Financiación

Exdirectivo de IA de Meta levanta 10,25 millones para una startup secreta de IA física

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Exdirectivo de IA de Meta levanta 10,25 millones para una startup secreta de IA física

Kevin Carlberg, exdirector de investigación en IA de Meta, ha conseguido 10,25 millones de dólares para Noosphere Labs, una misteriosa empresa que quiere llevar la inteligencia artificial más allá de las pantallas, al mundo real.

Un ex alto cargo de Meta en inteligencia artificial acaba de dar un paso al frente con un proyecto que suena a ciencia ficción, pero que busca resolver problemas muy terrenales. Kevin Carlberg, que dirigió equipos de investigación en los laboratorios de realidad virtual y aumentada de Meta, ha recaudado 10,25 millones de dólares para Noosphere Labs, una startup que aún opera en modo ‘sigiloso’ y que promete una ‘inteligencia física centrada en el ser humano’.

La financiación se ha conocido a través de un formulario presentado ante la SEC, y ya tiene nombres propios: la ronda está liderada por Trilogy Equity Partners, con una participación importante de Madrona, ambas firmas de capital riesgo con sede en el área de Seattle. En los documentos aparece como directora Amy McCullough, de Trilogy, y también figura Tyler Simpson, un excompañero de Carlberg en Meta y Microsoft.

¿Qué quiere construir exactamente Noosphere Labs? Carlberg no ha querido dar detalles, pero su trayectoria da pistas muy claras. Durante sus más de cinco años en Meta, trabajó en IA aplicada a dispositivos ponibles, como gafas inteligentes, y en simulación para entornos virtuales y mixtos. Antes, en los laboratorios nacionales Sandia, se dedicó a acelerar simulaciones físicas complejas para aplicaciones de seguridad nacional.

Uno de sus últimos estudios en Meta, presentado en la conferencia NeurIPS, es especialmente revelador: él y su equipo crearon un punto de referencia para ‘agentes ponibles de asistencia’, es decir, gafas o dispositivos que entienden lo que una persona intenta hacer sin que se lo pidan, usando vídeo, audio y otras señales. Los resultados fueron humildes: los mejores modelos de IA solo acertaban un 55% de las veces, lo que muestra que aún estamos lejos de una ayuda realmente útil y automática.

El nombre de la empresa, Noosphere (o Noösphere, con diéresis), viene de un concepto de los años 20 que describe una esfera de pensamiento humano envolviendo el planeta. Una ambición a la altura de un proyecto que quiere sacar la IA del chat y meterla en el mundo físico que pisamos cada día.

El análisis de Salseo

  • Carlberg no es un recién llegado: su paso por los laboratorios de realidad aumentada de Meta y su obsesión por la IA que entiende el entorno físico sugieren que Noosphere Labs podría estar trabajando en el ‘cerebro’ que necesitan las gafas inteligentes o los robots para entender lo que hacemos sin que les demos órdenes explícitas.
  • El dato del 55% de acierto en su propio estudio es una señal de humildad y de oportunidad: hay un problema técnico enorme por resolver, y si alguien lo descifra, el mercado de dispositivos ponibles y asistentes proactivos podría dar un salto cualitativo.
  • La participación de Madrona y Trilogy, dos pesos pesados del capital riesgo en Seattle, valida la seriedad del proyecto incluso sin detalles públicos. No es una apuesta a ciegas: conocen a Carlberg y su trayectoria.
  • Para Meta, la salida de un perfil así duele, pero también confirma que la IA física es un campo donde el talento prefiere volar solo. Habrá que vigilar si Noosphere Labs acaba compitiendo o colaborando con los gigantes tecnológicos en esta carrera por la IA que toca y siente el mundo real.

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Fuente: GeekWire