Alianzas

GlobalFoundries y Marvell amplían su acuerdo de silicio germanio para óptica

·PositivoImpacto medio
GlobalFoundries y Marvell amplían su acuerdo de silicio germanio para óptica

GlobalFoundries y Marvell han ampliado su acuerdo multianual para producir más silicio germanio en Vermont, un material clave para conectar con luz los chips de los centros de datos de inteligencia artificial.

GlobalFoundries y Marvell Technology han anunciado la ampliación de su acuerdo multianual de fabricación. El objetivo es claro: aumentar la capacidad de producción de la tecnología de silicio germanio (SiGe) de GlobalFoundries en su planta de Burlington, en el estado de Vermont (Estados Unidos). Con ello quieren atender la creciente demanda de conectividad óptica de nueva generación, es decir, de conexiones que transportan datos mediante luz en lugar de electricidad.

¿Y por qué tanto interés en este material? El silicio germanio se usa para fabricar los componentes que convierten las señales eléctricas en señales ópticas y viceversa. Estos chips van dentro de los transceptores ópticos enchufables de última generación, así como en las tecnologías de óptica cercana al chip (near-packaged optics) y óptica integrada en el propio empaquetado (co-packaged optics). En plataforma sencilla: son las piezas que permiten que los procesadores y aceleradores de un centro de datos se hablen entre sí a velocidades altísimas y sin que el cable se convierta en el tapón de la manguera.

El acuerdo se apoya en la producción que ambas compañías ya tienen en marcha y, según el comunicado, debería añadir una capacidad considerable para cubrir las necesidades crecientes de Marvell. La noticia llega en un momento en el que la industria de la inteligencia artificial está poniendo el foco no solo en la potencia de cálculo, sino en cómo mover enormes cantidades de datos entre chips, entre servidores y entre centros de datos. Ahí, la fibra óptica y los componentes que la hacen funcionar se han convertido en un eslabón tan crítico como los propios procesadores.

Para Marvell, el movimiento supone asegurarse el suministro de un componente delicado y con pocos fabricantes capacitados para producirlo a escala, algo clave para no quedarse sin producto cuando sus clientes piden más. Para GlobalFoundries, refuerza su apuesta por tecnologías especializadas dentro del negocio de la fundición de chips. Llama la atención que el anuncio no incluye cifras económicas, ni volúmenes concretos, ni plazos exactos más allá de la referencia a un acuerdo de varios años.

El análisis de Salseo

  • El cuello de botella de la IA se está desplazando del chip al cable. Ya no basta con fabricar aceleradores potentes: hay que transportar los datos entre ellos sin ahogarse, y ahí entran los componentes ópticos. Que Marvell firme una reserva de capacidad multianual apunta a que está viendo pedidos crecientes en esa parte del negocio.
  • Ojo con la letra pequeña: no hay importes, ni volúmenes, ni fechas concretas. La palabra 'significativa' es un adjetivo, no un número. Esto significa que el efecto en las cuentas de Marvell se repartirá a lo largo de varios años y no se verá de golpe en el próximo trimestre.
  • Para GlobalFoundries es la jugada clásica de una fundición que no compite en los nodos más avanzados: especializarse en tecnologías difíciles de replicar y con menos rivales. Si la óptica se consolida como estándar en los centros de datos de IA, se asegura carga de trabajo en su planta de Vermont durante años.
  • La señal concreta que hay que vigilar es la adopción real de la óptica integrada en el empaquetado (co-packaged optics) frente a los transceptores enchufables actuales. Si los grandes fabricantes de chips de red y de cómputo apuestan por ese salto, se abre un mercado nuevo y enorme para este tipo de componentes; si se retrasa, el crecimiento llega más despacio y ampliaciones como esta se quedarán cortas antes de lo previsto.

Empresas mencionadas

Fuente: TheFly