Firmus debuta en bolsa valorada en 30.300 millones y Nvidia podría ampliar su participación

Firmus prepara una de las mayores salidas a bolsa de Australia, con una valoración de unos 30.300 millones de dólares, y reservaría la mitad de las acciones para accionistas actuales como Nvidia o Blackstone.
Firmus está a punto de dar el salto al parqué australiano y lo hace por todo lo alto. La compañía ha fijado el precio de su salida a bolsa en 11 dólares australianos por acción, lo que le otorga una valoración de aproximadamente 43.700 millones de dólares australianos, unos 30.300 millones de dólares estadounidenses. Con esa cifra, la operación se colará entre las mayores salidas a bolsa de la historia de Australia. La empresa busca captar hasta 5.500 millones, una cantidad que incluye acciones adicionales que podrían venderse si la demanda aprieta (lo que en la jerga se conoce como opción 'greenshoe'), y ha retrasado hasta el jueves el cierre del periodo en el que los inversores presentan sus peticiones. Según el medio Bloomberg, la demanda ya supera el número de títulos disponibles.
La parte más jugosa del movimiento está en el reparto de ese pastel accionarial. Firmus tendría previsto reservar cerca de la mitad de las acciones de la operación para los accionistas que ya están dentro, lo que abriría la puerta a que Nvidia (NVDA) y Blackstone (BX) amplíen sus posiciones en la compañía. Conviene recordar qué hace Firmus: ofrece soluciones de computación de alto rendimiento, servicios en la nube e inteligencia artificial como servicio, es decir, pone la infraestructura y la potencia de cálculo que otras empresas necesitan para entrenar y ejecutar sus modelos. Además, ya mantiene una alianza estratégica con Nvidia para levantar grandes centros de datos de IA en Australia y la región de Asia-Pacífico.
El vínculo con Nvidia es precisamente lo que da sentido a toda la operación. El fabricante de chips es uno de los inversores que respaldan a Firmus y su presencia aporta credibilidad de cara al estreno bursátil. La sociedad también le da acceso a las GPU más avanzadas de Nvidia, incluida su plataforma Blackwell. No en vano, Firmus tiene previsto destinar parte del dinero que recaude a comprar tarjetas gráficas para nuevos proyectos de centros de datos, entre ellos el que planea en Batam (Indonesia), que desarrollará junto a DayOne Data Centers bajo un acuerdo de ocho años con Nvidia. En conjunto, el respaldo de Nvidia demuestra que Firmus tiene como socio a uno de los grandes nombres de la carrera por la IA, algo que puede ayudarle a responder a la creciente demanda de capacidad de cálculo.
Ahora bien, no todo es euforia. La velocidad a la que se ha inflado la valoración de Firmus ha encendido las dudas sobre su crecimiento futuro: se está pagando hoy por una capacidad de computación que todavía hay que construir. Como referencia de mercado, TipRanks recuerda que NVDA cuenta con una recomendación de consenso de compra fuerte, sustentada en 31 recomendaciones de compra en los últimos tres meses, y un precio objetivo medio de 324,32 dólares, lo que implicaría un potencial del 38,63%.
El detalle de reservar la mitad de las acciones para los accionistas que ya están dentro no es lo habitual en una salida a bolsa, donde lo normal es dar prioridad a los inversores nuevos para ampliar la base accionarial. Que Firmus lo haga apunta a un interés claro por parte de sus socios actuales y dejaría a Nvidia y Blackstone la opción de reforzar su posición sin moverse del sitio.
El análisis de Salseo
- Nvidia no solo vende chips: también invierte en quienes los compran. Que Firmus destine parte de lo recaudado a adquirir GPUs Blackwell cierra un círculo en el que Nvidia financia indirectamente su propia demanda, una jugada que sostiene el crecimiento de sus ventas de centros de datos pero que también genera dudas sobre cuánto de ese crecimiento depende de su propia chequera.
- Reservar cerca de la mitad de las acciones de la salida a bolsa para los accionistas actuales es un movimiento atípico. Si Nvidia y Blackstone amplían participación, Firmus se asegura un núcleo accionarial estable y alineado con su estrategia de centros de datos, con menos riesgo de que un fondo nuevo entre con fuerza y empiece a pedir otra cosa.
- La letra pequeña está en la valoración: 30.300 millones de dólares para una empresa que todavía tiene que construir buena parte de su infraestructura deja poco margen de error. Si la demanda de capacidad de IA se enfría o se retrasan proyectos como el de Batam, el múltiplo se ajusta rápido y con él la confianza de los inversores que acaban de entrar.
- Qué vigilar de aquí en adelante: el precio y el tamaño finales de la operación tras el cierre del libro el jueves y el posible ejercicio del 'greenshoe', si Nvidia confirma pública y oficialmente una ampliación de su participación en Firmus, y cómo avanza el proyecto indonesio junto a DayOne bajo el acuerdo de ocho años. Ahí se verá si la tesis aguanta más allá del día del estreno.