Firefly Aerospace diseñará un sistema para retirar satélites muertos de la órbita

La compañía espacial Firefly Aerospace ha conseguido un contrato con el Departamento de Defensa de EE. UU. para diseñar una misión de desorbitado con su nave Elytra, un paso clave para combatir la basura espacial.
Firefly Aerospace, la empresa aeroespacial que cotiza en el Nasdaq con el ticker FLY, ha anunciado un nuevo contrato con la Unidad de Innovación de Defensa (DIU) y la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA) del Departamento de Defensa de Estados Unidos. El objetivo: completar una revisión preliminar de diseño (PDR, por sus siglas en inglés) para una misión que prestará servicios de desorbitado utilizando su nave espacial Elytra.
¿Qué significa esto en la práctica? Que Firefly tendrá que demostrar que su tecnología es capaz de acercarse a satélites que están llegando al final de su vida útil, acoplarse a ellos y sacarlos de su órbita para que se quemen de forma controlada en la atmósfera. Si supera esta fase de diseño, la compañía podrá competir por la siguiente etapa del contrato, que incluiría el lanzamiento y las operaciones de la nave.
El director ejecutivo de Firefly, Jason Kim, explicó que la misión está alineada con la orden de la Casa Blanca de priorizar la mitigación de desechos orbitales. Según Kim, el sistema diseñado es "dialable", es decir, se puede ajustar para desorbitar satélites de tamaños y configuraciones muy diferentes, lo que lo hace especialmente útil ante el creciente problema de la basura espacial.
La nave Elytra está diseñada para operar en órbita baja terrestre (LEO), órbita media (MEO) e incluso órbita geoestacionaria (GEO). Según Firefly, su alta maniobrabilidad, sus amplias reservas de combustible y su capacidad de carga la hacen idónea para ofrecer servicios en el espacio, como entrega de cargas, comunicaciones de larga distancia, vigilancia e imágenes lunares. La compañía también está trabajando en otra misión con la DIU para conciencia del dominio espacial, cuyo lanzamiento está previsto no antes de 2027.
Este contrato refuerza la posición de Firefly en el sector de servicios en órbita, un nicho que está ganando tracción a medida que se acumulan los satélites en desuso. La empresa, fundada en 2017 y con sede en Texas, ya ha logrado hitos como ser la primera compañía comercial en aterrizar con éxito en la Luna con su módulo Blue Ghost.
El análisis de Salseo
- El contrato con la DIU y la SDA valida la tecnología de Firefly más allá de los lanzamientos: la compañía se posiciona como proveedor de servicios en órbita, un mercado con barreras de entrada altas y potencial de contratos recurrentes con el gobierno de EE. UU.
- El sistema 'dialable' es clave: si Firefly demuestra que puede desorbitar satélites de distintos tamaños con una sola plataforma, podría estandarizar el servicio y reducir costes, lo que le daría una ventaja competitiva frente a soluciones a medida.
- Aunque el contrato actual es solo para la fase de diseño, el hecho de que la DIU ya haya encargado otra misión con Elytra sugiere una relación de confianza. El siguiente hito a vigilar es si Firefly supera la PDR y consigue el contrato de ejecución, que incluiría lanzamiento y operaciones.
- El problema de la basura espacial es real y creciente: con miles de satélites en órbita baja, los servicios de desorbitado podrían convertirse en un requisito regulatorio. Firefly se está adelantando a una posible ola de demanda, pero aún debe demostrar que la tecnología funciona en condiciones reales.