Mercado

El ex CEO de Google a los programadores: dejen de construir, empiecen a diseñar

·NeutralImpacto medio
El ex CEO de Google a los programadores: dejen de construir, empiecen a diseñar

El ex CEO de Google, Eric Schmidt, asegura que las herramientas de IA ya superan a los mejores programadores humanos y aboga por un cambio de rol: de escribir código a dirigirlo.

Eric Schmidt, antiguo CEO de Google, dejó una reflexión contundente en el podcast 'Inside Blackstone': las herramientas de inteligencia artificial para programar ya le ganan a él mismo en su mejor momento. El directivo, de 71 años, reconoció que, aunque fue uno de los mejores programadores de su generación, el código que generan hoy estas plataformas supera lo que él sería capaz de escribir a los 22 años. «Mi campo ha terminado», admitió, reconociendo que la IA le ha ganado «por goleada» en la tarea que antes dominaba a la perfección.

A pesar de este choque de realidad, Schmidt no invita a abandonar la informática. Al contrario, recomienda a las nuevas generaciones aprender a programar, pero con un objetivo distinto: no para escribir líneas manualmente, sino para saber dar las instrucciones más precisas a la máquina. Lo explica con una analogía sencilla: antes había que «construir la casa» ladrillo a ladrillo; ahora se trata de «diseñarla» y supervisar su ejecución. Herramientas como Claude Code, OpenAI Codex o los futuros desarrollos de Google permiten al usuario decir qué necesita y que el software se genere solo.

Esta transformación ya no es una teoría, sino la operación diaria de varias empresas tecnológicas. En Daytona, una startup de inteligencia artificial con apenas 30 empleados, cada uno de sus 16 ingenieros gestiona de media a cinco agentes de IA, y el equipo ha dejado de escribir código por su cuenta. Por su parte, el director financiero de Anthropic, Krishna Rao, reveló que más del 90 % del código de su compañía lo genera Claude Code, lo que ha convertido a sus programadores en supervisores y gestores de flujos de trabajo automatizados. El rol técnico se está desplazando hacia la arquitectura del problema y la validación de resultados, un cambio que afectará directamente a cómo se valora el talento y la productividad en el sector software.

El análisis de Salseo

  • El valor del programador deja de estar en la ejecución técnica (escribir sintaxis) y pasa a estar en la definición del problema y la supervisión de calidad. No desaparece el oficio, sino que se transforma en gestión de procesos automatizados.
  • La barrera de entrada para crear software se está derrumbando. Si una sola persona con buenas instrucciones puede generar lo que antes requería un equipo entero, la competencia por proyectos de software se volverá más feroz y los márgenes podrían comprimirse.
  • La señal clave a vigilar no será la velocidad de generación, sino la fiabilidad en entornos críticos. Las empresas que integren estas herramientas sin que la IA cometa errores costosos en seguridad o escalabilidad serán las que marquen la diferencia.
  • Que la máquina escriba la mayoría del código no significa que el trabajo sea más ligero. Requiere un conocimiento técnico profundo para validar, corregir y estructurar lo que se produce. El perfil que solo «pide» sin entender la arquitectura subyacente quedará obsoleto.

Empresas mencionadas