FormFactor rompe récords: ingresos +32% y margen bruto disparado al 50,7%

FormFactor cierra su segundo trimestre fiscal de 2026 con ingresos récord de 258,2 millones de dólares, un beneficio por acción que casi se multiplica por seis interanual y un margen bruto que pasa del 37,3% al 50,7% en un año. La compañía espera otro trimestre histórico entre julio y septiembre.
FormFactor, fabricante de sistemas y tarjetas de prueba para chips, ha presentado los resultados de su segundo trimestre fiscal de 2026, cerrado el 27 de junio y publicado este 29 de julio. Los ingresos alcanzaron los 258,2 millones de dólares, un 14,2% más que los 226,1 millones del trimestre anterior y un 31,9% por encima de los 195,8 millones de un año antes. En el beneficio la mejora es todavía más llamativa: el beneficio neto bajo criterios contables GAAP fue de 56,2 millones de dólares (0,71 dólares por acción), frente a los 20,4 millones (0,26 dólares) del primer trimestre de 2026 y los 9,1 millones (0,12 dólares) del mismo periodo de 2025. El margen bruto GAAP pasó del 37,3% al 50,7% en un año. Con las cifras ajustadas (non-GAAP, que excluyen gastos como la retribución en acciones o amortizaciones), el beneficio fue de 65,0 millones (0,82 dólares por acción) y el margen bruto, del 53,3%. La compañía destaca que batió el techo de su propia previsión tanto en ventas como en márgenes y beneficio por acción.
Para entender el porqué hay que saber qué vende FormFactor: tarjetas de prueba (probe cards) y sistemas que comprueban que cada chip funciona correctamente antes de salir de la fábrica. Es una pieza poco vistosa pero imprescindible del sector, y muy sensible a dos cosas: cuántos chips se fabrican y lo complicados que son de testear. El consejero delegado, Mike Slessor, resume el momento: en los últimos cuatro trimestres la compañía ha crecido más de un 30% en ventas, ha ampliado su margen bruto non-GAAP en 1.500 puntos básicos (es decir, 15 puntos porcentuales) y ha triplicado el beneficio por acción. Según Slessor, esto responde a años de inversión en situarse en el cruce entre el cómputo de alto rendimiento y el empaquetado avanzado de chips, y a una mejor ejecución que ahora se traduce en más rentabilidad por cada dólar vendido.
La demanda ha sido amplia, con dos motores concretos: la memoria de alto ancho de banda (HBM), el tipo de memoria que usan las tarjetas de inteligencia artificial, y la óptica co-empaquetada (Co-Packaged Optics), que conecta chips con luz en lugar de cobre. Ambos tiran de los dos grandes negocios de la empresa, Probe Cards y Systems, que crecieron respecto al trimestre anterior. Además, FormFactor ha anunciado la ampliación de su alianza multianual con Keystone Microtech, un movimiento que refuerza su presencia en el ecosistema de semiconductores de Taiwán, la región donde se concentra buena parte de la producción mundial de chips. En caja, la compañía generó 61,8 millones de dólares de efectivo operativo y 52,6 millones de flujo de caja libre, frente a los 30,7 millones del trimestre previo y a una cifra negativa de 47,1 millones hace un año.
De cara al tercer trimestre, que terminará el 26 de septiembre de 2026, la compañía prevé ingresos de 270 millones de dólares más o menos 10 millones, un margen bruto GAAP del 52% y del 54% en términos ajustados, y un beneficio por acción diluido de 0,75 dólares (0,86 dólares en non-GAAP), en ambos casos con un margen de 0,09 dólares arriba o abajo. Slessor afirma que siguen viendo demanda fuerte en todos sus mercados finales, con especial fuerza en Foundry & Logic y buen ritmo en Systems, lo que les coloca ante otro trimestre de ingresos y rentabilidad récord. La previsión asume tipos de cambio estables, un detalle relevante porque la empresa vende en varias divisas.
El análisis de Salseo
- El dato que de verdad cambia la película no es el crecimiento en ventas, sino el margen: pasar del 37,3% al 50,7% en un año significa que FormFactor está ingresando mucho más sin que sus costes crezcan al mismo ritmo. Es el efecto del apalancamiento operativo en un negocio de máquinas y tarjetas de prueba: una vez amortizada la inversión en fábrica e I+D, cada nueva venta deja un porcentaje creciente de beneficio, y eso es lo que ha multiplicado el beneficio por acción.
- El crecimiento no viene del ciclo general de chips, sino de dos nichos concretos: la memoria HBM que usan las tarjetas de IA y la óptica co-empaquetada. Son precisamente los chips más difíciles y caros de verificar, donde una prueba defectuosa cuesta muchísimo dinero al fabricante. La señal a vigilar es el plan de inversión (capex) de los grandes fabricantes de memoria y de las fundiciones: si esos pedidos se enfrían, FormFactor es de las primeras empresas en notarlo.
- El guidance para el tercer trimestre (270 millones de ingresos y margen non-GAAP del 54%) apunta a otro récord, pero conviene leerlo con lupa: implica un crecimiento secuencial de solo un 4,6%, muy inferior al 14,2% de este trimestre. Es decir, la empresa modera el ritmo y apoya el relato en el margen más que en la aceleración de ventas. Y todo asume tipos de cambio constantes, así que una divisa movida puede comerse parte del recorte de beneficios.
- El giro del flujo de caja libre es la letra pequeña más interesante: de -47,1 millones hace un año a +52,6 millones ahora. En una empresa intensiva en capital, pasar de quemar caja a generarla da margen para recomprar acciones, pagar deuda o financiar el próximo ciclo sin depender de terceros. La ampliación del acuerdo con Keystone Microtech en Taiwán apunta además a que quiere asegurar su posición cerca de los grandes fabricantes asiáticos, en plena tensión comercial entre China y Estados Unidos.