Goldman se lleva cientos de millones con SpaceX y Wall Street ve un 49% de recorrido

Las acciones de SpaceX subieron más de un 6% tras conocerse que Goldman Sachs ha ganado cientos de millones con clientes que invirtieron en la compañía antes de su salida a bolsa. Los analistas ven un 49% de potencial desde los 157,53 dólares.
Las acciones de SpaceX (ticker SPCX) subieron más de un 6% en la sesión del viernes hasta los 157,53 dólares, después de que Bloomberg desvelara que Goldman Sachs ha ingresado cientos de millones de dólares gracias a clientes adinerados que invirtieron en la compañía espacial años antes de que saliera a bolsa. El banco fue quien les ayudó a colocar ese dinero cuando SpaceX todavía no cotizaba.
Para ponerlo en contexto: SpaceX debutó en bolsa el pasado mes de junio a un precio de 135 dólares por acción, puso en el mercado 555,6 millones de títulos y levantó unos 75.000 millones de dólares. Aquella operación valoró la compañía en aproximadamente 1,77 billones de dólares. Hoy, tras el rally, su valoración ronda los 2,18 billones, según recoge la información publicada.
El detalle jugoso está en cómo gana dinero Goldman con todo esto. Hace más de cinco años, cuando SpaceX valía solo "decenas de miles de millones" (mucho menos que ahora), el banco ayudó a sus clientes más ricos a entrar en el capital de la compañía. Ahora algunos de esos inversores han vendido sus participaciones y han materializado grandes plusvalías, y Goldman ha cobrado comisiones ligadas a esas ganancias, conocidas como comisiones de éxito, que ya suman cientos de millones. Esos ingresos son independientes de lo que el banco se llevó por colocar la salida a bolsa: según los informes, Goldman y Morgan Stanley recibieron alrededor de 100 millones de dólares cada uno en comisiones por underwriting (es decir, por organizar y colocar la OPV). En total, Goldman ha sacado tajada en dos momentos distintos: cuando sus clientes compraron antes del debut y cuando la empresa saltó al parqué.
¿Y qué opinan los analistas? En TipRanks, SPCX tiene una calificación de consenso de "Strong Buy" (compra fuerte) basada en 27 recomendaciones de compra, cuatro de mantener y dos de vender emitidas en los últimos tres meses. El precio objetivo medio es de 235,10 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza del 49% desde los 157,53 dólares actuales.
En resumen: la noticia mezcla dos historias. Por un lado, el negocio redondo de la banca privada, que cobra por meter a sus clientes antes de la salida a bolsa y luego por organizar esa misma salida. Por otro, la constatación de que los primeros inversores ya están convirtiendo sus participaciones en dinero contante y sonante, algo normal cuando una compañía pasa de privada a cotizada y se abre la ventana para vender.
El análisis de Salseo
- El negocio de Goldman ilustra un doble negocio poco visible: cobra a sus clientes por entrar antes de la OPV y luego cobra a la compañía por colocar esa OPV (unos 100 millones, igual que Morgan Stanley). Cuando la banca privada coloca de ambos lados, el inversor particular debería recordar que esas comisiones salen del mismo pastel que luego se reparte en bolsa.
- El dato más relevante no es la comisión, sino que algunos clientes de Goldman ya hayan vendido y realizado plusvalías. Es la primera señal clara de que el capital de los primeros accionistas empieza a fluir al mercado tras el debut de junio, y ese goteo de papel nuevo puede frenar la acción aunque la compañía siga creciendo por debajo.
- El consenso es sospechosamente unánime: 27 compras frente a solo dos ventas y un objetivo medio de 235,10 dólares. Cuando todo el mundo ve lo mismo tras un rally, la valoración ya descuenta casi todo lo bueno. Lo que mueva de verdad la acción a partir de ahora serán los datos operativos (ritmo de lanzamientos, ingresos de Starlink) y no las notas de los analistas.
- La valoración ha pasado de 1,77 billones en la OPV a unos 2,18 billones ahora, sin que en ese tiempo hayan aparecido nuevos datos públicos de negocio. Eso significa que la acción cotiza en buena parte sobre expectativas: cualquier trimestre que decepcione tiene más recorrido a la baja de lo habitual en un valor con tanto optimismo incorporado.