WeRide es ambicioso: desplegar toda su gama de vehículos autónomos en varios usos, como movilidad inteligente, transporte público, logística y saneamiento municipal. Las pruebas comenzarán en Bratislava y luego se extenderán a Košice y a la región de los Altos Tatras. La compañía espera que algunos modelos entren en operación comercial pública ya en 2026, siempre que cumplan con los requisitos de seguridad de Eslovaquia y de la Unión Europea.
Este proyecto no es un hecho aislado. WeRide ya tiene presencia en cinco países europeos: Francia, Suiza, Bélgica, España y ahora Eslovaquia. En España, por ejemplo, se ha asociado con Uber para lanzar el primer servicio comercial de robotaxi del país, que se espera que empiece a funcionar a finales de este año. En Francia, su robobús ha operado en Roland-Garros durante tres años consecutivos y ya realiza operaciones comerciales sin conductor en la región de Drôme.
El respaldo del gobierno eslovaco y del embajador chino en el país (que también se reunió con representantes de WeRide) refuerza la posición de la compañía como uno de los actores más globales del sector. WeRide presume de tener vehículos autónomos desplegados en más de 40 ciudades de 12 países y de ser la primera y única empresa con permisos de conducción autónoma en ocho mercados, incluidos China, Estados Unidos, Francia y Suiza.
El análisis de Salseo
- El apoyo explícito del gobierno eslovaco no es solo simbólico: Eslovaquia quiere posicionarse como un centro de pruebas para la movilidad autónoma en Europa del Este, y WeRide se convierte en su socio tecnológico principal.
- La estrategia de WeRide es clara: usar un mismo 'kit' de vehículos autónomos para varios usos (robotaxi, robobús, logística, limpieza) le permite entrar en un país con una oferta integral y no depender de un solo contrato.
- El calendario es agresivo: primeras pruebas este mes y operación comercial en 2026. Si lo cumple, sería uno de los despliegues más rápidos de la compañía en Europa, lo que presionaría a competidores como Wayve o Mobileye a acelerar sus propios planes.
- El riesgo regulatorio sigue siendo el gran filtro: aunque el gobierno apoye, la homologación final depende de Bruselas, y cualquier retraso en la normativa europea de vehículos autónomos podría frenar la expansión comercial prevista.