La fiebre de la IA: el gasto de las grandes tecnológicas podría alcanzar 1,4 billones en 2028

Meta, Amazon y Alphabet están invirtiendo cantidades récord en inteligencia artificial, y los analistas proyectan que el gasto combinado del sector podría dispararse hasta los 1,4 billones de dólares en apenas unos años.
Las grandes tecnológicas han abierto la chequera de par en par para no quedarse atrás en la carrera de la inteligencia artificial. Según las últimas estimaciones de los analistas, el gasto en infraestructura de IA de compañías como Meta, Amazon y Alphabet podría alcanzar la asombrosa cifra de 1,4 billones de dólares para 2028.
Este torrente de inversión no es casualidad. Las empresas están construyendo centros de datos masivos, comprando procesadores de última generación y desarrollando modelos de lenguaje cada vez más potentes. El objetivo es claro: quien domine la IA dominará la próxima década tecnológica. Pero este despliegue de capital está generando dudas entre los inversores sobre cuándo llegarán los retornos.
Alphabet, matriz de Google, es uno de los actores que más está apostando. La compañía ha integrado la IA en su buscador, en la nube y en herramientas como Gemini, lo que exige una inversión continua en servidores y chips especializados. Aunque los ingresos por publicidad siguen siendo su principal motor, el gasto en IA ya está presionando sus márgenes.
La gran pregunta es si este nivel de gasto es sostenible. Por un lado, la historia muestra que las infraestructuras tecnológicas suelen generar beneficios a largo plazo, como ocurrió con la nube. Por otro, el ritmo actual recuerda a burbujas pasadas, donde el exceso de inversión precedió a una corrección. Los inversores deberán vigilar de cerca los resultados trimestrales para ver si el crecimiento de los ingresos justifica semejante desembolso.
Mientras tanto, la competencia no da tregua. Amazon, con AWS, y Meta, con sus modelos de IA generativa, también están inyectando miles de millones. La batalla por la supremacía en IA apenas comienza, y el precio de la entrada no deja de subir.
El análisis de Salseo
- El gasto masivo en IA es una apuesta existencial: las tecnológicas no pueden permitirse perder el tren de la IA generativa, pero el retorno de esta inversión es incierto y podría tardar años en materializarse.
- El verdadero riesgo no es gastar mucho, sino gastar mal: si la infraestructura construida no se traduce en productos rentables o en ventaja competitiva, podríamos ver deterioro de márgenes y reestructuraciones.
- Para el inversor, la señal clave será el crecimiento de los ingresos de las divisiones de nube y publicidad vinculadas a IA en los próximos trimestres; si no aceleran, la paciencia del mercado se agotará.