Europa clava a Google la multa récord de 4.100 millones por Android: fin del culebrón judicial

El Tribunal de Justicia de la UE confirma la mayor sanción antimonopolio de la historia contra Google por prácticas abusivas con Android. La compañía ya había adaptado sus acuerdos, pero el fallo refuerza la ofensiva europea contra los gigantes tecnológicos.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dado este jueves el carpetazo definitivo al recurso de Google contra la multa récord de 4.100 millones de euros que Bruselas le impuso en 2018. Los jueces con sede en Luxemburgo desestimaron todos los argumentos de la compañía y confirmaron la sanción por abusar del dominio de Android para aplastar a sus rivales.
La Comisión Europea acusó a Google de obligar a los fabricantes de móviles a preinstalar su buscador y el navegador Chrome como condición para usar Android, un sistema operativo que hoy mueve cerca del 70% de los smartphones del mundo. Según Bruselas, estas ataduras ilegales cerraron el paso a otras aplicaciones y asfixiaron la competencia durante años.
Google intentó tumbar la multa en dos ocasiones. Primero, en 2022, el Tribunal General —la segunda instancia europea— ya le dio la razón a la Comisión, aunque rebajó ligeramente la sanción de 4.300 a 4.100 millones. La empresa volvió a recurrir alegando que el caso no tenía base y que la decisión penalizaba la innovación. Incluso señaló a Apple, que también da preferencia a sus propios servicios en el iPhone, como ejemplo de un trato injusto.
Pero el alto tribunal europeo no ha visto errores legales en la valoración de los efectos anticompetitivos de aquellos contratos. La sentencia rechaza todos los argumentos de la defensa y condena a Google a pagar también las costas del proceso. La compañía, a través de un portavoz, se limitó a decir que ya adaptó sus prácticas en 2018 y que sigue centrada en la innovación.
Este fallo se enmarca en una larga batalla entre Bruselas y los gigantes tecnológicos. Entre 2017 y 2019, la UE impuso a Google multas por valor de 8.200 millones de euros en tres casos antimonopolio. Ahora, con la nueva Ley de Mercados Digitales (DMA), Europa quiere ir más rápido: en lugar de investigar durante años, fija de antemano lo que las grandes plataformas pueden y no pueden hacer. De hecho, Google ya está bajo varias investigaciones formales de la DMA y en septiembre recibió otra multa de 2.950 millones por favorecer sus propios servicios de publicidad.
El análisis de Salseo
- La sentencia cierra un capítulo judicial de casi una década, pero la multa ya está provisionada y no afectará a las cuentas de Alphabet de forma material. Lo relevante es el mensaje: Europa no se cansa de apretar las tuercas a las grandes tecnológicas.
- El verdadero riesgo para Google ya no son estas multas del pasado, sino las investigaciones abiertas bajo la nueva DMA. Esta ley permite a Bruselas imponer cambios estructurales en el negocio y sanciones más rápidas, lo que podría forzar a la compañía a rediseñar cómo opera en Europa.
- La mención de Google a Apple en su defensa es una patada hacia adelante que no convenció al tribunal, pero sí refleja una tensión de fondo: la regulación europea se está aplicando de forma asimétrica entre competidores estadounidenses. Si la DMA se endurece para todos, el campo de juego podría nivelarse, pero también aumentar la presión política desde Washington.
- Para el inversor, la señal a vigilar no es esta multa, sino el resultado de las investigaciones DMA en curso. Si Bruselas obliga a Google a desinvertir o a separar negocios, el impacto en los ingresos publicitarios europeos —una parte significativa del pastel— podría ser mucho más serio que una sanción de hace años.