¿Frenará el vuelo 13 la caída de SpaceX en bolsa?

La decimotercera prueba de Starship puede ser el punto de inflexión para unas acciones de SpaceX que han caído un 30% desde su salida a bolsa. ¿Convencerá a los inversores?
SpaceX (SPCX) no levanta cabeza desde su estreno en bolsa el pasado 12 de junio. Las acciones han caído cerca de un 30% desde los máximos posteriores al debut y cerraron el lunes en 138 dólares, muy cerca de los 135 dólares a los que se fijó la OPV. La pregunta que se hacen los inversores es si el decimotercer vuelo de prueba de Starship, previsto para este jueves 16 de julio, puede cambiar las tornas.
El proyecto Starship es la piedra angular de la tesis de inversión en SpaceX. Aunque la compañía ya tiene negocios rentables como Starlink y los servicios de lanzamiento con Falcon 9, el verdadero potencial de crecimiento está en mercados que hoy no son viables por el coste de poner masa en órbita. Hablamos de centros de datos orbitales con inteligencia artificial, el despliegue de la próxima generación de Starlink o la logística lunar. El problema no es tecnológico, es económico.
Starship promete reducir el coste de lanzamiento de los actuales 2.720 dólares por kilogramo con Falcon 9 a menos de 100 dólares por kilo. Una rebaja del 96% que cambiaría las reglas del juego. Pero para lograrlo se necesitan más de 70 lanzamientos por vehículo y un mantenimiento mínimo entre misiones, dos condiciones que aún no se han probado a gran escala. De hecho, SpaceX perdió 4.900 millones de dólares en 2025, con una inversión en I+D de Starship cercana a los 3.000 millones.
El vuelo 12, el 22 de mayo, fue en general un éxito y estrenó la versión V3 de Starship, con motores más potentes y equipos de reabastecimiento. Sin embargo, tras la separación del propulsor, este se desvió de su trayectoria y cinco motores no se reencendieron para el regreso. SpaceX asegura haber resuelto ambos fallos y la FAA ya ha dado luz verde al vuelo 13. Esta misión será suborbital y no generará ingresos, pero servirá para comprobar si la frecuencia de lanzamiento necesaria es factible. Además, por primera vez Starship intentará desplegar 20 satélites Starlink de nueva generación, un paso clave hacia la generación de ingresos.
Si Starship cumple sus promesas, podría abrir mercados completamente nuevos. Los satélites Starlink V3 son demasiado grandes para Falcon 9, así que Starship se convertiría en el vehículo principal para desplegar la constelación, asegurando una alta cadencia de lanzamientos desde el principio. También es el sistema de aterrizaje humano designado por la NASA para el programa Artemis, y unos costes más bajos harían viables el transporte de carga a la Luna y las misiones al espacio profundo. A más largo plazo, la documentación de la OPV menciona centros de datos orbitales y otras infraestructuras espaciales que hoy son inviables.
El análisis de Salseo
- El vuelo 13 no es solo una prueba técnica: es un examen de la viabilidad económica de Starship. Si el propulsor se mantiene estable y los motores se reencienden, se disipan dudas sobre la capacidad de reutilización rápida, clave para alcanzar los costes prometidos.
- El despliegue de los satélites Starlink V3 es el primer ensayo real de Starship como generador de ingresos. Un éxito aquí demostraría que el cohete puede empezar a amortizar la enorme inversión en I+D, algo que el mercado lleva semanas esperando.
- La caída del 30% desde máximos refleja el escepticismo sobre un modelo de negocio que depende de mercados aún inexistentes. Si el vuelo 13 sale mal, la acción podría perforar el precio de la OPV y poner en duda los 1,75 billones de valoración que se manejaron en el debut.