Goldman marca el listón de Micron antes de resultados: solo un analista frena

Micron publica resultados el 30 de septiembre tras revalorizarse más del 250% este año. Goldman anticipa otro trimestre fuerte, pero su analista es el único de los 30 que sigue la acción que no recomienda comprar.
Micron Technology, la compañía de chips de memoria que cotiza en el Nasdaq, afronta el próximo 30 de septiembre la publicación de sus resultados del cuarto trimestre fiscal con el listón por las nubes. La acción acumula una subida de más del 250% en lo que va de año y llega a la cita después de firmar un tercer trimestre fiscal de récord: unos ingresos de 41.460 millones de dólares, más de cuatro veces los del mismo periodo del año anterior, y un beneficio ajustado por acción de 25,11 dólares. La propia empresa puso la guinda al orientar para este trimestre unas ventas de 50.000 millones de dólares y un margen bruto del 86%, una referencia que ahora tiene que batir.
Con esas cifras encima de la mesa, el mercado no va a mirar solo el beneficio. Los focos apuntan a los precios de la memoria DRAM (la que usan ordenadores y servidores para trabajar con los datos), a la demanda de HBM (memoria de alto ancho de banda, la que va pegada a los chips que mueven la inteligencia artificial), al arranque de los envíos de la nueva generación HBM4, a los nuevos acuerdos estratégicos con clientes, al crecimiento futuro de la oferta, al gasto en inversión y a la posibilidad de que la compañía devuelva efectivo a los accionistas mediante recompras de acciones.
James Schneider, analista de Goldman Sachs que figura en el 3% mejor valorado de Wall Street, cree que la escasez de memoria seguirá empujando las cuentas. «Esperamos que la persistente tensión entre oferta y demanda impulse otro trimestre fuerte, por encima de lo que espera el consenso y de la propia guía de la compañía», señala, y añade que los inversores están posicionados de forma optimista precisamente por esa escasez sostenida de DRAM y NAND (otro tipo de memoria, la que guarda los datos de forma permanente). Sus estimaciones están por encima de la media del mercado: prevé unos ingresos de 51.900 millones de dólares, un margen bruto del 87,3% y un beneficio por acción de 32,54 dólares, frente a los 50.500 millones, el 87% y los 31,40 dólares que maneja el consenso. Para el trimestre de noviembre se atreve incluso con 57.700 millones de ingresos, un 88,1% de margen y 37,06 dólares por acción. También espera que Micron mantenga o amplíe su actual cuota del 20% en el mercado de HBM y que anuncie varios acuerdos de largo plazo con clientes en los próximos trimestres.
Aun así, el analista avisa de que las expectativas ya son muy exigentes. «Creemos que las expectativas de los inversores siguen elevadas de cara a las cifras, dado el impulso de los precios de la DRAM, aunque más moderado que en trimestres recientes», escribe. Por eso prefiere quedarse al margen: mantiene una recomendación de Neutral y un precio objetivo de 1.100 dólares, lo que implica un potencial de subida de alrededor del 8% desde los niveles actuales. Schneider está completamente solo en esa postura: de los 30 analistas que siguen a Micron, 29 recomiendan comprar, lo que da una calificación de consenso de compra fuerte, con un precio objetivo medio de 1.564,44 dólares y un potencial del 54%.
El debate de fondo, según Goldman, no está tanto en el trimestre como en el largo plazo: los acuerdos con clientes que se extiendan más allá de los ciclos de compra actuales, el capital sobrante que la empresa pueda devolver a los accionistas y, sobre todo, la nueva capacidad que están añadiendo los fabricantes chinos. Si esa oferta extra afloja la escasez que hoy sostiene los precios de la memoria, los márgenes actuales, por encima del 87%, podrían dejar de ser sostenibles justo después de un rally del 250%. Ahí es donde se decidirá si Micron puede mantener el ritmo.
El análisis de Salseo
- El riesgo real no es que Micron gane menos, sino que gane menos de lo que ya se descuenta. Schneider espera 51.900 millones de ingresos frente a los 50.500 millones del consenso: con la acción subiendo más del 250% en el año, un resultado bueno pero sin un batacazo claro puede quedarse corto y provocar recortes. Es el clásico «buena noticia, mala reacción» cuando todo el mundo ya está dentro.
- Lo que de verdad mueve la tesis no es el beneficio del trimestre, sino los precios de la DRAM, la cuota del 20% en HBM y, sobre todo, los nuevos acuerdos a largo plazo con clientes. Son esos contratos los que dirán si los márgenes del 87-88% son un pico del ciclo o algo que se sostiene durante varios años.
- Schneider es la única voz discordante entre 30 analistas (29 compran). Cuando el consenso es tan unánime, el riesgo se vuelve asimétrico: cualquier señal de que los precios de la memoria se moderan o de que China acelera su capacidad golpearía con más fuerza, porque nadie está posicionado para ello.
- La señal concreta que hay que vigilar: los anuncios de nueva capacidad en China y la duración real de los contratos que Micron firme con sus grandes clientes. Mientras la oferta siga escasa, la fiesta continúa; si los fabricantes chinos aceleran, el mercado empezará a descontar precios más bajos y menos beneficio.