Financiación

Euclyd levanta más de 200 millones para plantar cara a Nvidia en chips de IA

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Euclyd levanta más de 200 millones para plantar cara a Nvidia en chips de IA

La startup neerlandesa Euclyd cierra una ronda de más de 200 millones de euros con Samsung Electronics y fondos europeos para desarrollar chips de IA que compitan con las GPU de Nvidia, y ficha como presidente al ex consejero delegado de ASML, Peter Wennink.

Euclyd, empresa neerlandesa de chips para inteligencia artificial, ha cerrado una ronda de financiación de más de 200 millones de euros para desarrollar su tecnología con la vista puesta en competir con las unidades de procesamiento gráfico (GPU) que fabrica el gigante semiconductor Nvidia. La compañía, fundada en 2024, ha presentado además a Peter Wennink, ex consejero delegado de la fabricante de maquinaria de litografía ASML, como nuevo presidente de su consejo. Se trata de una ronda Serie A codirigida por Samsung Electronics, Somerset Capital Partners, el fondo europeo Scaleup Europe Fund e Innovation Industries.

El planteamiento técnico de Euclyd rompe con la arquitectura clásica de las GPU, que mueven los datos entre la memoria y el procesador. Su sistema asegura que puede procesar información en varios puntos a la vez, lo que según la empresa reduciría el consumo energético, el coste y el tamaño de los centros de datos de IA. La compañía afirma que su tecnología puede alcanzar hasta 100 veces más eficiencia energética en la fase de inferencia (cuando el modelo ya está entrenado y responde a las peticiones de los usuarios) que los chips más recientes de Nvidia. Eso sí, la propia Euclyd reconoce que su tecnología todavía no ha sido adoptada de forma generalizada por la industria. Su visión a largo plazo la resumen con una idea: "Inteligencia abundante", un futuro en el que la IA avanzada deje de estar limitada por el coste de la infraestructura, la disponibilidad de energía o la geografía.

"La IA se está convirtiendo en una base del crecimiento económico, el descubrimiento científico y la competitividad de los países, pero su potencial seguirá limitado si no cambiamos de raíz la infraestructura que la sostiene", ha señalado Bernardo Kastrup, fundador y consejero delegado de Euclyd. "Esta financiación acelera nuestra misión de hacer la inteligencia abundante a través de una mayor eficiencia, un menor coste por operación y un acceso más amplio a la IA avanzada". Por su parte, Dede Goldschmidt, vicepresidenta sénior de Samsung Electronics y responsable de su centro de innovación en semiconductores, ha apuntado que "la siguiente fase de la IA no se definirá solo por la innovación en los modelos, sino también por la eficiencia y la escalabilidad de la infraestructura". Los nuevos fondos se destinarán a ampliar el equipo de ingeniería, acelerar la hoja de ruta de silicio y sistemas, reforzar alianzas con otros actores del ecosistema y preparar el despliegue comercial en los mercados de IA corporativa, soberana e de hiperescala.

El movimiento llega, sin embargo, en un terreno complicado para las startups europeas de chips. Europa cuenta con un ecosistema de fabricación de semiconductores menos desarrollado que Estados Unidos y buena parte de Asia, donde la producción de chips avanzados está mucho más asentada. A eso se suma la geopolítica: Estados Unidos ha endurecido los controles a la exportación de chips de IA avanzados y tecnologías relacionadas, lo que ha empujado a las empresas europeas a desarrollar tecnología propia y a reducir su dependencia de proveedores extranjeros. Ese contexto es, a la vez, el principal obstáculo y el principal argumento de compañías como Euclyd.

Conviene recordar que Euclyd sigue siendo una empresa privada y que su tecnología está en fase de desarrollo, no de producción masiva. Su reto no es solo hacer un chip más eficiente sobre el papel, sino conseguir que la industria lo adopte y que alguien lo fabrique a gran escala. Mientras tanto, Nvidia mantiene su posición dominante en el mercado de aceleradores de IA, lo que sitúa a Euclyd, de momento, como una amenaza a largo plazo y no como un competidor que vaya a mover las cifras del gigante estadounidense a corto plazo.

El análisis de Salseo

  • El fichaje de Peter Wennink como presidente no es un detalle cosmético: viene de dirigir ASML, la única empresa del mundo capaz de fabricar la maquinaria de litografía más avanzada. Para una startup que necesita silicio puntero, tener esa puerta abierta a la cadena de suministro de fabricación es, probablemente, más valioso que los 200 millones en sí.
  • El dato de las "100 veces más eficiencia" es una promesa de la propia empresa, no un resultado verificado, y la compañía admite que su tecnología aún no se ha adoptado. La pregunta que de verdad importa no es si el chip es rápido, sino si los desarrolladores pueden ejecutar en él los modelos que ya usan sin reescribirlo todo: ahí es donde han fracasado casi todos los aspirantes a competir con Nvidia.
  • La ventaja de Nvidia no está solo en el hardware, sino en el software y en la costumbre de millones de programadores que ya trabajan con sus herramientas. Cambiar de chip implica reescribir código y asumir riesgos, así que una startup con 200 millones tiene difícil romper esa inercia: el dinero da para desarrollar tecnología, no para comprar un ecosistema.
  • La ronda está codirigida por Samsung Electronics y por el fondo europeo Scaleup Europe Fund, una señal de que Bruselas apuesta por no depender de proveedores estadounidenses o asiáticos. La señal a vigilar: si el respaldo público se traduce en capacidad real de fabricación en Europa y si aparecen más rondas de este tamaño, el relato de la "IA soberana" dejará de ser una consigna y empezará a ser un mercado.

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Fuente: TipRanks