Regulación

Finlandia frena parte de las obras de los centros de datos de Google de 15.000 millones

·NegativoImpacto medio
Finlandia frena parte de las obras de los centros de datos de Google de 15.000 millones

El regulador finlandés ordena a una filial de Google paralizar la mayor parte de las obras en dos centros de datos en Muhos y Kajaani hasta que complete los estudios de impacto ambiental, justo un mes después de que la compañía anunciara su mayor inversión en Europa.

La Agencia de Licencias y Supervisión de Finlandia, conocida como LVV, ha ordenado a Tuike Finland Oy —una filial de Google, que forma parte de Alphabet— que detenga la mayor parte de las obras de construcción en dos centros de datos situados en las localidades de Muhos y Kajaani. El motivo: todavía no están terminados los estudios de impacto ambiental que exige la normativa finlandesa. La orden obliga a parar todo lo relacionado con la tala de árboles, las excavaciones, la extracción de piedra, la construcción de carreteras y el movimiento de tierras, y debe cumplirse a más tardar el próximo 23 de octubre. Lo que sí puede continuar son las tareas de planificación, medición, sondeos del terreno y otros trabajos con un impacto ambiental limitado.

El movimiento llega apenas un mes después de que Google anunciara que invertirá 15.000 millones de dólares en Finlandia hasta 2028, un programa que incluye tanto los centros de datos como proyectos energéticos de apoyo. La propia compañía lo ha descrito como su mayor inversión en Europa. Finlandia se ha convertido en un destino muy codiciado para este tipo de instalaciones por dos razones muy simples: hay suelo disponible y hay suministro eléctrico. En los últimos meses se han anunciado varios proyectos de cientos de megavatios de capacidad en el país, empujados por la expansión de la inteligencia artificial y de la nube por todo el continente.

Google ha respondido que seguirá las indicaciones del regulador y ha reconocido que en este caso se ha quedado «por debajo de nuestros propios estándares», aunque defiende que actuó de buena fe al amparo de la Ley Forestal finlandesa y que realizó estudios sobre la naturaleza de la zona. El mercado, de momento, se lo ha tomado con calma: las acciones de Alphabet subieron un 0,35% y cerraron en 347,68 dólares.

La parada no es una multa ni una cancelación, sino una pausa administrativa hasta que los informes ambientales estén listos. Aun así, el episodio refleja un choque que va a repetirse en toda Europa: la carrera por construir capacidad de cómputo a toda velocidad se topa con los permisos, el uso del suelo y el escrutinio de las comunidades locales, especialmente en zonas boscosas donde la tala es un asunto sensible.

El análisis de Salseo

  • El daño aquí no es una sanción económica, es el calendario. Un centro de datos solo genera ingresos cuando está encendido, así que cada semana de obras paradas es capacidad de cómputo que no se vende. La clave es si Google logra cerrar los estudios ambientales rápido o si la fecha del 23 de octubre se convierte en el inicio de un retraso más largo.
  • La tensión de fondo es la contradicción del momento: Finlandia atrae por su tierra barata y su electricidad, pero precisamente esos dos activos son los que obligan a talar bosque y consumir recursos, y ahí es donde entran los reguladores y la opinión pública. Que Google admita que se quedó corto respecto a sus propios estándares es una señal reputacional en un país donde el bosque es tema sensible.
  • Es un aviso para todo el sector, no solo para Alphabet. Cualquier gran tecnológico que levante centros de datos en el norte de Europa se enfrenta al mismo cuello de botella: los permisos ambientales van a un ritmo distinto al de la demanda de IA. Vigilar si aparecen órdenes similares contra otros proyectos de la zona sería la señal de que el problema es sistémico.
  • Matiz importante: el mercado ignoró la noticia y la acción subió un 0,35%. Tiene sentido, porque 15.000 millones repartidos hasta 2028 en dos instalaciones no cambian la tesis de Alphabet, que se juega mucho más en publicidad digital y nube. El riesgo real sería que el retraso se extienda a más proyectos europeos y afecte a su capacidad de ofrecer cómputo cuando la demanda aprieta.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks