El exfiscal que tumbó a las tabacaleras ahora apunta a Meta y las redes sociales

Mike Moore, el exfiscal general de Misisipi que lideró el acuerdo con las tabacaleras en los 90, ahora asesora a los estados en un posible acuerdo con las redes sociales. Meta ya ha aceptado pagar 17.000 millones de dólares por sus prácticas adictivas con los menores.
Mike Moore, el exfiscal general de Misisipi que en los años 90 lideró la batalla contra la industria del tabaco y ayudó a negociar el histórico acuerdo de 246.000 millones de dólares, ve ahora un paralelismo claro con las redes sociales. Moore, ya retirado de la política, está asesorando a los fiscales generales estatales en la elaboración de un posible acuerdo maestro con el sector de las redes sociales, acusado de fomentar la adicción y dañar la salud mental de los jóvenes. Esta semana, Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, aceptó pagar casi 17.000 millones de dólares en un acuerdo con una coalición de fiscales estatales que la demandaron por ocultar el impacto negativo de sus plataformas en los menores. Es, con diferencia, el mayor acuerdo hasta la fecha en la oleada de litigios que enfrentan las empresas de redes sociales.
El acuerdo incluye cambios concretos: límites de uso diario y bloqueos nocturnos para adolescentes, medidas de verificación de edad más estrictas para impedir que los niños usen las aplicaciones, y nuevas herramientas para padres y tutores. Además, un auditor independiente supervisará el cumplimiento de los términos durante cinco años. Moore, en sus primeras declaraciones públicas sobre el asunto, calificó el acuerdo como "un gran primer paso" para proteger a los niños de los peligros de las redes sociales, y elogió la labor de los fiscales generales por "exponer las malas prácticas de Meta y de la industria".
Sin embargo, Moore advierte de que el manual del tabaco no se puede aplicar tal cual. A diferencia del tabaco, un producto estático sin más defensa que el consumo, la tecnología evoluciona constantemente y la línea entre lo adictivo y lo beneficioso es muy difusa. Jonathan Caulkins, profesor de políticas públicas en la Universidad Carnegie Mellon, señala que "los cigarrillos son cigarrillos", pero que en el mundo de la IA y las redes sociales es imposible prever cómo afectarán estas tecnologías dentro de cinco, diez o quince años. Por eso, no está convencido de que un solo acuerdo pueda resolver todos los problemas de salud relacionados, dada la rapidez de los avances.
Moore, co-líder de la recién creada organización sin ánimo de lucro Attention Initiative, impulsada por Josh Jacobs, de 22 años, defiende la necesidad de un fondo nacional de educación pública para prevenir la adicción y sus daños. Su objetivo es que el remedio se aplique a escala nacional y no "ciudad a ciudad, condado a condado, estado a estado", porque eso desperdiciaría dinero. El acuerdo con Meta llega poco después de que comenzara un juicio federal en Oakland, California, y el fiscal general de California, Rob Bonta, lo calificó como "un suelo, no un techo", dejando claro que la industria debe esperar más acciones. Además, parte del pago de Meta está condicionado a que YouTube y TikTok implementen cambios similares en sus servicios, algo que aún está por ver.
El análisis de Salseo
- El acuerdo de 17.000 millones es un hito, pero lo más relevante son las obligaciones de cambio de comportamiento: límites de uso, bloqueos nocturnos y auditorías independientes. Eso convierte el pago en un coste recurrente, no en un simple multazo, y afecta directamente al modelo de negocio de Meta.
- La comparación con el tabaco tiene límites: el tabaco es un producto estático, mientras que las redes sociales evolucionan cada año. Un acuerdo único no puede anticipar los riesgos futuros de la IA o de nuevas plataformas, así que el marco regulatorio tendrá que ser dinámico o quedará obsoleto.
- La condición de que Meta solo pague la parte completa si YouTube y TikTok adoptan cambios similares es una jugada inteligente para nivelar el campo de juego, pero también introduce incertidumbre: si los rivales no cumplen, el desembolso efectivo podría ser menor y el precedente quedaría debilitado.
- El fondo de educación pública que impulsa Moore podría ser el legado más duradero, similar a los fondos del acuerdo del tabaco. Pero su éxito dependerá de que se implemente a escala nacional y no se diluya en disputas locales, algo que aún está por demostrar.