Los estados que dieron miles de millones en ayudas a centros de datos ahora se las quitan

Ohio y otros estados revisan las exenciones fiscales que atrajeron a Amazon, Meta y Google, tras el boom de la IA y el enfado de los votantes.
Hace más de una década, Ohio eximió del impuesto a las ventas a los servidores y otros equipos necesarios para los centros de datos, con la esperanza de que esos incentivos de millones de dólares atrajeran inversión muy necesaria al estado. La medida funcionó y convirtió a Ohio en uno de los principales destinos para centros de datos. Sin embargo, el boom de la inteligencia artificial hizo que la exención se disparara hasta superar los 1.500 millones de dólares el año pasado, más de diez veces la estimación original del estado.
El enfado de los residentes, después de que el medio Signal Ohio informara sobre la magnitud del beneficio, llevó al gobernador republicano Mike DeWine a pausar en mayo las nuevas solicitudes para la exención del impuesto a las ventas. Ahora, los estados que dieron miles de millones en exenciones a los centros de datos están rompiendo los acuerdos, poniendo en riesgo exenciones de décadas para empresas como Amazon, Meta y Google.
Para Meta, que está construyendo un centro de datos en Middleton Township (Ohio) y que cotiza en bolsa, esto supone un posible aumento de costes. Las grandes tecnológicas han invertido miles de millones en infraestructura para la IA y, si pierden estos beneficios fiscales, sus márgenes se verán afectados. La medida refleja la tensión entre el deseo de crear empleo local y el coste de esos estímulos.
El caso de Ohio podría ser el primero de muchos. Otros estados que ofrecieron incentivos similares para atraer centros de datos podrían tomar nota y ajustar sus políticas, mientras la opinión pública presiona contra las ayudas a las grandes tecnológicas. Para los inversores, esto supone un riesgo regulatorio a vigilar de cerca: los centros de datos son clave para la IA, pero su coste cada vez está más en el punto de mira.
El análisis de Salseo
- La exención fiscal se disparó de una estimación de unos 150 millones a más de 1.500 millones de dólares por el boom de la IA: el crecimiento acelerado de los centros de datos ha hecho que el incentivo sea insostenible para las arcas públicas.
- La pausa en Ohio no es un simple ajuste de política, sino el reflejo de una presión política creciente contra las grandes tecnológicas, que se presenta como un riesgo regulatorio para los inversores.
- Si otros estados siguen el ejemplo de Ohio, empresas como Meta y Amazon tendrán que afrontar mayores costes de construcción y operación, lo que podría afectar a sus planes de expansión en IA.
- El escándalo se originó por una investigación periodística que reveló la magnitud de los beneficios: la transparencia informativa puede convertir un incentivo local en un problema nacional para las tecnológicas.