Firefly y SSC Space dan otro paso para lanzar cohetes desde Suecia

Firefly Aerospace y SSC Space han completado hitos clave en Esrange (Suecia), incluida la infraestructura inicial y acuerdos regulatorios, y avanzan hacia el primer lanzamiento orbital del cohete Alpha en 2028.
Firefly Aerospace y SSC Space han anunciado la finalización de varios hitos críticos en su proyecto conjunto para lanzar cohetes orbitales desde el Centro Espacial Esrange, en el norte de Suecia. Entre lo ya completado están la construcción de infraestructura inicial, el establecimiento de marcos regulatorios transatlánticos y un acuerdo con la Administración Sueca de Material de Defensa (FMV). Ahora, las compañías inician la fase final de construcción de la plataforma en el Complejo de Lanzamiento 3C, con el primer lanzamiento previsto para 2028.
La infraestructura ya terminada incluye el centro de control de lanzamiento, la instalación de procesamiento de carga útil, el edificio de integración del vehículo de lanzamiento, los sistemas de seguimiento y control, y las instalaciones de seguridad y almacenamiento. Todo está diseñado para soportar el cohete Alpha de Firefly, un vehículo de dos etapas capaz de poner unos 1.000 kg en órbita baja terrestre. Con esta base, el complejo orbital ampliará el acceso al espacio desde Europa continental, algo que hasta ahora dependía de lanzamientos desde otros continentes o de puertos espaciales no orbitales.
En el plano regulatorio, un Memorando de Cooperación entre la Agencia Espacial Nacional Sueca y la Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA), firmado en abril de 2026, agiliza el proceso de licencias de lanzamiento y establece un entendimiento común de las regulaciones espaciales comerciales. Esto permite que cohetes estadounidenses como el Alpha despeguen desde Suecia. Además, este avance se apoya en el Acuerdo de Salvaguardas Tecnológicas (TSA) firmado previamente entre Suecia y Estados Unidos, que convierte a Suecia en el sexto país en firmar un acuerdo de este tipo con EE.UU. y proporciona el marco legal para exportar tecnología espacial avanzada protegiendo datos sensibles.
Desde el punto de vista comercial, SSC Space firmó recientemente un acuerdo por 209 millones de coronas suecas con la FMV para dar a las Fuerzas Armadas suecas la capacidad de lanzar sus propios satélites a órbita desde Esrange con el cohete Alpha. Esto no solo asegura carga útil para los primeros lanzamientos, sino que también refuerza la autonomía estratégica y la resiliencia de Europa en el ámbito de la defensa y el espacio comercial.
Esrange está situado a unos 200 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico, una ubicación privilegiada para alcanzar órbitas heliosíncronas y polares, muy demandadas tanto para misiones de seguridad nacional como comerciales. El Complejo de Lanzamiento 3C forma parte del nuevo puerto espacial de Esrange, operado por SSC Space, y se suma a la red global de instalaciones de Firefly, que ya opera desde Estados Unidos. Con este paso, Firefly avanza en su estrategia de expansión global de lanzamientos, que su CEO, Jason Kim, describe como un modelo de 'lanzamiento como franquicia' para diversificar los sitios de lanzamiento y ofrecer misiones espaciales más resilientes y con respuesta rápida.
El análisis de Salseo
- El acuerdo con la FMV sueca por 209 millones de coronas no es solo un contrato: garantiza demanda local para los primeros lanzamientos desde Esrange y valida el modelo de negocio de Firefly fuera de EE.UU., reduciendo el riesgo de una instalación sin clientes.
- La combinación del TSA y el memorando con la FAA elimina los principales obstáculos regulatorios para exportar tecnología de cohetes estadounidenses a Suecia. Esto convierte a Esrange en una opción real para misiones europeas y de la OTAN, algo que antes era casi imposible por restricciones de seguridad.
- La ubicación ártica de Esrange es ideal para órbitas polares y heliosíncronas, muy demandadas para observación de la Tierra y comunicaciones. Esto podría atraer a clientes que hoy dependen de lanzamientos desde Alaska o Nueva Zelanda, diversificando la oferta y potencialmente reduciendo costes logísticos.
- Aunque el primer lanzamiento está previsto para 2028, la construcción de la plataforma y la integración de sistemas aún deben completarse. Los inversores deberían vigilar hitos intermedios como pruebas en frío, integración del cohete y la obtención de licencias específicas de lanzamiento, que serán señales más fiables que el anuncio en sí.