Goldman Sachs elige a Nvidia frente a Marvell antes de sus resultados

El banco ve más recorrido en Nvidia por su plataforma Rubin y sus CPU, mientras que mantiene cautela con Marvell por valoración pese a su fuerte crecimiento en IA.
Dos de los valores estrella de la inteligencia artificial se enfrentan a la prueba de sus resultados trimestrales. Marvell Technology y Nvidia presentan cuentas esta misma semana, y Goldman Sachs ha querido mojarse antes de tiempo: mantiene su apuesta por Nvidia, con recomendación de compra, y se muestra más prudente con Marvell, a la que deja en neutral pese a su espectacular rally en bolsa.
El analista James Schneider, uno de los mejor valorados del mercado, cree que Nvidia puede volver a sorprender. La compañía presenta resultados el 26 de agosto y el consenso espera un beneficio por acción ajustado de 2,06 dólares sobre unos ingresos de 91.800 millones. Goldman no descarta que las cifras superen las guías de la propia empresa. El foco está en la plataforma Rubin, que empezará a desplegarse en la segunda mitad de 2026 y en 2027, y en el negocio de CPU, donde Nvidia quiere arañar cuota más allá de las GPU. También vigilarán los márgenes, que llevan dos trimestres por encima del 75%.
Marvell, por su parte, presenta resultados el 27 de agosto. El consenso espera un beneficio por acción ajustado de 0,93 dólares y unos ingresos de 2.710 millones, lo que supondría crecimientos interanuales de en torno al 39% y 35%, respectivamente. Schneider reconoce que hay motivos para el optimismo: el gasto de los grandes proveedores de nube sostiene su negocio de centros de datos, el tráfico de IA impulsa sus productos de redes ópticas y un nuevo cliente de chips personalizados empieza a aportar ingresos. De hecho, ha subido su precio objetivo de 180 a 195 dólares.
Pero ahí está el matiz. A pesar de mejorar sus estimaciones, Goldman mantiene la recomendación neutral sobre Marvell. ¿La razón? La valoración. Las acciones han subido un 161% en lo que va de año, impulsadas por unas expectativas muy altas en IA. Si el crecimiento no cumple con lo descontado, el margen de seguridad es escaso. Dicho de otra forma: a Goldman le gusta la empresa, pero no tanto el precio al que cotiza ahora mismo.
En cuanto a Nvidia, el consenso de analistas es claramente alcista: 36 compras y una única recomendación de mantener en los últimos tres meses. El precio objetivo medio se sitúa en 309,94 dólares, lo que implica un potencial de subida cercano al 37% desde los niveles actuales. Para Marvell, el precio objetivo medio es de 271,33 dólares, con un potencial del 22%, y el consenso también es de compra fuerte, con 24 compras y 5 mantener.
El análisis de Salseo
- La diferencia de trato no está en el crecimiento, sino en lo que ya descuenta cada acción. Marvell ha subido un 161% en el año, así que Goldman prefiere no perseguir el rally; Nvidia, con una subida más modesta del 21% en 2026, ofrece a sus ojos un mejor equilibrio entre expectativas y precio.
- El negocio de Nvidia va más allá de las GPU: el despliegue de la plataforma Rubin y la entrada en CPU para racks completos le permiten capturar más gasto en infraestructura de IA. Si Rubin convence a los grandes laboratorios de IA y a los proveedores de nube, el ciclo de ingresos se alarga.
- Para Marvell, la clave será demostrar que el nuevo cliente de chips personalizados y el tirón de las redes ópticas se traducen en revisiones al alza de las estimaciones para 2026 y 2027. Si lo consigue, la valoración actual podría quedar justificada; si no, el castigo en bolsa puede ser rápido.
- Vigila los márgenes de Nvidia: mantenerlos por encima del 75% con los nuevos productos y el aumento de costes de componentes es el gran reto. Cualquier desliz ahí pesaría más que un simple recorte de guías.