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FCEL y BE se hunden: ¿cuál de las dos merece la pena comprar en la caída?

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FCEL y BE se hunden: ¿cuál de las dos merece la pena comprar en la caída?

Las acciones de FuelCell Energy y Bloom Energy se desploman, pero los analistas creen que solo una ofrece una oportunidad real tras el batacazo. Te contamos cuál y por qué.

Las acciones de dos pesos pesados del hidrógeno y las pilas de combustible, FuelCell Energy (FCEL) y Bloom Energy (BE), se han dado un buen tortazo en bolsa. La caída ha sido generalizada en el sector de energías limpias, pero estas dos compañías se han llevado la peor parte. Mientras los inversores minoristas se preguntan si es el momento de comprar barato, los analistas lo tienen claro: solo una de ellas es un chollo tras el desplome.

El batacazo viene provocado por una tormenta perfecta: temores a una recesión, subidas de tipos de interés que castigan a las empresas con mucha deuda y, sobre todo, la creciente competencia en el sector. A esto se suma que los resultados trimestrales de ambas han dejado bastante que desear. FuelCell Energy presentó unas pérdidas mayores de lo esperado y unos ingresos que no convencieron a nadie. Bloom Energy, aunque aguantó mejor el tipo, también vio cómo sus números se quedaban cortos frente a las expectativas del mercado.

Pero aquí está la clave: Bloom Energy tiene una tecnología más madura y contratos a largo plazo con grandes clientes, lo que le da cierta estabilidad. FuelCell Energy, en cambio, sigue dependiendo de proyectos puntuales y su negocio es más vulnerable a los vaivenes de la economía. Los analistas de Invezz señalan que BE está mejor posicionada para capear el temporal gracias a su enfoque en el suministro de energía para centros de datos, un segmento que no para de crecer con el auge de la inteligencia artificial.

Además, Bloom Energy ha conseguido reducir sus costes de producción y mejorar sus márgenes, algo que FuelCell aún no ha logrado. Mientras BE avanza hacia la rentabilidad, FCEL sigue quemando caja a un ritmo preocupante. Por eso, aunque ambas acciones estén de rebajas, los expertos recomiendan no lanzarse a por FuelCell solo porque esté barata. El riesgo de que siga cayendo es muy alto.

En resumen, el desplome del sector puede ser una oportunidad, pero hay que elegir bien. Bloom Energy parece tener los fundamentos para recuperarse cuando las aguas se calmen, mientras que FuelCell Energy podría seguir dando disgustos. Como siempre, conviene recordar que esto no es un consejo de compra, sino un análisis de la situación actual.

El análisis de Salseo

  • El desplome de FCEL y BE no es un simple susto de mercado: refleja la dificultad de las empresas de pilas de combustible para alcanzar la rentabilidad en un entorno de tipos altos y competencia feroz. La caída es un voto de castigo a sus últimos resultados, no solo un contagio sectorial.
  • La gran diferencia entre ambas está en su modelo de negocio. Bloom Energy ha sabido atar contratos recurrentes con grandes clientes y se está beneficiando de la demanda energética de la IA, lo que le da una visibilidad de ingresos que FuelCell no tiene. FCEL sigue dependiendo de proyectos aislados, lo que la hace más cíclica y arriesgada.
  • Para el inversor, la señal a vigilar es la evolución de los márgenes y la generación de caja en los próximos trimestres. Si Bloom Energy sigue mejorando su eficiencia y consigue nuevos contratos en el sector de centros de datos, la caída actual podría ser una oportunidad. En cambio, FuelCell necesita demostrar que puede sobrevivir sin quemar tanto efectivo, algo que aún no ha conseguido.

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Fuente: Invezz