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Frenar la sangría del Dow y el agente Muse de Meta sacude a la banca

·NeutralImpacto medio
Frenar la sangría del Dow y el agente Muse de Meta sacude a la banca

Los futuros apuntan a una apertura al alza mientras el Dow intenta evitar su cuarta semana consecutiva de caídas. Akamai se dispara con un acuerdo de 11.600 millones con Anthropic y Costco bate previsiones, pero el lanzamiento del agente Muse de Meta pone nervioso al sector financiero.

Wall Street encara la última sesión de la semana con el viento a favor. Los futuros del Dow Jones y del S&P 500 subían cerca de un 0,4% y los del Nasdaq un 0,7%, después de una jornada anterior en la que los índices apenas se movieron. El detalle importante está en el cómputo semanal: el S&P 500 acumula una subida del 0,7% y el Nasdaq del 1,6% gracias al impulso tecnológico de los primeros días, lo que les encamina a su segunda semana consecutiva en positivo. El Dow Jones, en cambio, cae un 0,6% en la semana y va camino de firmar su cuarta semana seguida de pérdidas, una racha que no se veía desde hace tiempo y que refleja que el dinero está prefiriendo la tecnología frente a los valores más tradicionales del índice.

El trasfondo sigue siendo el mismo de las últimas semanas: la inflación y la guerra de Irán. El rendimiento del bono estadounidense a diez años, que llegó a superar el 5,17%, se ha disparado hasta máximos de varias décadas ante el miedo a que la Reserva Federal tenga que volver a subir los tipos, lo que ha provocado ventas masivas de deuda. Ese encarecimiento del dinero se traslada ya a los bolsillos: las hipotecas han superado el 7% por primera vez en más de un año. El petróleo, por su parte, cotiza en torno a los 93 dólares el barril tras moverse entre los 90 y los 100 dólares en las últimas jornadas, presionado por la falta de avances para poner fin al conflicto iraní. Un crudo caro encarece el transporte y acaba empujando los precios de las empresas hacia arriba. El oro subía más de un 1% hasta los 4.347 dólares la onza y el bitcoin rondaba los 84.900 dólares, por encima de los mínimos de 82.900 de la jornada anterior.

La noticia de la mañana tiene nombre propio: Akamai. La compañía de computación en la nube y ciberseguridad ha firmado con Anthropic, la creadora de los modelos Claude, un acuerdo a siete años por el que recibirá 11.600 millones de dólares para atender la creciente demanda de capacidad de proceso de la empresa de inteligencia artificial usando su infraestructura distribuida. Como parte del pacto, Anthropic ha recibido una opción para comprar hasta 7,7 millones de acciones de Akamai, alrededor de un 5% del capital, a 111,33 dólares por título, lo que valora ese paquete en unos 857,2 millones. Los títulos de Akamai se disparaban casi un 20% antes de la campana de apertura.

Costco también ha dado alegrías a los suyos. La cadena de almacenes publicó sus resultados del cuarto trimestre fiscal tras el cierre del mercado y batió las previsiones: ventas de 95.720 millones de dólares frente a los 94.850 millones que esperaban los analistas, un beneficio por acción de 6,75 dólares (23 centavos por encima de lo previsto) y un crecimiento de las ventas en tiendas comparables del 9,4%, también por encima de las estimaciones. La compañía explicó que las devoluciones de aranceles de la administración Trump aportaron unos 15 centavos por acción al beneficio y que destinó parte de ese dinero a bajar precios. Pese al buen dato, sus acciones cedían un 0,7% en el mercado previo: llegan a la sesión con una subida de alrededor del 4% en el año, lastradas desde el máximo histórico de mayo por el miedo a que la inflación frene el gasto de los consumidores.

Y en medio de todo esto, Meta. El lanzamiento esta semana de Muse, su agente personal de inteligencia artificial, ha golpeado con fuerza a las empresas de servicios financieros, que temen que una herramienta capaz de hacer tareas como gestionar las finanzas personales les coma parte del negocio. Es el ejemplo más claro de un patrón que se repite últimamente: cada nuevo avance en inteligencia artificial no solo mueve a las tecnológicas, sino que reordena sectores enteros del mercado según quién gana y quién pierde con la disrupción.

El análisis de Salseo

  • El caso de Muse de Meta muestra algo que va más allá del producto: cuando una tecnológica con miles de millones de usuarios lanza un asistente capaz de gestionar las finanzas, el castigo no llega a Meta sino a bancos, aseguradoras y gestoras. La razón es que el valor de estas últimas está en la relación con el cliente y en las comisiones por intermediar, y una IA que hace ese trabajo gratis o casi gratis ataca directamente a esa fuente de ingresos.
  • Para Meta, la pregunta que de verdad importa no es si Muse funciona, sino cómo piensa cobrarlo. Si lo regala para retener usuarios, el mercado tenderá a verlo como defensa y no como negocio; si empieza a pedir suscripción o comisiones por servicios concretos, ahí se abre la puerta a una nueva línea de ingresos que hoy nadie está valorando. Ese anuncio de monetización es el dato a vigilar.
  • El acuerdo de Akamai con Anthropic confirma un cambio de fase en la inteligencia artificial: ya no solo se compran tarjetas gráficas, también hace falta capacidad de proceso repartida por muchos puntos geográficos. Lo más llamativo es la opción de compra de Anthropic sobre un 5% de Akamai: es una forma de atar al cliente sin que este ponga dinero encima de la mesa, pero deja a Akamai con una exposición enorme a un único cliente durante siete años si algún día Anthropic cambia de planes.
  • El contexto macro es el que decide si la buena racha aguanta: con el bono a diez años cerca del 5,17%, las hipotecas por encima del 7% y el petróleo en 93 dólares por la guerra de Irán, el consumidor está recibiendo presión por dos vías a la vez. Costco lo ha demostrado con un trimestre excelente que aun así no convence al mercado. Si el crudo se mantiene por encima de los 90 dólares y los tipos no ceden, la brecha entre las tecnológicas que suben y el Dow que lleva cuatro semanas cayendo tiene visos de continuar.

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Fuente: Investopedia